lunes, 13 de junio de 2011

Mediterracing (trozos de un fin de semana)

El sábado me maté un poquito. Cuatro o cinco cervezas, un concierto de Josele Santiago que no me dijo nada y las ganas de salir, ver gente , bailar, etc que consiguieron que explotara. Y exploté: a las once el sitio donde cenábamos dio una voltereta. A las doce ya estaba en la cama con el rimel corrido y sientiéndome una cucaracha. El alcohol me asusta: descontrolado saca lo peor del fondo de armario. Ayer me costaba bostezar y las frases se me empachaban de letras. Tuve un momento black out con Miss B en la terraza en la que solo me salían palabras incorrectas (gramaticalmente hablando) si hubiera sido el "Un, Dos, Tres" de las faltas de ortografía yo hubiera ganado el apartamento en Torreblanca sin necesidad de pasar a la subasta. El pescado a la sal, escuchar a Miss B hablando de la poesía de Bernat (Bernat Artola)y la brisa que ponía nuestra vida en peligro en la sobremesa hizo que resucitara. 
 Cayó la tarde y yo seguía en el mismo sitio, amarrada a mi sombrilla nueva. A esas horas vinieron a verme mis padres. Mi madre siguió alimentando la curiosidad por las historias de un Castellón que se ha desvanecido y que culturalmente fue el más brillante. Nos reímos recordando los gritos que le dió mi abuelo al alcalde cuando murió su amigo, Bernat, en Madrid y tenían que trasladar el cuerpo a Castellón: "O lo trae el Ayuntamiento o lo trae Manuel Segarra Ribés" bramaba. Su enfado con eco por el pasillo.
  Después me quedé sola y me puse a ver el documental de Jacques Leonard ("El payo chac") y pensé cuántas veces la vida nos hace dar una voltereta y cuántas veces, al salir del ejercicio en las paralelas, caemos en nuestro sitio.

5 comentarios:

Encarni dijo...

Nena, me ha gustado mucho tu post, aunque este finde tuvieras algún dolorcillo de cabeza.

Un beso

evamaring dijo...

Sí Al, sí, dolor de cabeza y remordimientos con amplificadores. A mis años estas cosas producen más vergüenza que rubor, pero fue así.Lo bueno es q ultimamente me salen posts más cortitos, sin menos pretensiones y eso, unido al "exhibicionismo me la trae al pairo" de estas confesiones, hace q todo sea más ligero.
Un abrazo
if

Anónimo dijo...

Las volteretas de la vida son su propia eséncia. Mis mejores experiencias han sido fruto de eso, de una voltereta circunstancial que me llevo justo donde necesitava. Por el contrario, cuando he premeditado y con alevosía y nocturnidad, calculando los pros y los contras, decidiendo metódicamente qué debía hacer, vulgarmente te lo digo: la he cagado. Así que viva las volteretas con o sin cervezas.

Ahh y viva el tabulé...¿se escribe así??

Soony

Anónimo dijo...

A veces hacen falta esas volteretas. siento las prisas, pero mi caos laboral va en aumento

El chico que...está quemado

evamaring dijo...

Sonia, eso mismo creo yo, pero me preguntaba si es azar o la voluntad quien las mueve.Nos vemos mañana!!!
Chicoque...menuda semana llevamos!!! Miss you!
besooooos