
Por petición de alguno de mis amigos que me estará escuchando, debo hacer un alto en el blog antes de que el cerebro se me seque o lo invadan las hormigas, y es que con más de doscientas entradas a cuestas creo que ha llegado el momento de hacer un breve diccionario de expresiones castelloneras o localismos imprescindibles. Así aquellos que habeis decidido pasar este puente en Marina d'Or- ciudad de Aberraciones- para llevar el frío con más glamur o los que no lo habiais pensado pero ahora en este mismo instante dudáis entre quedaros en casa o acercaros a la Costa del Azahar con la gorra de marinero y los pendientes de plástico güeno, tendréis unas nociones básicas de cómo manejaros por estas tierras y hacer bonitas amistades, que es lo que suele pasar todos los días en Castellón, que no hacemos más amigos porque no queremos y es que presentamos una sociabilidad enfermiza.Una cuestión digna de estudio antropológico, la verdad.
Bueno, empecemos por mi favorita, que para eso el post lo escribo yo y no Lázaro Carreter que a saber dónde pondrá después el dardo. Mi expresión castellonera favorita es "De Categoría" como el propio título de este post indica. Algo que reúne esta condición, que es "de categoría" es que es lo más de lo más, soberbio, excelente, fantástico, tal y como yo lo había soñado desde que nací. El "de categoría" es muy dúctil y se puede aplicar a cómo te lo has pasado este fin de semana- "Chica, de categoria." y le pones la mano en el antebrazo a la vecina, como diciendo, si yo te contara te morirías ahora misma de envidia. - o a qué tipo de coche te has comprado: "uno de categoría".Es decir, caro, carísimo. O que cuesta muchas perras, que dicen las abuelas. Las abuelas utilizan el "de categoría" más que yo el mail y de hecho, en fiestas, si todas ellas hablaran con bocadillos como en los cómics de todos los portales de Castellón saldría una voz de una abuela que le cuenta a su amiga, "estuvo todo de categoría" o "llevaba una falda de categoría".
Yo creo que el "de categoría" tiene mucho que ver con nuestra idiosincrasia. Castellón es una capital de provincias más similar a un pueblo grande que a una ciudad.Como leí el otro día en el blog de Sergio Algora: "En Castellón parece que nunca pasa nada. Ahí siguen construcciones y construcciones de bloques de viviendas inacabados, dejados a medias como si una epidemia del espacio hubiese acabado repentinamente con los albañiles. Castellón, como todas las ciudades del este de España parece una deconstrucción de algo nunca acabado de construir." aquí parece que vivamos aislados del mundo, como si una invasión de tropas marcianas se hubiera llevado a la gente normal y hubiera llenado la calle de ultracuerpos. Los supervivientes, si los hubiera, lejos de querer convertirse en superhéroes o en revolucionarios jedis contra los vainas del Imperio, si fueran de Castellón (de Castellón de toda la vida, como se suele decir) probablemente se dejarían llevar. Ni levantarían una ceja.Pá qué: en Castellón el seminfotisme o mesinfotisme - que mi dislexia ya no distingue cómo se escribe la variante dialectal- esreligión, partido político y bandera. El seminfotisme es el "me da igual", pero traducido al valenciano, un "me la suda"- poco más o menos- que no resulta tan agresivo al esgrimirlo como excusa, pero que aquí podría cantar Rosendo como una de las maneras de vivir. Pues eso, explico ahora lo de la deconstrucción de Algora y lo de nuestra idiosincrasia categórica: como en esta ciudad ya hemos asumido que no somos lo que aparentamos y que jamás permitiremos aparentar lo que somos, lo de suceder, acontecer, ocurrir nos importa poco menos que nada. Somos un accidente- cuánto le debemos a Manolo García- un accidente geográfico a cuarenta kilómetros de Valencia y eso precisamente, esa proximidad con la capital de la comunidad y de lo que hasta hace poco era nuestro universo, es lo único que nos irrita.De ahí que nos comparemos en toooodo, con lo que tiene lugar en Valencia. Por eso nuestra categoría- a la que se alude de forma elíptica- yo creo que siempre tiene como punto de referencia el modo de vida de nuestros vecinos. El "de categoría" resume, por tanto, una comparación implícita con el de al lado. Si no, no se entiende."De categoría", vale, pero...¿de qué categoría? ¿De qué hablamos: de clases sociales, de poder adquisitivo, de nivel cultural...? Sí, de todo eso. Pero vamos más allá. Hablamos de todo eso a un tiempo: de todo eso cuando lo tiene Valencia. Si los mitjous - así se les llama aquí a los valencianos, "medioshuevos"; la explicación del término tiene origen en que se les acusa, cómo no, de fardones y a la vez de tacaños, pero coexisten diferentes leyendas urbanas que explican la metáfora, otro día si a alguien le interesa el tema se lo cuento en un correo- tienen Ciudad de las Ciencias, nosotros desbordándonos de pasión por Castellón (lema o eslogan publicitario del ayuntamiento popular para que nos cortemos las venas los ciudadanos sensatos o para convertirnos en pueblo fantasma hermanado con ciudad culebrón) le hemos encargado al mismísimo Calatrava una ciudad comercial: habéis leído bien. Un palacio del consumo. Un centro para los adictos, como yo, a pulverizar la tarjeta.El nuestro sí que es un proyecto, sí señor, un proyecto "de categoria". Ya veréis como no se inunda.Y si hay charcos, ningún problema, nos compraremos unas botas de agua.
A mí el "de categoría" me deja nueva. No sé porqué pero cuando lo escucho me imagino a una pareja en la cama, después de un round de sexo loco: ella deja caer el brazo izquierdo fuera del colchón, extenuada, él se incorpora sobre el cabezal y se toca la barbilla (me lo imagino con bigote, a saber porqué) . Ella se mesa el pelo y cubriéndose con la sábana se levanta un poco hasta acoplarse otra vez en el cuerpo de él. Delante de la cama hay un cuadro con un paisaje y dos ciervos. Ella le mira con ojos de bombón de licor.Él bosteza con la satisfacción de tener la liga ganada.Entonces él se gira y como los ojos de ella tragan más palabras que las máquinas de las manzanitas cirsa, sonríe de medio lado y le dice la frase que ella espera más que los diez mandamientos: "Nena, has estado de categoría".
Y la felicidad hace que se enciendan las bombillas en la gayata de su barrio.
Otro día seguimos con el cursillo de castellonerismo básico . Próxima lección: "cohenta, lo inenarrable del término."
2 comentarios:
Buenísimo el post.....sobre todo para los que somos de la terreta....y para poner un ejemplo práctico de alguna de las expresiones, en concreto de la que da título al mismo, diré que: este blog es "de categoria"...¿¿ha quedado claro lo que quiere decirse con la citada expresión castellonera??
Publicar un comentario