domingo, 31 de agosto de 2008

Verano azul

Toca hacer las maletas y temer una retención en carretera. Poner los zapatos en blosas, los recuerdos en formol y echar la llave a las cervezas en la playa (qué mayor placer que una caña fresquita con boquerones antes de cenar, mientras escondo mis pies en la arena que rodea el chirinquito). Dame tu dirección para que no te escriba nunca y si nos cruzamos, nos vemos en cualquier esquina te recuerdo que durante julio y agosto para tí he sido invisible, porque no soy de tu grupo, porque mi desajuste horario me expulsa de tu euler-venn, casados y con hijos. Yo no estoy. Hago copia de las fotografias y les cambio el nombre: fabada en Estocolmo, concierto de Facto delafé y las flores azules a la espera de Björk; suquet de rape en Mikonos, pelea de caballos en menorca...etiquetas imposibles para no añorar esta pausa, para no echar la vista atrás.
El pasillo se ha llenado de arena. Surfeo cogiendo la pendiente exacta de mi escalera: el truco está en elegir bien el momento para lanzarse al olvido.Después círculos, volteretas y el otoño que se anuncia en el especial colecciones de todas las revistas, en el catálogo recién estrenado con el que redecoro mi rutina.
Las bicicletas en el cuartito. La silla de la piscina que ya no aguanta más peso. Clem Snide a todas horas y Amy Winehouse que se muda a Alejandría.Escritura automática y la moleskine que se hincha como un grano de arroz: ya no me caben más rayas.
La soleá del que se queda. La crónica del segundo disco de Nixon me salva de ahogarme en este último desayuno de un día donde lo único que cuenta es el mar. En internet se confunden los perfiles. En Zaragoza los hoteles cuestan más que un viaje a Las Vegas y yo solo quiero una cama-ducha para acercarme por última vez a la Costa Brava.No me quedan más monedas en los bolsillos, más dinero suelto para escaparme hasta otra playa. Se multiplican las bodas: es la maldición de los panes y los peces. Esto no ocurriría si viviéramos en un Octopus's garden, under the sea.
La libreta con la hoja en blanco.Las decisiones entre los dedos. Y la respiración desde el centro de gravedad.
Escondo mi pena en el ombligo, aunque ya no temo el final del verano.

2 comentarios:

ninive drake dijo...

otra vez? y el post de Julio Iglesias con Amanteeeeeeeeeeeeeeees!!! serías el mejor delantero!! haces muy buenos amagues, jajajajajaja

un besazo!

volver, volver, como diría Gardel, eso sí, lo del síndrome post... eso no sé que es, porque todavía no me fui.

evamaring dijo...

Nínive lo siento. Los tachones y el tippex nunca me gustaron, pero soy de por sí insegura y estos días me cuesta cogerle el pulso al blog. Siento haber borrado el post de Julio Iglesias- pero mantengo mi defensa de aquella canción, "Amantes"- y de los recuerdos de los primeros días de colegio. No me convencía la mezcla ni la nostalgia. Supongo que se me irá pasando, no quiiero marearos con mis "amagues".
Miles de besos