Los pulpos hacen cosas extrañas: viajan a lo largo del mar y buscan objetos brillantes para construir jardines. Ringo Starr se enteró de la noticia mientras almorzaba con su familia en aguas de Cerdeña y les hizo una canción. En realidad la mayoría de personas intentamos hacer lo mismo que los pulpos: viajamos a lo largo del mundo en busca de momentos brillantes para edificarnos un entorno en el que poder vivir. Yo no sé si los pulpos algún día, durante una de sus travesías allá por Nueva Zelanda, se bloquearán. Si alguno de ellos harto de rastrear arriba y abajo las costas del mediterráneo se cansará de no encontrar ningún tesoro con el que poder fabricar un paisaje pequeño, un bosque de bonsais submarinos en el que perderse.Yo sí que me bloqueo, me bloqueo a menudo y casualmente, cuando me siento muy agobiada me siento como a un pulpo al que están despedazando tirando al mismo tiempo de todos sus tentáculos.
A veces el bloqueo surge porque tengo demasiados frentes abiertos y no sé distinguir lo importante de lo insustancial. En otras ocasiones el cortocircuito me lo produce un afecto que se extingue, la levedad de las palabras de muchos o las triples lecturas y saltos mortales que hacen algunos de mis actos. Nada debería ser tan complicado y en el fondo todo debiera ser tan luminoso y cálido como ese jardín que van construyendo los pulpos.
¿Cuesta tanto tener un par de anémonas y tres peces payaso en la terraza? No sé porqué resulta tan caro querer vivir en el fondo del mar.
ps: He cambiado la configuración del blog y he suprimido la posibilidad de dejar comentarios anónimos. Lo siento por aquellos que ultimamente habían roto su silencio gracias a esa fórmula y me habían escrito.Me ha gustado mucho conocerles, saber que están ahí y espero que consideren la posibilidad de buscar una identidad para que sigamos hablando. Mil perdones, lo siento de verdad, pero no me sentía cómoda. Espero no arrepentirme.Besos.
5 comentarios:
¿Moderación de comentarios? Espero que no haya entrado aquí nadie cual elefante en cacharrería.
Yo medité la posibilidad de impedir anónimos o de directamente impedir comentarios...
De momento voy a dejarlo todo tal y como está, eliminando los insultos cobardes (y poco ingeniosos por cierto) tal y como siempre dije.
Besos
No, qué va. Un amigo mío envió aquí por error una nota q debiera haber sido un mail y no me gusta que la intimidad quede tan expuesta.Sobretodo porque hay cosas que no me hacen gracia. Lo de los anónimos es una cosa que no la tengo yo muy clara.De verdad, le doy muchas vueltas, no me gusta tachar comentarios. Y además no sé eliminarlos bien, siempre se queda el borrón!!!
Tendré que hablar con Isaac para que me de unas nociones básicas sobre el manejo del blog.
Y lo de la moderación de comentarios ha sido un error mío, que como ya te conté, ultimamente ando sembrada.
Así que volvemos al inicio.
Muchos besos Guaje.
eva
Para quitar borrones cuando eliminas un comment, hay un cuadrado para "suprimir definitivamente", lo marcas y voilà :-)
muchísimas gracias, guaje.
Yo no los suprimiría ni de coña. Todo paso por mi blog me hace una ilusión tremenda. Y jamás borré ninguno. A los que insultan pues... funciona lo de ponerles la otra mejilla -se cortan- o, sencillamente, ignorarlos.
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