domingo, 16 de noviembre de 2008

Tinitaneando (anchoas con pimientos)

"...Yo miraba al castillo


y me creía Franz Kafka,


y escribí una canción


que acabé en una tasca.


Pudo ser un amor del montón,


pero todo el montón era mío..."


"Del montón", Sr.Chinarro.


"Es una lata lo de ser bohemio"

Sr. Mostaza

Cuánta razón escondida tras unas gafas de pasta: es agotador lo de ser bohemio. A mí, como dice Belu, no me da la vida. No me da la vida para tanta bohemia. Y menos en Castellón, que es tan pequeño. El jueves por la tarde, mientras cerraba un expediente en el despacho llamé a uno de mis amigos del Teatro, Nacho:

Él: Y tú, ¿no tanetineas?

Moi: Yo sí, pero hoy...¡uf! Me da un cansancio...


Él: Pues va a estar chulo. En las pruebas sonaba muy bien.


Moi: Ya. (sonrisa al revés)

Me vuelvo a casa, tengo que crear- que no me creo nada- algo que me da aún más cansancio. "¿Y tú qué haces? Soy comisaria de exposiciones de macramé. No sabéis lo que me cuesta. También hago unos documentales preciosísimos con la oveja negra de chapa que tengo en el llavero del coche y el gato manga de ojos morados que me abre las puertas del piso." Qué tranquilidad saberse creativo. Ahora ya respiro mejor...

La ausencia de ansiedad y ese refuerzo positivo que la bohemia regala (a cambio de cupones en las revistas culturetas) me convencen para que el viernes estrene la capa negra- mi regalo de cumpleaños-y me disfrace de ...¿Darth vather?¿Emily the strange? Así ya me atrevo a entrar en el Casino a la hora del aperitivo, para cusiorear y familiarizarme con el ambiente Tanned Tin Festival. Llego tarde-¿acaso alguien esperaba otra cosa de mí?- y del concierto matutino solo quedan los restos.A saber: bafles sueltos , cables que componen figuras extrañas y el chico negro de "No disparen al pianista" acodado en la barra del bar. Hay pocos festivaleros y la mayoría de fuera o ingleses (que son un poco más de aquí porque desde que los Morán vendieron el FIb veranean por estas costas). No reconozco a ningún lugareño y si hay algún vecino debe estar camuflado como yo, que con este corte de pelo, los labios rojos Bettyboop y las rayban Jackie que me he calado parezco,en lugar de poppy o gótica, Melanie Griffith en "Algo salvaje", pero en invierno y sin Jeff Bridges. Porque evito el alcohol (una manía nueva) y me aprietan las botas rojas me vuelvo a mi habitat: calle Mayor, plaza MªAgustina, comida con papás...

Pero él sábado lo intento de nuevo: convoco a mis amigas del colegio en el bar del Casino a las 12.30. Comienza la cita con llamadas telefónicas llenas de incredulidad y dudas: "¿Nos tenemos que arreglar? Es que como hemos quedado en el Casino...""¿En el casino?¿Estás segura? Si mis padres van ahora para allá...""¿Me llevo el DNI? ¿Tú no crees que es un poco pronto para apostar?". Zanjamos el tema con aceitunas partidas, cervezas y papas. Vienen con los niños. Bueno, con uno de los niños, Óscar- otra debilidad- que me pregunta por un juego de la play. Mientras esperamos que Mary Hamptons se haga las coletas Óscar y yo mantenemos una enriquecedora charla sobre superpoderes. Él dice que el héroe que más le gusta tiene el superpoder de pillar desprevenido a la gente. Me gusta ese poder, le pregunto que cómo lo hace: "Pasando desapercibido" me contesta con toda naturalidad. Evidente, vamos. Después su padre me confesará que mi contertulio tiene un superpoder- tápense los oidos los que no aguanten ni una mota de escatología, que esta es infantil, pero me gustó una barbaridad- dice que se tira unos superpedos que ahuyentan a cualquiera. Óscar se rie. Yo aplaudo a rabiar.

Subimos al primer piso, confundidos entre hordas de tannerstinners. Este año se desvanece la pandilla de Scooby Doo y el pelo de Screech en "Salvados por la campana" ya no se lleva; este año ellos han dejado crecer sus barbas y les han pasado a sus chicas las camisas de leñador, que estas, tan creativas, ajustan a su cintura con tiras de cuero. Se me ha pasado la edad para estar al día. Volvemos a la máxima de Belu, no me da la vida para seguir las tendencias (con criterio, of course!). Mary Hamptons nos pide después de una canción más larga que "La sombra del pájaro lira" de Andrés Vicente ibáñez- no sé porqué relacioné música y voz con este libro- que le hagamos los acompañamientos con las llaves de casa y todos los tannerstinners, pese a estar de vacaciones, las llevan puestas. Se crea un efecto de cortina con cuentas de cristal. A Óscar le gusta muchísimo: este niño augura un futuro brillante y ecléctico. Lo que pasa es que tiene tanto entusiasmo que bate mis llaves de casa con la rabia del guitarrista de ACDC y nos lo tenemos que llevar en volandas de allí, porque a los tannertinners que les estropeen la fantasia de caminar por Oklahoma les molesta. Y tienen razón. Bajamos otra vez al bar y allí seguimos con el aperitivo. El chico de " No disparen al pianista", Johann Wald, sigue acodado en la misma esquina. ¿Será de cera? No, descarto mis dudas tras verle zamparse un montadito y cahrlar con una chica guapa vestida- cómo no- con camisa de leñador y flequillo. La modernidad se nos agota entre los hielos del vermú así que descendemos a lo provinciano y nos vamos a las tascas- callejón sobresaliente en vasos de plástico y tapas- para probar las setas con virutas de jamón y huevos rotos o el solomillo con patatas a lo pobre y foie que hacen en la guindilla. Lejos de la onda expansiva de EP3 nos zampamos los platos y hasta mojamos con pan; así nunca llegaremos a nada, me digo, los modernos- sea del ramo que sea- en un noventa y nueve por ciento están delgados. Delgadísimos. Ignoro su dieta, pero a mí tampoco me da la vida para seguirla.

Regreso al festival ya de noche, cargada con varias bolsas de la FNAC. Siento hacerles publicidad gratuita, pero les agradezco que no piensen en ampliar franquicia en Castellón. Su expansión sería mi bancarrota.La FNAC (perdón que consulte una duda : ¿es la o el FNAC?) es a esta etapa de mi vida lo que El Corte Inglés significaba en mi infancia: excursión a Valencia, descubrimiento del consumismo compulsivo, inyección de felicidad con bolsa de plástico. Otro día hablo del paralelismo entre ir a Andorra (infancia) y escaparse a Ikea (afteradolescencia). Entre mis tesoros el libro de Eloy Fernández Porta, "Homo Sampler" que me está llenando los ojos de ventanitas. Lo dejo en el coche y busco asiento libre en el patio de butacas. Antonio Luque se presenta con guitarra y camiseta negra, como en el vídeo, mientras a mí me cede un chico simpatíquisimo su silla en la fila siete. Se apagan las luces y la chica que está sentada a mi lado saca una libreta y comienza a escribir como una posesa. Me cohibo y mi moleskine da latidos en el bolso: un soplo de aire fresco por el colchón/ y al poco una quietud sorprendente. De repente padezco, más allá del síndrome de Stendhal, el síndrome Teletubbie: me dan ganas de entrar en el mundo del que salen las canciones de este Sr.Chinarro. Cuando casi al final termina con una de mis favoritas- el rayo verde- se me pone la carne de gallina y el pulso se desboca. El escenario sigue oscuro y sin embargo yo veo, tras la figura rotunda de este Aute popero (a mí la voz me recuerda a la de Aute, que nadie se indigne), la ilustración de mi libro de Julio Verne de la infancia. Salgo de allí hechizada y abrazada al disco de vinilo: "Ronroneando". Me despido de mis amigos que siguen trabajando entre bambalinas: están cenando después del concierto de Antonio Luque y me cuentan los entresijos del festival.

- ¿ Ves a aquel tipo del sombrero? Sí claro, el que está al lado del inglés que parece sacado de "Little Britain"...lleva tres días sentado en esa silla- entre la puerta del restaurante y la barra- bebiendo vino tinto. Aún no ha tocado.Veremos qué hara...

Al día siguiente tras una jornada intensiva de vida familiar regreso al teatro y a los pobres vigilantes de la puerta ya no les caben más artistan emergentes en las bolsas de los ojos. La de seguridad me dice:

- Yo cuando llego a casa solo pido silencio.

Me invitan a una cerveza en el barstage y digo que sí a cabezazos. No me vendrá mal: en unos minutos escucharé a Nacho Vegas. Tengo más curiosidad que ilusión. A veces me agotan sus canciones eternas. No me da la cabeza para tanta profundidad, lo siento. Aunque asimilada por los colaboradores del tanned tin, no consigo ni estrenando vaqueros confudirme con una festivalera más. Me faltan mis medias de colores (Cañizares style, yo las utilizo para ir al juzgado, por provocar y dar color entre tanto negro de toga) y me sobran diez kilos.Lo primero tiene solución, lo segundo no lo consigo ni aunque empiece hoy un régimen para la edición del año que viene. Me gusta demasiado la buena vida, lo sé, aunque no me asuma. El músico de "Little Britain" se acerca al grifo de la cerveza y saluda a mi amigo. Yo abro mucho los ojos, me hace ilusión ver a alguien conocido. Le saluda con un "¿Cómo estás?" lleno de "th". Mi amigo le contesta sonriendo, mientras el inglés fulmina el contenido del vaso en un flus me sopla:

- Este lleva cinco días en el bar de aquí al lado comiendo solo anchoas y pimientos.

Le miro hacia arriba- es alto y rubio, claro, como la cerveza- sigue sonriendo. Tal vez esa sea la fórmula de su delgadez extrema. O tal vez sea un conjuro para que su actuación sea un éxito. O puede que sea un vikingo, en lugar de inglés como pensábamos, y esté acostumbrado, tras generaciones y generaciones de salitre con descubrimientos al salazón. Su amigo con el tinto, este con las anchoas y pimientos: la modernidad me está desbordando. Apuro la cerveza y mientras bajamos me cruzo con Nacho Vegas: no le reconozco, así que Nacho me apunta con un codazo.El hombre que no conoció a Michi Panero ha sonreído. Por esa sonrisa aguanto todo el concierto sin torcerme.

Me recompone la energía sin pantanos de "Munch Munch" un grupillo de adolescentes de Bristol que nos ponen a bailar a todo el teatro (MUNCH MUNCH WILL PLAY ANYWHERE: PARTYS WEDDINGS BAR MITZVAHS BAPTISMS INTERVENTIONS EXORCISMS SLEEPOVERS ) En cuanto termina su concierto salen al hall y revientan el merchadising con sus singles, cedés y camisetas. Sonríen encantados de la vida, eufóricos mientras la gente corea en pequeños grupos su nombre. Comienzan las despedidas, las camisas de cuadros se van apagando. Yo misma me noto cansada y eso que solo he presenciado cinco o seis conciertos. No me dan los años para ser bohemia, lo noto en la forma en que me escapo mientras actúa el penúltimo grupo: no dejo de pensar en las cosas que tengo que hacer esta semana, repaso la agenda del despacho, hago cálculos sobre lo que necesito de Ikea, confecciono la lista de los correos por enviar...

De vuelta a casa el amarillo de las farolas me pega en el cuello- cómo no - bocados de realidad. La Calle Mayor huele a hervido. No hay ni una sombra en la Plaza MªAgustina. Una señora baja la basura con batín en mi calle. Mi casa está tan fría que necesito la calefacción. No me da la vida para ser bohemia. Ni siquiera me da, Belu, para escribir posts más cortos en el blog.

Lo siento.Buscaré en el armario de mi hermano una camisa de leñador, como penitencia.

8 comentarios:

Isaac dijo...

Ay! A mí a veces también me vienen esos quemazos. Ese sentirte "viejuno" y tal... sí...
De todos modos, creo que el Tanned Tin -aunque en el de Castellón no he estado- es un festival honesto, donde no me pega nada un Johann Wald. Los grupos son desconocidos incluso para gente muy iniciada, así que hay que tener interés en conocer.

Lo de las modas, a mí hace tiempo que ya... Es que me la pela tanto... Yo voy como me sale del pito, y si a alguien no le parece moderno, bien, y si emite un juicio, también bien, y si lo emite después de hablar conmigo para varias, pues mejor. En este blog tenemos un ejemplo perfecto en su propietaria y el encuentro con aquel pijo que llevaba un polo sin siquiera marca (recuerdo que era de Zara, y los polos de Zara no tienen nada).

Más cosas:

Después de ver las tiendas de productos culturales de NY, la fnac me parece aún más timo, aunque reconozco que es un sitio en el que se puede uno sentir a gusto. Yo es que trabajé allí y le tengo algo de maniílla. En fin... y nosotros siempre decíamos LA fnac. El público decía cosas como finac, fanac, fenac... "Aquí en el finac, lo que decís no le cumplís..."

- Señor Chinarro: Tenía entendido que sólo cantaría canciones de los primeros discos. ¿No lo cumplió? Me alegro. Por todos los guays que dicen que no les gustan los últimos (respeto a muchos a los que no les gustan los últimos, pero hay otros que creo que no les gustan por actitud). Y ya sabes que a mí también me recuerda a Aute. Revisa los coros de El Rito. Cuando la oí la primera vez, busqué en los créditos a ver si había colaborado Aute.

- Nacho Vegas es imbécil.

- ¿Quién era el que no paraba de beber en la barra?

- El grupo que os animó tanto: En el Tanned Tin Sur ocurrió algo similar con un par de grupos. El festival fue un poco plano -que no malo- por su sentido folkie estricto. Los que se escoraban hacia el pop proporcionaban alegría a la gente. Yo creo que la música es alegría. La música es pop. Viva el pop.

evamaring dijo...

Ay Isaac: tu comentario es mejor q mi post.Me duelen las costillas de tanto reirme.Por alusiones respondo:
1. lo del quemazo: vivir cada día. En esos momentos a mí me asaltan mil dudas, la primera ¿por qué no me fuí de Erasmus? La respuesta: ¿por imbécil?
2. el Tanned tin es ,ya digo, uno de mis festivales favoritos. Normalmente en los otros, por muy comerciales q sean no conozco acasi nadie y voy por curiosida, por oler,ver, reir, beber, bailar, escuchar, amar...como las chinas. Luego me lo paso pipa, aunque reconozco tener un buen puesto entre la lista de las personas q se han dormido en más conciertos del mundo. El Tanned tin tiene gracia por lo q se descubre y porque parece- al menos lo parece- poco adulterado.Eso sí: Johann Wald ya estaba aquí el año pasado. Este no le ví en los conciertos pero sí alrededor de ellos.El año pasado a Antonio y a mí nos daba la impresión de q el chico se aburría (con razón, yo en alguno me dormí).
3.Las modas:yo no puedo pasar sin ellas, para qué mentir. Admiro tu walking on the wild side, pero yo me reconozco como carne de secta y sí, me chifla mirar, copiar, asimilar, customizar y luego salir a la calle disfrazada.De ahí que me me sucedan cosas del tipo poloderayas- le pongo un caballo y ya cuelgo etiqueta- que me desbaratan.¡Ay el bolso/a que llevabas en the last waltz!!! Lo q me despistó... Imaginarte ahora con barba es como ponerme a hacer el pino contra la pared. No me cabe en la cabeza!!,)
Otra de las cosas a las q yo no llegué a tiempo: ser dependiente de la- gracias por la aclaración- FNAC. Detrás de los dependientes de la Fnac siempre creo q hay un talento por descubrir: escritor en ciernes, músico inaudito, poeta en crisis...supongo q es un timo pero por lo menos encuentro los libros q busco en un 60% de los casos.En castellón ni pidiéndolos los encuentro en un 100% de las ocasiones, entiéndeme.
-Sr.Chinarro cantó toodo "Ronroneando". Enterito.Ese disco a mí me parece precioso, así q yo estaba encantada. No recordaba lo de Aute, aunque tal vez te lo hubiera escuchado o leído y de ahí q me pareciera una idea tan cierta.Siento la apropiación indebida, pero me alegra saber q tú también lo pensabas.
- Nacho Vegas me pareció cansino.No sé más. Mi compañero de palco- es chulísimo ver los conciertos en palquitos, como si estuvieras en la ópera- dijo: "Este quería ser Patti Smith y ha acabado en Rosa León".
- No, no era en la barra, era en un restaurante que hay frente a la parte trasera del teatro donde, normalmente, cenan, toman algo y se reunen los trabajadores de allí: técnicos de sonido, utilleros, taquilleros (los nombro en plural, pero en realidad solo hay uno de cada en este arca).
De todas maneras, no puedo decirte quién eran los dos tipos que se pasaron los cinco días bebiendo vino tinto y comiendo anchoas con pimientos, porque no les ví actuar y no les reconozco en las fotografías del programa, que tampoco sirven de mucha referencia, la verdad. Eso sí, el de las anchoas con pimientos era un sol, simpático con ganas, de verdad.
- Aquí pasó un poco igual: de tan folkie, de tan íntimo había ratos que te agotabas un poco (por ejemplo en los conciertos matinales para mí no acertaron) pero efectivamente, cuando se escoraban hacia el pop se nos iban los pies y la sonrisa. Alegria, eso es, alegría.Aún así, a mí algunos grupos me recordaron un poco a Sigur Rós pero en casero y no me decían nada. Pero reconozco que yo én estos temas me pierdo, soy como Paco Martínez Soria recién llegado a Madrid.
Pues eso, ¡que vivan las anchoas con pimientos!!!
Un abrazo
eva

ninive drake dijo...

vaya crŕonica!! sólo diré una cosa, me encanta la gente que se dedica a observar a la gente, no a modo de cotilleo ni comparativo, sólo para enuncia, lleva camisa tal, come cual y bebe pascula, porque yo soy igual, me encanta la copla para quedarme con ella!!

no digo más de Chinarro, del cartel o de tus amigas, es perfecto.

Sólo una cosa, más: de Nacho Vegas, con el tengo una foto en un móvil viejo decir que después del "Cajas..." me paré, auqneu tenga algo posterior suyo, ni me interesa, tengo los Diaru, los singles, las colaboraciones anteriores Aroah, Migala y demás, nada de Bunbury (lo siento, me parece un atentado sonoro) ni de tu amiga Christina (que me parece tan fuera de órbita que me encantaría darle un cachete en el cogote para que baje la mirada al suelo y al mismo tiempo se aclare la voz)... pero ya te digo, Nacho lleva mal los 30, ya no me parece casi creativo...

un besazo guapisima!

ninive drake dijo...

ah! que Rosa León mola, que llenaba la infancia de canciones chulísimas!!!
pero la verdad que el comentario es hilarante, casi me escurro debajo de la mesa de tanta carcajada!!!

ninive drake dijo...

ay! ves? es que tiene miga, tu infancia en Andorra?? jajajaajajaj, el pais del Pyrenées, compra compulsiva también el día antes de volver, jajajaajajajaj

y bueno Ikea, pa qué contar, eso, pa qué?

siempre, siempre La Fnac (efnac), porque tenía una compañera que decía la Fenac y de verdad, parecía que hablara de unos astileros o algo así...

... y ya me callo! :D

evamaring dijo...

Nínive, este blog no sería- ya no digo lo de no sería el mismo, sino más aún, no sería- no sería sin tí. Qué iba a hacer yo sin tus comentarios.
Lo de la moda es mi lado más petardo: reconozcámoslo. Ya tengo mi camisa de leñador en el armario y esta noche mismo igaul me la pongo, aunque, como voy a ver a Sr.Mostaza, pues ya no sé qué atuendo me pega y me vuelvo a liar. Al final iré vestida de mí misma y se acabará el asunto.
Lo de Nacho Vegas es que yo no he podido soportarlo nunca y lo he intentado un poco y más allá.Sus "cajas de música difíciles de parar" me parecían difíciles de escuchar y más aburridas que las pelis polacas que nos ponían cunado éramos pequeños antes de la Bola de Cristal. Pero en cuestión de música yo ni rechisto, porque soy muy ignorante y no, no tengo criterio, o solo tengo un criterio: me gusta/no me gusta.Soy bastante caótica- que no ecléctica- y de esa forma, igual amanezco escuchando a "Bambino", como me duermo soñando con los Hamptons gracias a Josh Rouse. Ahora, Rosa León y su brujito de gurugú, no, Níni, no,,,(me encantan las comas suspensivas de Richi)¡ eran infumables! Y con Christina Rossenvige se que ni yo misma me entiendo: cuando la veo en alguna entrevista, tan perìpuesta, tan contenta de ser ella misma, renegando del "chas y aparezco a tu lado" me dan ganas de abofetearla. Recuerdo una entrevista q le hizo Ray Loriga en la dos hace un par de años, en la que no sé si él cargaba con todos los remordiemientos de la separación, pero resultó tan asfixiantemente baboso que le falto chuparle en directo el meñique del pie. Y ella satisfecha, divina, hablando de sí misma como si fuera una medium que se invoca desde el más allá. Pero después escucho algunas canciones, muchas, y me gusta...me gustan.Snif.Y veo los videos y también me gustan, y me riño por toda la crítica anterior, tengo remordimientos, me llamo Judas y me arrepiento de haberla negado más de tres veces!!
Lo de Andorra- jejeje, Pyrenées, ese gran parque temático- se merece un post aparte. ¡Viva el queso de bola!
Mil besos, Nín
eva

Anónimo dijo...

Vaya, yo sí que me siento PACO MARTINEZ SORIA entre vosotros...porque si tú eres ecléctica, Eva, no te quiero contar yo...además, en cuanto a
la música de vuestro estilo apenas acabo de descubrirla, hará dos años en marzo..

He disfrutado con el post y con los comentarios a los post...en este blog no sólo disfruto sino que aprendo.

Marchando una de anchoas con pimientos...el resto de platos sabrosos de la Guindilla me es imposible cocinar en estos momentos, así que ya que se me ha abierto el apetito, me conformaré con los pimientos y las anchoas....

No me da la vida para ser bohemia,ni moderna, ni ná de ná....

viva el BONVIVANT

evamaring dijo...

Nada de Paco martínez soria, ná de ná...todo son ventanas. Hay q abrirlas Sonia y mirar, solo es eso.
Yo acabo de llegar y solo recibo cosas buenas de esta pandilla bloguera!!!
Besos
eva