Quince días sin poder escribir en el blog con calma me están haciendo hablar de forma telegráfica. No sé quién soy: vivo sin vivir en mí.El monólogo interior que acababa recogido en esta pantalla se ha evaporado y ahora solo pienso en franjas horarias, como las de las horas en las agendas. La mía del 2009 se me aparece hasta en sueños llena de olvidos. Busco un espacio para volver a mis formas antiguas, para sentarme con los calcetines de cinco centímetros de grosor frente al portátil y perderme en el blog del Guaje, contestar a Isaac, Fran, Richi y leer a Agustín mil veces. Pero ultimamente y aunque la excusa ya no tenga sentido- la hemos desgastado- no he tenido tiempo.
Primero fue lo del proyecto, del que no quiero hablar hasta q no firme-confirme y cierre del todo, que espero q sea ya por mi corazón y mis uñas (ultimamente me las muerdo tanto que en lugar de falanges solo veo tuétano) pero del q contaré si puedo, porque me ha absorbido durante el último mes y medio. Después, continué con la operación "arregla tu casa" y me enrolé en una excursión a Ikea el viernes. Lo de Ikea tiene su jugo, porque como en la comunidad valenciana los empresarios del mueble se han opuesto a la entrada del imperio sueco nosotros tenemos que montar un convoy cada vez que necesitamos una librería lack o un sillón pjöang, y en ese sentido hemos desarrollado un protocolo germánico: haz la lista con catálogo- apunta referencias (hasta aquí todo más o menos normal)- consulta disponibilidad en las cuatro tiendas más cercanas (es decir, Hospitalet, Badalona, Murcia o Zaragoza)- alquila furgoneta- convence a amigo/a que te acompañe y no tenga miedo a conducir un trailer- haz bocadillos para el camino- pide el día en el trabajo para comer las auténticas albóndigas suecas y llegar a casa con un muestrario de ralladores poppies!!! Yo, desde que ibamos a Andorra para comprarnos las Nike y los Levi's- mi madre cargaba de galletas danesas, mantequilla president y queso de bola...cada uno a lo suyo- no he vuelto a sentir tanta ilusión por el consumismo en la vida. Tanta que eché de menos una aduana- pequeñita, pero aduana- al abandonar Teruel. Porque me sentía igual que a los trece años en la fila de coches tras un fin de semana en Andorra la Vella, con el coche tapizado de las bolsas de banderitas de Pirynees, las maquinas de juegos escondidas en la guantera, el casio reluciente y con la batería a punto de fundirse de tanto encender la lucecita y los Levi's con el dobladillo a mano:
- ¿Algo que declarar?.
- No, señor policía compruébelo Ud. mismo
Yo rezando, con el sudor frío del extraperlista, como me saque del coche me muero: soy el cuerpo del delito, parezco un tenderete de feria, lo llevo todo encima....Y nos daban alto. Una vez pasábamos la barrera yo gritaba a mi padre, dále gas, cooorre para que el Renault dieciocho se convirtiera en una nave espacial y despegara, no fuera a ser que el policía en el último segundo se arrepintiera. Qué fugitiva me sentía por unos segundos. Qué felicidad el lunes cuando llegabas al colegio con tu casio después de haberte peleado con tu madre por ponerte las nike wimblendon con el uniforme.Los restos de la hucha de cerámica aún rodaban por la habitación.
Pero ahora existe Ikea. Y eso es otro paraíso. Como llevaba más de doce meses estudiándome los catálogos en cuanto cogí la bolsa amarilla empecé a gritar los nombres de los productos, como si fuera una niña de San Ildefonso que no deja de sacar el gordo: ¡¡¡la librería Billy!!! No está en blancooooo¡¡¡La mecedora Lillberg!!! Nos la llevamos en abeduuuul. ¡¡¡El especiero Gröndtel!!!¡¡¡El especiero Gröndtel!!!¡¡¡El especiero Gröndtel!!!! Me-lo-que-do. Así hasta que encontré mi aparador Körssten y casi me arrodillo y rezo a Juncal Rivero. Menos mal que Antonio no había perdido el uso de razón y me lo impidió.
Las compras un éxito. La furgoneta daría envidia a los Chichos- aunque uno de los mejores momentos fue cuando sonó, gracias a mis cedés popurrí, "Carmen, Carmen" de los Chunguitos y Paula y yo echamos a faltar los pendientes de plástico y el delantal con bolsillos, para darle un toque de vidilla a la furgoneta ante el desmayo de Antonio que seguía aferrado al volante, eso sí más tenso- y podría haber llevado detrás media mudanza de los Beckham. Zaragoza ni la vimos, aunque a la ida se nos antojó muy lejos (tal vez porque nos paramos a desayunar en Calamocha y nos abdujo el escaparate que tenían montado en el bar para una rifa con los números de Navidad, hasta un coche había escondido tras unos jamones y varias latas de piña tropical...) y a la vuelta más cerca. El sábado me desperté de madrugada como si hubieran llegado los Reyes y con el eskijama puesto fuí desempaquetando cosas de pura emoción. Ya está todo montado. Ahora solo falta ordenarlo. Mi casa es un laberinto de cartón.Esto no se toca, con el sofá no se juega...las gatas bailotean por los suburbios, la, la, laaa
De golpe me encuentro en el día veintidós y empiezan a cantar décimos. Mi despacho está situado frente a una administración de lotería. No hay quien trabaje con un niño de uniforme en el oido medio. Así que ando trasteando con los plazos y la lista de regalos sin poner mucha atención. Me llama mi amigo Miguel q están en valencia, de vacaciones navideñas y me acerco para comer con ellos. Brindamos por el éxito de la novela sobre un arrocito a banda en la Pepica. Ni Manuel Vicent lo hubiera hecho tan nuestro. La Pepica es uno de los restaurantes más antiguos de Valencia, en la playa de la Malvarrosa. Mis abuelos ya iban a comer arroz allí. Sus dueños han tenido el gusto de mantener el aspecto inicial, con los azulejos y el ventanal a la playa. El arroz exquisito, con cuchara de madera y comiéndolo en la paella en el centro. Miguel y su familia, como siempre, para llevárselos a casa. Después le pido que me firme algunos ejemplares para regalar y aunque nos reimos porque ninguno de los dos nos imaginábamos en esa situación a mí se me saltan las lágrimas con las dedicatorias. Uno de los acontecimientos mejores del 2008 ha sido la publicación de su novela, "El hijo ausente". Se lo merecía, había mucho trabajo y mucho talento tras esas páginas.
Después me vuelvo a casa y encuentro a mi madre y a mi tia en la cocina, con la libreta de recetas de la bisabuela. Momento "Como agua para chocolate". El rellano huele a trufa y sigo el aroma hasta darme con otra cuchara de madera: "prueba"-ordena mi madre- y yo obedezco. Me veo transportada a la casa antigua de mi abuela, cuando yo jugaba con harina y agua mientras ella preparaba la carne trufada para Nochebuena. Hoy toca cocinar las pelotas de Navidad. Ahí entro yo en el terreno de juego. Como ese es el plato estrella de estas fiestas le dedico un post aparte. De momento sigo con los preparativos navideños. Que vosotros también los disfrutéis.
9 comentarios:
qué delcia leer todo esto, jajaajaj, los viajes a IKEA me son tan familiares con los lapicitos y el metro que todavia conservo por los cajones del recibidor prestos a salir de nuevo a por más referencias suecas... y su sección de plantas... uoooooooooooohhhhhhhhhhh,m deliciosa, no quiero ni pensar como será de cara a Navidad ni todos los adornos que deben tener, tu viaje a la Papica, recuerdos en la cocina y las vueltas de Andorra, jajajajajaja, qué bien desayunarme con todo eso, me ha encantado!
un beso y Felices Fiestas!!
Pepica, perdón!
Gracias Níninininininive, pero los adornos de navidad eran más bien feos, esa fue la única decpeción.Los de andorra molaban bastante más!!!
Besos
if
He viajado contigo a Andorra, a Ikea y porque no has seguido, si no doy la vuelta al mundo sin moverme de mi buhardilla...espectacular...lástima que todo lo que me he pedido en IKEA no estuviera en casa cuando he despertado del sueño-teletrasnportador....y lo mismo con las compras de Andorra, menos mal que Geles está allí con Bea y el resto de la family celebrando la Navidad y le he hecho una llamada para que tome nota del encargo....lo de IKEA lo tendré más difícil, no creo que encuentre un amigo servicial como Antonio presto a acompañarme...yo me niego a conducir la furgoneta...todavía estimo mi vida.
El arroz en la Pepica lo he saboreado...es lo mejor, lo disfrutas y no engordas...es genial....como genial es la obra de tu buen amigo MIGUEL...pero me niego a hablar de ella hasta que no acabe hasta la última hoja...ya casi no me quedan, pero estas fiestas navideñas me han absorbido todo el tiempo y más...amigos que vienen de fuera, comidas, cenas, meriendas...en fin, ya sabes....y ese libro merece los 5 sentidos y uno más, para disfrutarlo letra a letra, párrafo a párrafo...
Querida Eva....como siempre....a tus pies me tienes, o mejor dicho, a los pies de lo que escribes...
PD la compra en IKEA mereció la pena.....tu casa está preciosa.....
Sonia ni te preocupes por lo de Ikea, ahora cuando carmen reinaugure su casa la convencemos para q nos lleve de excursión con el coche nuevo y compramos solo tonterias (q son lo mejor de Ikea, de paso volvemos a la Sagrada Familia y q nos la enseñen por dentro again...
No será el mismo viaje, porque Antonio y Paula son insustituibles, pero será divertido, no lo dudes!!
Besos
eva
Ummmm, me apunto....genial.....qué bien, nos vamos de excursión a IKEA, con el megacoche de Carmen, y prestas y dispuestas a cargarlo de tonterías.....ahh, y le pedimos a Óscar el CD de música petarda.....jajaja...
Una humilde corrección: la palabra correcta es "estraperlista", sin "x".
mIl gracias auditor!!!
un beso y corrijo para la próxima
eva
Puestos a corregir yo también corrijo de mi comentario inicial la palabra teletrasnportador por TELETRANSPORTADOR......un lapsus del teclado....me pasa como a tí, Eva, tengo la maldita costumbre de darle al INTRO para publicar, antes de releer....
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