En el bolsillo, agarrados a una cremallera de tu mochila, en la guantera del coche, en una caja de latón que dormita en el baño, por la cocina, en la mesita de noche, buceando en la pantalla del móvil, agitados por el traqueteo del bolso...en casi todas partes hay uno. Un blíster. De plástico transparente, apariencia ingénua e identidad desconocida. De contenido atómico. Esperan su momento.
Surtidos, como las galletas cuétara.
Un blister.
Dos.
O,
tres:
Orfidal weyth
Dormir es guay.
"Sueña el rey que es rey, y vive /con este engaño mandando, /disponiendo y gobernando;/y este aplauso, que recibe/ prestado, en el viento escribe..."
Tu eco.
No me deja dormir. Tu eco: el carraspeo de la lavadora- ¿has metido mis calzoncillos de rayas?- la densidad de tus huellas en el pasillo; la torpeza con que se dejaban querer algunas cerraduras de madrugada; las interferencias de tus interrogantes en los telediarios; la radio y el fútbol, dúo de domingos; la danza de una cucharilla de café; las panderetas de los vasos, celebramos la merienda; el roce- ahora beso, después caricia- de compartir periódico, siesta y colchón.
Ahora, que no estás quererte es aprender a dormir en silencio.
Ciprofloxacino
"Esta ciudad huele a desagüe" me han dicho los vecinos. Mienten. Esta ciudad por estas fechas, huele a pólvora y a buñuelo descontrolado. Esta ciudad es irregular, pegajosa y tal vez fea, pero tiene su "puntito" de juguete del lego. Su menguante orgullo y su belleza- que no sabe de quirófanos ni zonas verdes- luce prótesis de Cirugeda y trajes de un azul irregular. Esta ciudad se va a poner cabeza abajo en setenta y dos horas y ya ni siquiera pretende disimularlo. ¿Desagüe? Qué sabrán.
Los vecinos son gallegos: ella va en chándal a la compra; el es policía. Tienen los mofletes sonrosados, debe ser por el calor. Aquí nunca hace frío, aquí solo nos molesta la humedad. La humedad ahoga y se convierte en un reuma anímico. A veces no nos deja ver el aire. Desde arriba, con google earth o google maps, es una estructura plana, que parece un tablero del monopoly: tres calles en paralelo, según la costumbre de la Edad Media y un laberinto de callejones que se yuxtaponen como alveolos pulmonares. El sábado estallan y explota la ciudad, comienzan las fiestas.
Mientras los vecinos suben en el ascensor yo busco piso en Marte, cinco pisos más arriba. Me he puesto nerviosa: huele a pólvora de verdad.
Neogynona
"I don't care if monday's blue
tuesday's grey and wednesday too
thursday i don't care about you
it's friday I'm in love
monday you can fall apart
tuesday wednesday break my heart
thursday doesn't even start
it's friday I'm in love
saturday wait
and sunday always comes too late
but friday never hesitate...
I don't care if monday's black
tuesday wednesday heart attack
thursday never looking back
it's friday I'm in love
monday you can hold your head
tuesday wednesday stay in bed
or thursday watch the walls instead
it's friday I'm in love
saturday wait
and sunday always comes too late"
Viernes, volver a empezar.
Paroxetina
"Minutos después de las diez de la mañana de ayer, un transeúnte telefoneó a la policía. Acababa de descubrir, en un descampado de la carretera de Vicálvaro a San Blas, el cadáver de un joven tendido en el suelo con una aguja colgando del brazo, una papelina vacía en la mano derecha y dos más junto a él. Según la policía, José Luis Fernández, el Pirri, de 23 años, falleció por sobredosis de heroína. Los que le conocían afirman que el Pirri, que participó en películas de Gutiérrez Aragón, Carlos Saura y Eloy de la Iglesia, entre otros, y que últimamente colaboraba como crítico de cine en el programa de televisión Querido Pirulí, estaba harto de representar siempre el mismo papel. "
Carlos G. Santa Cecilia - Madrid - 10/05/1988, diario El País.
Los ojos azules, medalla por encima de la camiseta. Minutos después de las nueve de la mañana, cuando yo todavía ando desenredándome la pestaña él levanta la verja de hierro. "Por la sombra" dice con una sonrisa huérfana de desayuno. Cajas de alcachofas, pimiento italiano y manzanas golden adornan su coreografía de piropos solapados. Una a una van pasando por delante de la tienda todas las mujeres del barrio- la de la ferreteria, rubia lomana, cándida con pies de barro; la profesora de pilates; la madre con prisas que lleva tarde a sus hijos al colegio; la viuda que no sabe su número de móvil, si está encendido el móvil, si alguien la llamará al móvil, si ella necesitaba un móvil ni por qué razón le regalaron sus hijos en navidad un móvil; la médico saliente de guardia, a la que le vuelven loca las cerezas; la adolescente china que hoy tiene que hacer inventario y refunfuña porque siempre tiene que perderse clase; mi madre; la funcionaria de turismo que ha dormido menos de ocho horas porque ayer celebraba su no-aniversario con su marido...- las mujeres del barrio son como gotas de un grifo que nunca se cierra. Él las mira. Sonríe. Memoriza sus horarios. Intenta retener sus nombres. Y después, a cada una, estudia qué decirles. Entre los yogures, la cámara frigorífica, el cocido de bote y subir los pedidos a domicilio perfecciona su papel. A mí me habla de cine. De ir al cine. "Cuando quieras vamos" me dice escondiendo los pulgares en el delantal negro. Aparca la moto sobre la acera, casi nunca le multan y yo me imagino sentada con él en las últimas filas. "Está bien la peli, ¿no...?" y arrastra las palabras, mientras le brillan los ojos como al Pirri. Yo bajo los ojos y guardo las monedas de un euro en la cartera. Él no sabe que planeo fugarme con lo que ahorre en calderilla. Ni que cuando me vaya lejos, a una isla, le añoraré, porque con lo del cine, ha conseguido alegrarme el día.

3 comentarios:
Variada, completa, algo críptica y muy hermosa. Casi renacentista tu entrada.
Renacentista es una palabra llena de luz y q me encanta. Me alegra mucho, así q te la agradezco.
Ser críptica es un error mío, Raúl,q no llevo bien el ritmo de la información, ayyy y q me precipito...Mil besos!!
eva
Me ha gustado este medley-post con su subidas y bajadas.
Destacaría esto: "Tu eco. No me deja dormir". Silencio, lo estoy saboreando. Y el que invita a ir al cine. El mejor marketing lo hace el panadero de mi pueblo, me decía un profesor...O eso, o que es muy zalamero con las mujeres
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