Días con la variedad de un collage
: entre las fiestas, el trabajo, los descubrimientos y el flequillo ando dividida.
: entre las fiestas, el trabajo, los descubrimientos y el flequillo ando dividida. Hablar de fiestas parece que tenga una connotación rural, yo misma al leerlo así me imagino una verbena de pueblo a lo "Belle Epòque" y con plaza de toros portátil, como en "La Vaquilla". Nada más lejos de la realidad. Castellón es una ciudad pequeña y como tal, es difícil evitar el olor de la pólvora- tampoco lo intento, precisamente eso es una de las cosas que más me gustan- y el eco de la música de las orquestas. De ahí que le dedique tantas lineas: quiera o no quiera mi semana ha estado condicionada por el castellonerismo más folk y yo, en la medida que he podido, no lo he evitado. Es más, he seguido el consejo de Raúl y me he dejado llevar.
Hablando de Raúl...mi ciudad a veces te da sorpresas y durante el último mes , sin salir del Dowtown me he tropezado con dos: Raúl y Lidón. Sus blogs que quedan desde ahora mismo incorporados en mi lista de callejones.
Con Raúl- elalmadifusa- comparto juzgados, amiga rubia efervescente (Soon Yi) y debilidad por el Voramar. Con Lidón-quieroserescandinava- aunque ella no lo sepa, rincón del Four Seasons, trocito de soca (las dos tenemos fotos vestidas de castelloneras y casi con paquete) y movimiento de la pupila ante las casualidades (adicción por "Something changed" de Pulp). Entre otras cosas y sin contar lo que aún no conozco, que es la mayor parte. Incorporados quedan a mi lista de "Cosas por las que hacen que vivir en Castellón merezca la pena".
Sin embargo, aunque me guste mi aldea gala de vez en cuando es conveniente una fuga y a mí ya me tocaba. Esta tarde me escapo a otra de mis capitales de provincia favoritas, Alicante, para sobreexponerme y quemarme en la playa de San Juan. Como no llega la primavera y aunque nos encomendemos a Obi Wan el sol se está retrasando supongo que al final acabaré sustituyendo el infinito espectro de las tonalidades de arena por el suculento y siempre infravalorado universo del arroz. Me esperan copas de vino con mi mejor amiga, reencuentros y confidencias. Cariño en vena. El domingo, desde la casita del árbol, trataré de escribir un post. Solo falta que la casa del árbol- que es real y no de pega- tenga wifi para que sea mi sueño perfecto. Tengo pendiente uno sobre los piratas del mar Mediterráneo y la gestión cultural en l'Alquería Blanca, pero estoy intentando que se me alineen los chakras para que la rabia no tiña mi letra de amarillo.
Y aunque el día de hoy tenga un fondo gris donde se recorta el perfil de la señora de rojo, sonríamos. Por todo lo que Delibes ha escrito.
2 comentarios:
Llego tarde a tu entrada (estas cosas se avisan) y tarde por tanto te llega a ti mi agradecimiento, por haberme citado.
Sí, hay un tinte folclórico en todo lo "...ense" (castellonense, benicense...) del que no creo que sea bueno abjurar. Al fin y al cabo, o forma parte de nuestro código genético (que expresión más de ciencias, oye) o le da forma.
Ya sé a qué te fuiste a Alicante.
Sonrío.
Agradecimiento (innecesario) y on time, pero me alegra.
Besos
eva
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