
Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
martes, 30 de septiembre de 2008
La buena fe

domingo, 28 de septiembre de 2008
Manifiesto ilusionista (comienzo de domingo)
Las mujeres ya no fuman a escondidas, los galanes están en extinción. Sé que suena reaccionario, pero es que el cine a veces me hace serlo. Se muere Paul Newman entre los deuvedés y ya no me arreglo para cenar ni me pido un dry martini, ni lucho contra los prejuicios de la vieja Inglaterra a la espera de Darcy. Jane Austen siempre estuvo en los cielos, en la misma esquina en la que se citaron Gary Cooper y Pilar Miró una noche tan solos en su delirio. No volveremos a Mayerling, ni a Tara, ni besaremos a Rutger Hauer bajo la lluvia y eso que él vio naves más allá de Orión mientras nosotros encontrábamos en sus pupilas explosiones que creaban nuevas galaxias. Ya no se me levanta la falda ni en las citas más peligrosas, tentaciones que viven arriba o abajo, en un lugar en el mundo donde nunca doblan las campanas. He metido en la maleta una foto que me guíe hasta París, Texas antes de que se desvanezca el cielo sobre Berlín, el Padrino queme mis libros, Solal se case con Arianne y termine la guerra. Ya no creo en Shakespeare ni bendigo a Dostoievsky. Cualquier día tomaré el nombre de Heathcliff en vano y romperé los vestidos verdes porque nunca fueron tan delicados, tan sutiles, tan significativos como el de la novela de Mc Ewan. No me servirá la música, ni los abrazos de Schiele, ni el rojo de los labios ni el de Rothko. Cualquier día cortaré las cintas del corsé que me recordaba el fetichismo de Buñuel y dejarán de importarme los años veinte, el amor victoriano, la pasión del trópico, los husos que te duermen cien años. Cualquier tarde estaré muerta o dormida en trenes que nunca llegan a tiempo.Que es lo mismo que vivir tan fría. sábado, 27 de septiembre de 2008
Moules Bouchot

La voz de él es anodina, imposible de recordar.Carece de tono, de matices. Es plana. No hay altibajos en las palabras, ni énfasis alguno. Es una voz comodín: igual sirve para disculparse por un retraso en la oficina, que para contestar a una de esas encuestas que te hacen a mediodia, por teléfono. No demuestra ningún interés, ni tampoco desagrado. Es una voz de cubeta farmacéutica.
Las ventanas del casino

Me voy dentro de un rato a Alicante.El domingo es el cumpleaños de Rosa y quiero estar con ella. Dentro de nada cumpliremos veinte años de amistad y cualquier fecha nos sirve como excusa para celebrar que seguimos juntas.A Rosa la conocí en la universidad, en una universidad extraña en la que no sé qué hacíamos ninguna de las dos.Descubrimos Pamplona juntas, desde el colegio mayor o desde nuestro piso franco- siempre estaba okupado por gente que íbamos recogiendo, parecía que nos hubiera poseído el espíritu de Viridiana- hicimos una guía michelín de los mejores restaurantes, cerramos bares con nuestras conversaciones interminables que se arrastraban por las madrugadas. Ella era la reina de esta escalera, la del Casino Eslava. Yo prefería escaparme por las ventanas.
Han pasado diez años desde entonces. Cuando yo me vine a Castellón me pidió que lo escribiera todo, "no dejes de escribir, reina.Cuéntalo todo, como si fueras Karen Blixen, escribe tu novela". Yo acumulo moleskines en cajas. Ella dice que son su herencia.
Un fin de semana juntas es como una voltereta hacia atrás. Se mezclan los lugares, los tiempos, las personas y al final solo quedamos nosotras, roncas, sin voz, de tanto explicarnos. Otro curso que empezamos juntas.Otro lujo.
sábado, 20 de septiembre de 2008
La ciudad más pequeña
Reniego de ella tan a menudo que suelo olvidarme de dónde vivo. Dice una amiga mía que algunos de los que están fuera cuando regresan distinguen sobre el skyline más irregular del mundo una boina gigante, como si la ciudad sufriera las consecuencias permanentes de un ataque atómico de provincianismo. Otro de mis mejores amigos me cuenta que para él esta ciudad es el único sitio del mundo en el que cuando quieres ingresar dinero en un banco te ponen pegas. Así define nuestro carácter. Yo les doy la razón y la sangre de mis antepasados inunda el cauce del Río Seco- todas las ciudades deberían tener un río; la paradoja es, que el río de la mía se define por su ausencia, es un feliz-no cumpleaños constante.- Vivo en la aldea gala, en el último pueblo de Ásterix y a veces los tejados están tan cerca que se derrumban sobre mi garganta al ir al despacho. Odio la calle Mayor y todo lo que significa: los cotilleos más despiadados, la pasarela involuntaria que nos somete a un juicio final cada mañana, el de familias podridas de rencillas que se alinean en sus fachadas...y sin embargo los mejores recuerdos de mi vida están escondidas debajo de su pavimento.Me quejo de que "nunca pase nada", pero su calma chicha cuando pierdo el norte me reconforta. No me gustan sus círculos de conocidos, pero he bailado mazurcas en todos ellos. En el fondo soy tan contradictoria como ella; tal vez la odie y la ame porque vea en ella mi reflejo. Pero hay mañanas en las que tenerla como campamento base me parece un lujo. Es mi estrella de la muerte. El gigante.Lo que me tranquiliza es que yo no tengo la fuerza de David.
jueves, 18 de septiembre de 2008
Vuelan los posts
domingo, 14 de septiembre de 2008
Gran Colisionador de Hadrones

"Agosto de 2002: El encuentro", de "Crónicas Marcianas", Ray Bradbury
Las mañanas sin Steve Mc Queen

"Voglio una vita maleducata
di quelle vite fatte, fatte così
voglio una vita che se ne frega
che se ne frega di tutto sì
voglio una vita che non è mai tardi
di quelle che non dormono mai
voglio una vita
di quelle che non si sa mai.
E poi ci troveremo come le stars
a bere del whisky al Roxy bar
o forse non c'incontreremo mai
ognuno a rincorrere i suoi guai
ognuno col suo viaggio
ognuno diverso
e ognuno in fondo perso
dentro i fatti suoi!
Voglio una vita spericolata
voglio una vita come quelle dei film
voglio una vita esagerata
voglio una vita come Steve Mc Queen
voglio una vita che non è mai tardi
di quelle che non dormi mai
voglio una vita, la voglio piena di guai!!!
E poi ci troveremo come le star
a bere del whisky al Roxy bar
o forse non c'incontreremo mai
ognuno a rincorrere i suoi guai!!!
Voglio una vita spericolata ..."
Tienen razón los que me reprochan que mi debilidad es el bourbon con orquídeas. Pero la luz de muchas de mis mañanas está llena de canciones así, por eso floto el resto del día.
Ps: Mi Ipod no me deja, parece que esté vivo. Yo miro los altavoces y espero encontrar en ellos la espalda curva- como la del espejo al fondo de la estancia de "El matrimonio Arnolfini"- de un hombre con el pelo de Blas, el de Barrio Sésamo, que maneja los hilos y que me ha convertido en su marioneta. Sé que juega con mi ánimo y que me conoce de verme tirada en el sofá. Se sabe de memoria cómo coloco las piernas en el respaldo y anota cada noche en su agenda el minuto en el que caigo dormida. Ayer se enfadó un poco porque no pude terminar de ver "No es país para viejos" pero hoy estaba de buen humor y ya no quería reprochármelo, así que me ha despertado con "Pasan las luces" de Facto Delafé y las Flores azules. He descubierto, por azar, la tibieza de esta mañana de septiembre. Después he intentado escaparme por los tejados, pero él me ha convencido para que ordenara los papeles de la mesa con "Quiet town " de Josh Rouse. Su presencia era una caricia muy ligera en la espalda. Como se ha dado cuenta de que se me quedaban las manos llenas de melancolía me ha llevado de la mano hasta la terraza y allí, con Vasco Rossi, me ha recordado lo ingénua que era cuando soñaba con una "Vita spericolata". Mientras escribía en el blog se ha despedido y no ha querido que le olvidara "como una música fácil" así que se ha enredado en mis muñecas, y la voz de Cohen me arañaba,"What happened to you, lover?What happened to you, my lover?"... La habitación estaba inundada por el viento .Tras mis pasos, Chiara Mastroianni cerraba las puertas, "A house is not a home"...
sábado, 13 de septiembre de 2008
Mi mundo de Al
viernes, 12 de septiembre de 2008
El corazón que no puede esconderse

La Costa Brava
Son como superhéroes de barrio cuyos días de gloria se agotaban en recortes de la prensa musical de hace cinco años y se encuentran ahora en la misión de su vida. Entre la transgresión inocente, la llamada a una nueva autenticidad y un personal sentido del absurdo, La Costa Brava ganan enteros como "la banda increíble" que nunca quiso serlo. Llamadas perdidas, su cuarto álbum en poco más de año y medio, consolida la viabilidad creativa de uno de los grupos más inusuales del pop español actual. Juegos de la edad tardía
Lo del discurso propio se ve también en los manifiestos que sacáis con cada disco. Os da una unidad y una ideología justo cuando la gente está menos acostumbrada a que los grupos testifiquen sobre su música y sus intenciones. (Sergio): Salió un poco casualmente, pero también tiene cojones que sea un grupo de pop uno de los pocos que se posicione ideológicamente en sus discos y que luego vengan grupos brasas a amargarnos la vida siendo más bolingas que nosotros o con dos neuronas vivas en el cerebro. (Fran): En una crítica nos dijeron que los textos parecían sacados de un "blog", en sentido peyorativo, pero yo creo que la gente agradece tener contacto con personas reales de carne y hueso y no con estereotipos idealizados; y nos parecía importante que tuviera claves de interpretación de lo que hacemos. (Sergio): La Costa Brava es un concepto poético y nada más. Lo que ocurre es que vivimos en el año 2005 y no podemos ser mods, ni after-punks ni putas mierdas. Queremos ser nosotros y lo hemos conseguido, y ser algo (con mogollón de referencias) que no asuma nada más que el "costabravismo" te puede dejar un poco aislado. Pero las islas son maravillosas incluso con tsunamis. (Fran): Pero, Sergio, tampoco somos tan especiales; somos un grupo de pop que pasa por un buen momento y ya está. (Sergio): Somos muy especiales, y si no, no nos pasarían las cosas que nos pasan. Quizá seamos más especiales como personas que como grupo."
jueves, 11 de septiembre de 2008
Vacaciones en Roma

miércoles, 10 de septiembre de 2008
Diluvio y nostalgia

lunes, 8 de septiembre de 2008
Sweet despertar
Raluca tiene los pies pequeños y cuando Marius la despierta trata de esconderlos entre las piernas de su amante.La cas está en silencio y del resto de las habitaciones se escapa algún que otro ronquido- el de Ramona, que toma más whisky del que debería después de cenar y llora acordándose de su hijo pequeño que se quedó en Bucarest; o el de Nelu, cuando recala por la ciudad, ya que con el camión nunca se sabe cuándo ni dónde está- Marius le acaricia el pelo y juega a mordisquearle las orejas, como si fuera un gato. Raluca sigue acariciándole con los pies. Han construido ese rito sin saberlo y cada mañana, un par de horas antes de que el resto se levante ellos reciben el día con esta despedida. Después Raluca le pide que se quede un poco más con ella y le hace un hueco que deja la cama de noventa casi vacia. Su piel es tan blanca que no se sabe dónde empieza y dónde teminan las sábanas, solo sus pezones castaños y las delicadas facciones de su rostro la hacen real. Marius siente un pinchazo de remordimiento cada vez que le niega ese rato: "despertaremos a los demás Ralu y no deben saberlo".Los pies de ella salen volando hacia el suelo que siempre está frio.Dá la espalda a su amante y se queda desnuda, sentada frente a la ventana que se abre al patio de vecinas.Sus labios se fruncen en un guión al que solo sigue el silencio.Odia esta situación. Marius ya está acostumbrado a esa queja, así que decide salir del cuarto sin hacer ruido.La puerta está bien engrasada y él parece un murciélago, jamás tropieza, jamás se equivoca. Cuando Raluca se gira él se ha desvanecido. Un poco de luz se cuela en su habitación y va iluminando las pocas cosas que la acompaña.Se muerde el dedo pulgar, es una fea costumbre que mantiene desde que era pequeña.No llora.Ya no se permite una lágrima. Después escucha cómo llega un poco de música desde el baño, al final del pasillo y piensa que los buenos tiempos a menudo no lo son tanto.
domingo, 7 de septiembre de 2008
Como vaca sin cencerro
Rodis me huele, me intuye a dos mil kilómetros de distancia.Ayer me había pasado la mañana haciendo buena caligrafía: organicé mi disco duro con las cosas q quería conservar del antiguo ordenador, escribí en el blog, añdí callejones, doblé la ropa de cama y como hacia buen tiempo me dediqué a la jardineria.Mi sábado transcurría plácido como un rio atravesando un pueblo.Quedamos para comer y de camino al Terra Milles mi conversación se convirtió en un monólogo surrealista e inconexo. Después de aparcar el coche Rodis me cogió del brazo y como Chus Lampreave me dijo : "Estás como vaca sin cencerro" Y yo lo negué tres veces, pues no se debe negar por menos. Comenzó a llover y las sombrillas no aguantaban el agua así que nos cambiamos de restaurante y hablamos de cine.Después brindamos con mojitos y seguimos psicoanalizándonos a golpes de intuición y de años juntos.Fuimos a un festival- el SOME- en el que actuaba Marlango y Fangoria.Cuando entramos una chica rubia dentro de unas mallas plateadas rapeaba "Tengo un tatu en el codo, me lo quito casi todo menos mi tatu en el codo". Me impresionó. Con Leonor Watling sobre el escenario tratamos de bailar un poco pero yo ya estaba perdida, desorientada, sin rumbo...El otro vértice del triángulo-Marlango dijo que era la primera vez q estaba en Castellón.Yo le corregí y debí gritar un poco, porque rectificó mirando hacia donde estábamos nosotros.Después unas chicas muy simpáticas nos invitaron a un botellón. Cuando abrieron la puerta del maletero del coche se apareció la cueva de Aladino pero en versión destilería. Yo en esos momentos ya necesitaba más un caldito que un ron. Volvió a ponerse a llover y entramos de nuevo en el recinto. Todo me parecía absurdo y extraño.Echaba de menos mi sofá, la tranquilidad del ordenador, a mis gatas...quise volverme pero les había enredado a todos para ir al festival así que esperé a que saliera Alaska.Me aburre mucho Alaska.Como ya estaba totalmente fuera de mi cuadriculada vida Rodis me trajo a casa. Esta mañana me he despertado abrazada a Justine y llena de remordimientos, como una partida de frontón con moscas.He buscado este trozo de una de mis películas favoritas para saber dónde me he dejado el norte.
sábado, 6 de septiembre de 2008
Septiembre de 1939
Vagando de blog en blog he llegado al de Agustín Fernández Mallo, en el que de vez en cuando me paro y muerta de envidia- este chico es todo literatura- y luego me bajo, para tomar aire. En el último post había colgado un poema de su libro "Joan Fontaine Odisea(mi deconstrucción)" en el que mezcla el comienzo de Rebecca y "There's a light that never goes out". El post es maravilloso: se me han saltado las lágrimas.De emoción y de nostalgia. He regresado a la época de exámenes de septiembre en la universidad, en la que Rosa aprovechaba para darme sus cursillos de verano sobre clásicos del cine, y así tuve la suerte de descubrir películas como "Rebecca" o esta, que ha marcado mi vida, "Cumbres borrascosas". Mi abuela siempre regresaba a ese libro.Las dos estábamos enamoradas de Heathcliff. De los pocos libros que me quedé de su biblioteca (que nadie quiso pero que fue menguando día a día) conservo una edición de 1945 casi de bolsillo, encuadernada por mi bisabuelo. Es uno de mis mayores tesoros. A él regreso en este mes de Septiembre. Tengo pendiente una conversación con Heathcliff.
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Aterriza como puedas MMVIII

He escogido una mala semana para dejar la cerveza (se me saltan las lágrimas cada vez que escucho cómo cae del grifo la espuma para convertirse en caña; se me erizan las vértebras, lo prometo). He elegido una mala semana para volver a Pilates (aunque cuando llegue a casa me sienta más completa que un vestidor de Ikea, con todos mis músculos por estrenar y ordenados por departamentos). He optado por trabajar en la peor semana del año (la primera, la primera, sí, sí ,la primera...¡pero qué prisas tenemos como si la tercera de noviembre no fuera muchísimo más bonita que esta!!! psss...) . He regresado al blog en un mes pésimo (septiembre, septiembre...si lo digo flojito suena como la calderilla, no me dán las historias pá ná, ni para un bocadillo) y así voy deshaciendo los nudos de mi tapiz, torpe como si estuviera manca, agobiada por la lista interminable de propósitos que van a cambiar mi vida (ahorrar, ponerle buena cara a la crisis, viajar con cordura y no a golpe de documental, abandonar el consumismo compulsivo que se extiende por mi casa como si hubiera enfermado de Diógenes...) y que de momento solo han conseguido torcerme el gesto hacia el desvío de la amargura y la incomprensión. Coso, hilvano, trenzo y tejo mientras con plegarias inventadas me encomiendo a Aracne y suspiro, pensando, dándole vueltas a los recuerdos que ya tienen la pátina amarillenta de las Kodak 22, ay qué de tiempo.... De ahí tantas contradicciones, tanto mudismo, tanto silencio, de ahí que mis post nazcan una mañana y desparezcan a los cuarenta minutos, que mueran sin llegar al mar, ni al seño único de mi fregadero, de ahí que tenga mono de helado "hoynoquierohablarconaiiiide,perosipuedebúsquemeun colajet"y que no me salude ni cuando llego cansada a casa, de ahí que ya no me encuentre reflejada en las series de televisión (aunque con "Impares" me ría, he de confesarlo).
Aterrizo como puedo, aunque sospecho que ya me acerco a esos amaneceres en los que tachas los días que te quedan para la jubilación. Así que, disculpen las molestias.