
Antonio había leído aquella mañana el proyecto de final de carrera y quedamos para celebrarlo. Carmen estrenaba coche nuevo y yo estaba trabajando en un proyecto que Castellón Cultural me había encargado. Paula y Miguel se marchaban de viaje al día siguiente, su destino- San Francisco, Las Vegas, Morro Bay...- nos hacía suspirar al resto. La cita era en Candela, un miércoles. Antonio y yo llegamos primero. Una copa de vino blanco y una cerveza "sin" para la espera. Dos mesas en todo el local, la nuestra y la de unos conocidos, dos amigos, que parecían estar pasando el parte de sus rutinas. El cansancio de un día intenso- llevábamos despiertos desde las seis- atado en las pestañas, como mulas de carga.
Y entonces llegó Paula- along came Polly-y en ese instante, aunque entonces no lo supiéramos y solo fuera eso, que llegara a un restaurante con Miguel y Carmen, y que fuera una cena con amigos, en esa décima de segundo aunque nadie imaginara todo lo que vendría después al verla acercarse entre las mesas sonriendo, en ese momento Paula ya había hecho click y acababa de nacer "Pájaros en la cabeza" su empresa de tocados. Los mismos que hoy, un año más tarde, desfilan por primera vez en la pasarela de la Semana de la Moda de Valencia como complementos de los diseños de Higinio Mateu.
Hay ocasiones en las que no podemos determinar cuando se ha producido el cambio y otras en las que observas , con cierto vértigo, como la vida se ha ido precipitando por una carretera sin que tú fueras consciente en ese momento de la magnitud del viaje. Algo así sucedió aquella noche. Nos enamoramos de la isla en el Pacífico que Paula colocaba ladeada, sonriente como Tippi Hendren, con la misma delicadeza con que Audrey Hepburn mantiene el croissant frente a un escaparate en Tiffany's y les probamos a Miguel y a Antonio las primeras diademas con mariposas, en una esquina del Spoonful, aún quedan esas imágenes en nuestro fotolog privado. Catorce meses nos separan de aquella noche. Catorce meses llenos de plumas, sueños de rafia, alfileres, tapafeas, altibajos, bodas, encargos, tiendas...y esta tarde todos esperaremos nerviosos ver cómo brillan las flores-casco sobre la pasarela.
Paula no pierde la sonrisa. Yo le digo que es una pájara y ella se ríe.
Los que estamos cerca lo sabemos: ella vuela.
2 comentarios:
Espero que los pájaros llenen toda la pasarela del Carmen y gusten mucho, ya sabes, luego a ver fotos y me cuentas....
Besos
La llenaron...
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