"Los pies de la hierbacon las uñas pintadas.
Todos los insectos volaban con máscaras,
hacían equilibrios en bigotes de roedor.
Una alegre fiesta en un claro del bosque,
una alegre fiesta en un claro del bosque. "
"Vicente Del Bosque", El Niño Gusano, 1996.
Madrugo mucho, pero por puro vicio. Me pongo el despertador a horas que no se cuentan hacia atrás y disfruto del fresco del principio. Es la única forma que he encontrado para engañar al verano: darle la vuelta. La felicidad esa que utiliza como propaganda a mí me deprime. Si no llego al umbral de la alegría de los anuncios de Estrella me siento una fracasada. No suspendo en junio, sino en julio y agosto, que es peor. Los exámenes de recuperación me esperan en la siguiente convocatoria, por navidad.
Pese a mi abulia estos días he disfrutado mucho con la fiesta del mundial. Ahora que todas las repeticiones lo están volviendo aburrido y cansino yo lo echo de menos. Tengo nostalgia de los nervios que hemos sufrido. De los mensajes por móvil compartiendo la alegría de Casillas o de Iniesta. De los cotilleos de algunas crónicas, y de la elegante manera de contar de otras.
Lo único q no echo en falta son las lecturas políticas del triunfo. Es más, a estas alturas me ofenden. No quiero tener que dar una explicación sobre mi voto cada vez q España juegue al fútbol. No quiero buscar tres lecturas en por qué se le ha llamado "la Roja" ni me apetece decantarme por la camiseta roja o azul- me gustan las dos, pero la roja es la que recuerdo como nuestra de toda la vida y por eso me identifico con ella- ni necesito que me recuerden cuántos jugadores del Barcelona hay en la selección. Estoy cansada y aburrida de esas ganas de provocar enfrentamientos incluso en los momentos más dulces. En Barcelona se celebró tanto como en Albacete la victoria de la selección y salvo que todo cuanto vemos sea ficción, como en "El Show de Truman" las banderas rojas y amarillas han colgado de los balcones en cualquiera de las comunidades autónomas.
Que yo sepa ni Zapatero ni Rajoy estaban convocados. Tampoco Rosa Díez, así q un poco de calma. Que bajen la voz los que han desempolvado los gritos de otras guerras y el disputado voto del señor Cayo en el Estatut. Que ahora no tienen la palabra. No es su turno. Por una mera cuestión de respeto y de salud mental (alegría pura y dura, no más) deberían dejarnos celebrar. Con el color y la camiseta que quisiéramos, pero disfrutarlo, que hablamos de fútbol, solo eso.
Una alegre fiesta.
"Vicente Del Bosque".
Durante quince días he llevado esa canción en la cabeza (lo siento por "Nunca ganaremos el mundial" de la Habitación Roja, pero la verdad es que me gusta ver que ha fallado su augurio triste) y la noche del domingo al lunes, mientras volvía a casa en el coche, la iba canturreando. Creo q como a muchos la copa del mundo nos ha hecho acordarnos de los que no están. De cuánto nos hubiera gustado compartir esta fiesta con ellos.
Por ejemplo, le ha sucedido a Iniesta.
Ese chico de pueblo al que no le gusta hablar. Prefiere decir lo importante vía camiseta.Me gusta mucho, como buen tímido. Siempre me fijo en los chicos que no hablan al principio, en los que se quedan en las esquinas de los grupos, no sé por qué me interesan más sus secretos. Pienso en el último gol del campeonato y me imagino a Iniesta con un rotulador en la habitación. La imagen me parece tan tierna que me enamoro de él en cinco minutos.
El lunes mi padre, como si tuviera una hija de la edad de las infantas, fue a buscarme una camiseta de la selección. Ayer me lo confesó casi con una disculpa por no habérmela traído: "es que hay lista de espera, porque la buscaba ya con la estrella sobre el escudo." Y lo mejor: "No sabía cuál comprarte, si la de Iniesta o la de Iker Casillas que te gusta tanto". Mi padre es un tímido que salta en los partidos de fútbol, y por eso se guardaba lo de la camiseta en secreto. Por eso me quedé el domingo a ver la final con él y a picarle diciéndole- no tengo ni puñetera idea de fútbol- que Del Bosque se equivocaba al no sacar a Torres desde el principio.
Tal vez en este complejo de Electra resida el orígen de todos mis males. Pero no, mi padre es un habitante del verano (nada, camina, se ríe, lee, disfruta )y yo llevo camino de convertirme en un par de días en la madre de Gilbert Grape, oronda y encadenada a un sofá.
Eso sí, a los dos nos gusta madrugar. Voy a preguntarle qué vamos a hacer ahora, sin los partidos de fútbol, sin la torpeza de Camacho, sin los nervios de Sara, sin las crónicas de Isaac.
Ahora los pies de la hierba,
con las uñas pintadas.
6 comentarios:
"Suspender en julio o en agosto". Emocionante. A veces pienso que la vida es una alocada secuencia de exámenes: a veces somos alumnos, a veces somos profesores. ¿Cuántas veces no hemos pedimos revisiones de examen a nuestro corazón? ¿Y al corazón de nuestro ser querido? ¿Soy el único que ve una sombra de “septiembre” en las segundas oportunidades que le damos a ese amor que se nos escapa? ¿Cuántas convocatorias son necesarias para aprobar el examen de la amistad?
Necesito mejorar en modales, progreso adecuadamente en desidia, tengo un llamativo "Destaca" en ensimismamiento (mi asignatura preferida). Y no me he presentado al examen de Silencio.
Electra, de declaro fan de tu padre. Por tímido y por bueno.
Firmado: El chico que recomienda ver "Clerks" (la primera parte)
Pues me gustan mucho tus calificaciones, "chico que..." Y sobre el examen del principio:
¿Cuánto tiempo tengo para contestar a tus preguntas?
Millones de besos (y sesenta abrazos)
eva
Yo he visto un 1% de politiqueo. Como sucede muchas veces con los errores que uno comete, no me percataría de su existencia si no hubiera gente (periodistas en este caso) que buscan petróleo para rellenar minutos o folios. Le dije a un amigo una frase muy épica el domingo por la noche:"En Cádiz no había tantas banderas de España desde que aclamábamos a Fernando VII El Deseado!!". Y es que sí, la bandera es patria, por definición, pero una vez interiorizada pasa a ser un objeto pop. En fin, esto es algo muy viejo...
En cuanto a LHR, creo que hablaban en primera persona del plural, pero refiriéndose a sí mismos, ¿no?
Sí,totalmente de acuerdo contigo, no sé si en cuanto al porcentaje pero sí sobre el resto. Me encanta lo de Fernando VII.
Y sí, creo q LHR se referían a ellos mismos, pero me siguen pareciendo unos tristes. Es manía personal, nada más
Besillos !!!
if
Me encantó que vieras el partido con tu padre.....pese a que te eché de menos en casa de Paula.....no sé, me daba tanta ternura como el anuncio de no sé qué cerveza en el que el prota también se decanta por ver el partido con su padre.
Soony
Se me cayó el lagrimón con el anuncio de cerveza, pero lo cierto es que siempre he visto el fútbol con mi padre, sola (me pongo nerviosa)o en el Raspa. Sobretodo porque me gusta ver fútbol y hablar, comentar y que me expliquen. Para mí es una celebración de ir por casa- el fútbol en general- y esta era muy especial. Como el día de Alemania, pese a ser algo histórico, no podía verlo con él le prometí que si ganábamos la final la veríamos juntos y así lo hicimos: desde las seis acampamos frente al televisor y como los dos habíamos leído los mismos periódicos nos intercambiábamos información que ya conocíamos.
Disfrutamos mucho de la final. Sufrimos mucho.
Y nos abrazamos, una vez más, con el gol de Iniesta.
Me hubiera gustado compartir ese momento con vosotros, pero no sé si alguna vez tendré la oportunidad de ver algo así con mi padre y pensé que era único.
Lo fue: vernos a los dos saltando por la terraza es extraño.
Miles de besos Sonia y gracias por tu sensibilidad que entiende de mis ternuras
abrazo para los tres
eva
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