
No. No quiero salir de casa. Dijeron que nevaría en la ciudad y aún no ha caído ni un solo copo. Además llueve, llueve muchísimo y yo odio los paraguas. Los días de lluvia deberían suspenderse todas las actividades: juicios, colegios, obras y así la gente se podría quedar en casa leyendo. O escribiendo cartas. Dos cosas para las que nunca se encuentra tiempo. Pero no, con agua y frío la vida sigue. Y no está nada mal.
Quizás sea la resaca navideña la que me hace hablar así. Me había acostumbrado a la vida de señorita del diecinueve: a observar por el ventanal los movimientos de las nubes, a conversar con mis mascotas, a celebrar tertulias en el sofá...todo eso se ha acabado de repente.Menos mal: ya pegaba la nariz en los cristales y jugaba a hacer dibujos de vaho; ya se me agotaban los temas de conversación. Así que bendita rutina q me devuelve a la vida. Pero a la vida sin consideración: puede que hoy tenga que subir a la cárcel y no me siento precisamente Audrey Hepburn en "Desayuno con diamantes". A la cárcel una no sube estilosísima y con pamelón, sino con el estómago encogido y un malestar muy parecido al de los días de lluvia. Entre esas paredes todo es oscuro, sombrío.
Mientras mis amigos desayunan en facebook- qué les ha dado, por qué tanto madrugar- yo agradezco la rutina que me proporciona mi trabajo. Me pone los pies en la tierra. Ayer revisaba las actuaciones de un homicidio y en una declaración leí : "ella estaba viendo el horóscopo en la televisión cuando entró su marido en la cocina". Su marido, a los quince minutos la mató. Tan real que parecía literario. Me detuve y paseé un rato por el despacho- cuando no puedo asimilar la información sentada me pongo de pie y paseo, como si fuera una comida mal digerida- me puse en el lugar de la víctima. ¿Qué le diría aquella mañana el horóscopo? Se me erizó la piel y cambié de asunto. Algo más trivial, un incumplimiento de contrato. Respiré. Me metí en el universo de la compraventa de motos americanas, piezas especiales y modelos únicos. Entender la contabilidad de un taller de reparación de ese tipo de vehículos me llevó un buen rato. Llamé a la cliente para preparar el juicio, le pregunté por su marido: no levanta cabeza desde que comenzó este proceso. Nuestra parte emocional escondida en una tuerca, convertida en una averia de motor. Salté a los flecos de un divorcio e hice una lista de objetos que se reclaman entre las partes. En una de las partidas leí "cuadros" e invitablemente pensé en óleos, grabados, algo así. Apareció la parte femenina de la pareja por el despacho y le pedí que me valorara, así por encima, esa partida. Se le llenaron los ojos de lágrimas: "¿Cuadros? ¿él ha dicho cuadros? Pero si son dos cuadritos de punto de cruz que yo bordé para las niñas..." Ya. Cerré la carpeta.Taché las lista. Volveremos a empezar, no llores.
Agradezco en estos momentos de mi vida el papel de Lobo- Pulp Fiction- el "soluciono problemas" al que la linea de puntos que he seguido me ha llevado. Sin estos golpes de ladrillo, sin estos volquetes de realidad yo sería más tonta, más inútil y más vaga que un pijo. Las mañanas en el despacho matan a mi peterpan. Agradezco ese asesinato que a veces de tan sangriento ha acabado en úlcera.
Hoy comería tiza, pondría el termómetro a calentar en una bombilla, fingiría tifus para no salir de mi habitación, pero llueve...y tal vez también esté lloviendo en la franja de Gaza. Caen las bombas de racimo sobre Palestina y yo, yo no tengo ningún derecho a seguir discutiendo con mis gatas sobre el color de un antifaz.
10 comentarios:
La nieve en Madrid es una maravilla.
Qué lástima no poder estar allí.
eva
Ayer no hubo opción a comentario, el tiempo invertido en el completito desayuno virtual de los más madrugadores hizo que el resto de la mañana fuera descompensada...me faltaba tiempo para acabar los expedientes cuyo plazo vencía ya...pero bendito desayuno....fue reconfortante a pesar del estrés que le prosiguió.
Al igual que tú soy de las que opina que en días de lluvia la vida fuera debiera paralizarse...un kit-kat en el camino, tiempo regalado para nuestros pasatiempos caseros: leer, pensar, reflexionar, escribir, meditar, escuchar música, hablar con nuestras mascotas...pero en caso de que así fuera imagínate que ocurriria en lugares de lluvia frecuente, como Escocia, o como Londres.....su habitat se limitaría a las cuatro paredes de su casa...no habría mucho más. Un kit-kat de tanto en tanto, no está mal pero uno tras otro puede llegar a provocar un empacho...
Uy, uy, uy....el repaso por alguno de los distintos casos que llevas entre manos me trae malos recuerdos. Ejercí en el 95-96, justo a mi llegada de mi experiencia en África. El caso es que no sé por qué razón no guardo un grato recuerdo, pues soy una apasionada del derecho y no se me daba mal. Supongo que se debe a que en ese perido de mi vida estaba desubicada. Piensa que mi marcha a África era de por vida y el tener que regresar por prescripción facultativa, enferma de malaria falciparum y con otras secuelas físicas como consecuencia de otra enfermedad en la piel, supuso un desbarajuste tal en mi persona, que imagino que cualquiera que hubiera sido mi ejercicio profesional se hubiera visto abocado al fracaso. Mi mente era un puzzle cuyas piezas no casaban ni con encaje de bolillos.
Sin embargo, ves, al contrario que tú, de lo que mejor sabor de boca guardo es de la cárcel. Sustituí la ayuda humanitaria en Ruanda por el ejercer de samaritana con los presos amigos de amigos. Subía un par de veces por semana, incluso más y dedicaba la tarde, aprovechando mi carnet de letrada, para hablar con ellos, en fin, ya sabes, haciamos terapia de desahogo verbal. Incluso guardo la satisfacción de haber logrado que el Juez de Vigilancia penitenciaria le concediera el tercer grado a uno de ellos, y todavía no sé cómo lo conseguí porque no cumplía los requisitos para ello, ni en cuanto a cumplimiento de la pena ni en cuanto al informe de la junta de tratamiento.
De tu mano he revivido una etapa de mi vida que suele permanecer en el olvido, a la par que he compartido una tarde de tu trabajo y he disfrutado leyéndote, como siempre. Chapeau!!!
PD No te gustan los paraguas, pero qué tal las botas rojas de agua.......mmmmmmmm
JAJAJA....hoy me ha salido el paralítico de Carmen...
q.sonia,
No, no, yo no soportaría un día a día sin sol.Lo de la lluvia y las fiestas es lo primero q me viene a la cabeza cuando me levanto y veo el temporal, pero luego no lo resistiría. No soporto la inactividad, aunq no llego a tus extremos, la verdad.
Lo de la cárcel cada vez me gusta menos, pero sí reconozco q antes me encantaba, así q entiendo lo q tú cuentas sobre tus visitas. La gente está realmente mal allí. Pero ya hablaremos d eso- creo además haberlo comentado en otro post-y de tu viaje a África por el q siempre he tenido mucha curiosidad.Escribe sobre aquella época y te linkeo, creo q lo q tienes q contar es muy interesante y capacidad para narrarlo no te falta. Venga Sonia, vuelve y redecora tu blog ya!!!
Besos
eva
Ayer viernes nevó en Zaragoza… Bueno, no mucho. Aunque, a última hora de la tarde, ya de noche, los copos de nieve llegaron a delimitar los conos de luz anaranjada de las farolas.
Un saludico.
cuánto me he perdiod, en breve vuelvo, cuando sea libre y deje de encogérseme el estómago y la pena no me desborde...
Zaragoza convertida en un helado de limón: vi las imágenes en la tele y me pareció tannnn bonita!!! Pero lo q cuentas de las luces naranjas me da una imagen aún más idílica. Un beso fresquito Garp, te echaba de menos!!!
if
Nini, no te has perdido nada. Pero no te pierdas tú en la pena, ni con el estómago encogido q no sé dónde te buscaré para refugiarme. Un abrazo muy, muy fuerte
eva
Lo de los cuadros de punto de cruz... Tengo dudas.
¿Él los quería como recuerdo, porque le daban mucha pena y buen rollo y le recordaban tiempos mejores o simplemente por putear? Es que yo he pensado todo el rato en la primera opción hasta que se me ha ocurrido la segunda.
La intención se presume, bueno se deduce de los elementos que rodeen un hecho, así q nunca podré disipar tus dudas del todo, auqnue yo creo q era por putear porque las niñas viven con ella y ella quería q conservaran la misma habitación, para q la situación no cambiara mucho y porque ella denunció q había sido víctima de malos tratos por parte de él y los mensajes- los ví- q él le mandaba transmitían muy pero que muy mal rollo.
De todas formas en esta ocasión me daba pena, pero tuve otro divorcio q estuvo a punto de no firmarse por la vía del mutuo acuerdo por algo parecido:
Ella le había bordado a él en punto de cruz un cuadro gigaaante con el escudo del Real madrid- él era merenguísimo- y luego quería quedárselo porque decía q era suyo porque lo había bordado ella. Él no quería nada de la casa, salvo ese cuadro y además explicaba porqué: quería quemarlo porque lo había hecho ella. No quería q nada de ella tuviera relación con su madrid. Mi cliente era ella y yo- q no soy de ningún equipo, pero q si estoy cerca de alguno es del Barcelona, más culé- le decía q adelante, que se lo llevara y q hiciera una falla con el cuadro- horroroso por otro lado- si él quería, pero q se quitara de encima a aquel tipo ya. No te puedes imaginar cuánto me costó convencerla.Prefería deshacer el cuadro y dárselo sin hilos antes de que él lo quemara. Después de aquello yo ya me lo creo todo.
Besos Isaac,
eva
Este tipo de test donde a priori siempre opto por la solución romántica me traen frito...
¡¡qué dices frito!!! Suspender por respuestas románticas es un lujo!!
un abrazo Isaac...
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