jueves, 6 de noviembre de 2008

Borrador

Deberíamos tener un borrador como los de las pizarras de verdad- las de tiza, que siempre eran verdes- para pasarlo por la pantalla del portátil y eliminar lo escrito sin dejar restos en las RSS, en los correos, en el facebook...Yo me mareo cada vez q le doy al b0tón "publicar", y así me paso el día entre vómitos sin embarazo. Acabo de colgar un vídeo y ya me he arrepentido: he descubierto siete erratas y me pican los ojos. Lo iba a suprimir ahora mismito, pero ya no me parece serio, así q mejor desconecto y me voy a la cama, que me espera Ray. La última novela de Ray Loriga, quiero decir, porque si estuviera él no andaría yo con este pijama telerín, sino q me hubiera vestido más neoyorquina del Village. Pero como no está...pues pijama con puños en los tobillos. Planazo para un jueves por la noche...
La noticia del día: el servicio de gmail para evitar que envíes correos borracho o partido de soledad a partir de las diez de la noche.
Cautivada por la idea me voy a dormir.
¿No podrían los de google ampliar el servicio a todo tipo de actos?
Necesito un borrador. Pero ya.

Disparos en su honor

Llego a casa después de darles la cena a Mar y Ahíto (nombre de emperador japonés que se ha otorgado a sí mismo mi sobrino Juan, Juanito; hay q decir q a mí me ha bautizado como Tutín, que no es Justine, pero casi, en honor a mi gata)y entre las manos aún me quedan restos de azúcar, de las chucherías que nos hemos comido sentados en el suelo. Como no son mis hijos los malcrío tanto como puedo.Como no soy su madre ellos me malcrían más. Las gatas me esperan en la puerta de casa. Suena el móvil: es Laura, una de mis amigas de la universidad.Hablamos del tiempo que no nos vemos y del facebook.Cuelgo y me aprovisiono de queso en la nevera. Llamo a Javi, otro de mis amigos de entonces. También hablamos del facebook. Nos reímos y quedamos en vernos pronto. Nos quejamos de esta vida de eternos Campanilla y Peter pan. Le digo que a mí me cuestan los domingos: se me hacen muy largos. A él- cuánta razón- se le hacen eternos mis posts. Yo le contesto q tengo la desagrdable manía de perderme por carreteras locales. Esta mañana, sin ir más lejos, me he perdido al regresar de un pueblecito que está a quince kilómetros.No sé cómo lo he hecho pero he acabado comprándome en Zara un vestido antes de comer: las abducciones consumistas van a poder conmigo.He elegido un mal día para dejar de fumar.He esocgído un mal día para dejar de morderme las uñas.He elegido un mal día para empezar un régimen. He...¡aggg!!!O aterrizo o me vulevo Bridget Jones.Restos de las pesadillas de anoche.Todo por culpa de Javier Fesser y su "Camino" (me ha impresionado mucho: se lo digo a Javi; se me ha olvidado contárselo a Laura). Otro día más. Llegan al despacho asuntos nuevos. Se me encogen las ganas de viernes con tantas penas.Miro en los ojos de los clientes nuevos y me hundo en el vacío.Pero busco la escarcha de los códigos: tengo que ser una profesional.No me sale. Se me saltan las lágrimas en el baño, pero ante el espejo ensayo mi voz más firme. Hago bromas. Después montaditos y tapas antes del cine. Me siento como en la canción de Los Suaves, "Siempre igual". Javi deja huellas musicales en su página.Yo le tomo prestado este vídeo. He disfrutado mucho con el paseo por Madrid.Las tiendas de discos viejos- la Metralleta- las jaulas de cemento, el silbido inicial...Mañana es viernes.Pasan semanas, meses.Dentro de dos minutos tendremos cincuenta años. Otro día más.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Los sueños más negros

"Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad"
"Tengo un sueño", Martin Luther King, Jr.

Discurso leído en las gradas del Lincoln Memorial durante la histórica Marcha sobre Washington
Obama ya es presidente. Jesse Jackson lloraba entre el público.El sueño más negro se ha hecho realidad. Ayer hablaba con Carmen Camacho- ya conté parte de esa conversación en el otro post- ella ha conseguido vivir de su poesía, de sus bolos y de sus libros. Su sueño de gitana pelirroja está comenzando a cumplirse. Mi amigo Jaffar anda encerrado en Madrid, en un estudio cerca de la sierra, grabando la maqueta de lo que puede ser su primer disco. Richi ha colgado en su blog la historia de sus pasos en el camino de baldosas amarillas y de su cuaderno de lombriz. Acabo de dejarle un comentario pero se me estaba alargando tanto que he decidido partirlo y traer la mitad más personal a mi blog, para no aburrir a nadie y no abusar de su amabilidad (además anteayer le prometí no escribir comentarios eternos y ya estaba faltando a mi palabra). Le contaba la historia de uno de los objetos más queridos de mi casa. De mi maleta.
Hace tres años cuando volvía de cenar con una amiga encontramos una maleta vieja en un portal de Madrid. Estaba llena de apuntes de una oposición- no recuerdo a qué- pero eran de oposición porque recuerdo la división en temas. Su dueño- aprobado o suspendido no lo se- había terminado harto de ellos y había tirado la maleta a la basura. Era negra y no muy bonita, pero parecía tener dentro una historia, ásí que mi amiga y yo la cogimos. Unos metros más adelante vimos que sobresalía de un contenedor otra maleta- parecía la noche de las fugas- esta era más bonita, estaba cubierta de etiquetas de viajes y vacía. La cogimos también. Divertidas pensamos que aquel hallazgo era una señal. Cuando llegamos a su casa las limpiamos un poco y nos las repartimos. Ella me dejó elegir primero a mí y yo me quedé con la que estaba vacía. La negra me daba un poco de miedo porque la relacionaba con sueños rotos (antes le escribía a Richi que no era supersticiosa y vaya...me sorprendo a mí misma con mis contradiccciones). Ese domingo me subí en una esquina del coche de Carlos empotrada con la maleta. Mis amigos se reían de mí, pero yo cabezota me la traje hasta Castellón.Casi se me cangrenan las piernas después de cuatro horas abrazada a aquella tabla de náufrago.
Mi madre cuando la vió urdió un par de incursiones a mi casa para deshacerse de aquel trasto. Yo la coloqué en el comedor, como símbolo de la libertad. Me faltó ponerle velas. Hace dos años decidí llenarla de historias que me llevaran a otros lugares. Después guardé dentro tooodas las versiones que un amigo me enviaba de su novela. Fueron los primeros pasos en otro camino de baldosas amarillas.Hace dos semanas encontramos su historia convertida en libro en el Corte Inglés: casi rompo las botellas del rincón del gourmet con mis saltos de alegría. El resto de escritos siguen allí. Algún día encontrarán su sitio en alguna estanteria. Él ahora observa y escucha lo que la gente piensa de su novela. Ha conseguido llegar.
Yo le decía a Richi que estoy sentada en el bordillo del camino. Me aprietan los zapatos rojos, me he bloqueado. Una tarde fuí a ver al psicoanalista. Estuve solo una hora sentada frente a él, en una butaca de terciopelo verde, bajo el haz de una lámpara polvorienta y antigua. El psicoanalista apenas habló, yo me pasé sesenta minutos haciendo piruetas con las palabras par que no morder el cebo de su terapia. Cuando me callé me dijo: "¿Cómo puedes vivir así? Estás llena de miedos." Me fuí de su consulta diciéndole que no sabía si volvería, muy digna. Cuando cerré la puerta del ascensor me puse a llorar. Me comía el hipo al llegar a la planta baja. No volví a llamarle, someterme al psicoanálisis me costaba un tremendo esfuerzo, económico y anímico.El segundo me asustaba más.
Esa es mi historia. Yo también tenía un sueño. Me arriesgué y salté al vacío hace dos años. Me dormí en todos los trenes de madrugada, pasé mil gripes en pensiones baratas, vagué por las calles de Madrid cientos de sábados- Atocha arriba, Gran Vía abajo- me dejé las cejas durante la semana sacando los asuntos del despacho para que nadie pagara los costes de mi aventura...y me bloqueé. Nuevamente vuelvo a estar parada, sin saber cómo seguir. El bloqueo y yo nos conocemos de antes, hemos malvivido juntos mucho tiempo; una vez tomó posesión de mi mano derecha y no me dejó escribir durante más de tres años. Me apunté a todos los talleres de escritura del mundo y no guardo ni una sola linea de ninguno de ellos. Rompí con el hechizo gracias al primer blog que tuve. Le perdí el respeto a la pantalla en blanco y me puse a hablar. Con este, que es el tercer blog, creía que el miedo ya estaba roto, pero ayer me dí cuenta de que no, de que había caído en la jaula otra vez (de ahí el nombre de este sitio, la jaula de Du, la caja de mis miedos). Esa es mi historia.
Esa es una de mis historias, porque ayer por la mañana empecé moleskine nueva- para mí es un acontecimiento mayor que el cuatro de julio; me emociona acabarlas y estrenarlas me dá vértigo- y busqué un texto para el principio, como siempre suelo hacer. Encontré un fragmento de un artículo de María Zambrano que me encantó y lo copié. Me disponía a comenzarla cuando de repente pensé que ya sabía qué quería escibir en la última página: la letra de una canción. Mi moleskine se quedaba incompleta con solo una de las caras del disco así que, después de María Zambrano, copié otra canción. Esta hablaba de los miedos.
A los sueños se los comen los miedos, como a María Callas la tenia. Yo estoy cansada de alimentar a más fantasmas, de invitarles a una cervecita cada tarde en el sofá mientras me derroto frente a la televisión. Hoy abro una botella de champán en el desayuno.Brindo por Jaffar, por Carmen, por Carlos guionista de sus paseos, por Richi...por todos los que andan por este camino de baldosas amarillas.
Esperadme, que ahora me pongo las converse (rojas,eso sí) y os alcanzo.
Nota: este post es una declaración de intenciones.
Nota dos: recupero mis jornadas de puertas abiertas y rehabilito la posibilidad de que entre cualquiera a dejar un comentario.Isaac y Guaje tienen razón, que cada uno haga lo que quiera.

martes, 4 de noviembre de 2008

Máximas y primas




Mañana presenta libro Carmen, mi comadre del Puente de Triana. Como le prometí que iría y no lo he hecho - las cosas han venido del revés, los acontecimientos me han hecho el pino puente y la voltereta lateral- acabo de llamarla por teléfono y me han salpicado de alegría sus pisadas de gata con botas. Camacho, con su batita de cola y su mantel de hule, ha dejado de ser chica de comunicación y prensa para enroscarse en versos libres y besos compuestos. Carmela está más incombustible que nunca y debe tener siete millones de poemas en lugar de chacras, tanto que como siga así reventará algún día en mitad de una clase de yoga y saldrán despedidas las redondillas y los serventesios. Yo voy a escribir a su marido, que es un librepensador, para que le ponga en la cesta de la bici pegamento y así le devuelvan reconstruida a su pelirroja si tuviera una explosión de literatura frente a un semáforo. Así, cuando la siente en la mesa camilla no parecerá una sevillana de avignon, bella por descompuesta.
Mañana pues en Sevilla y el Jueves en Madrid, en la Casa Encendida a las ocho de la tarde. Si Uds.ven al oso verde, ese que come tarjetas sobrevolando Callao antes del telediario achinen los ojos a ver si distinguen a la mary poppins de rastrillo que va montada encima. Probablemente encontrarán la toquilla de la pelirroja.Si prefieren de entrada saber los resultados de las elecciones americanas tomen precauciones: cierren la ilusión con persiana, bendigan las hipotecas, arruinen a sus amistades, traicionen a sus amantes, confórmense con lo que no tienen... dejen de soñar en ese instante mismo; si no lo hacen les contagiará el virus libertario que tienen sus noches y querrán pasar el resto de la función despiertos.
Enhorabuena prima: llegaste.
Mil besos y un empujón.
Como al principio.

En el fondo

Los pulpos hacen cosas extrañas: viajan a lo largo del mar y buscan objetos brillantes para construir jardines. Ringo Starr se enteró de la noticia mientras almorzaba con su familia en aguas de Cerdeña y les hizo una canción. En realidad la mayoría de personas intentamos hacer lo mismo que los pulpos: viajamos a lo largo del mundo en busca de momentos brillantes para edificarnos un entorno en el que poder vivir. Yo no sé si los pulpos algún día, durante una de sus travesías allá por Nueva Zelanda, se bloquearán. Si alguno de ellos harto de rastrear arriba y abajo las costas del mediterráneo se cansará de no encontrar ningún tesoro con el que poder fabricar un paisaje pequeño, un bosque de bonsais submarinos en el que perderse.Yo sí que me bloqueo, me bloqueo a menudo y casualmente, cuando me siento muy agobiada me siento como a un pulpo al que están despedazando tirando al mismo tiempo de todos sus tentáculos.
A veces el bloqueo surge porque tengo demasiados frentes abiertos y no sé distinguir lo importante de lo insustancial. En otras ocasiones el cortocircuito me lo produce un afecto que se extingue, la levedad de las palabras de muchos o las triples lecturas y saltos mortales que hacen algunos de mis actos. Nada debería ser tan complicado y en el fondo todo debiera ser tan luminoso y cálido como ese jardín que van construyendo los pulpos.
¿Cuesta tanto tener un par de anémonas y tres peces payaso en la terraza? No sé porqué resulta tan caro querer vivir en el fondo del mar.
ps: He cambiado la configuración del blog y he suprimido la posibilidad de dejar comentarios anónimos. Lo siento por aquellos que ultimamente habían roto su silencio gracias a esa fórmula y me habían escrito.Me ha gustado mucho conocerles, saber que están ahí y espero que consideren la posibilidad de buscar una identidad para que sigamos hablando. Mil perdones, lo siento de verdad, pero no me sentía cómoda. Espero no arrepentirme.Besos.