martes, 9 de junio de 2009

Pruebas de mosquito




Yo soy ese mosquito que cae dentro del vaso del vino blanco. Esa pizca negra que se zambulle y finge estar muerto, panza arriba con las alas extendidas, para que no me lleves a la boca, no ahora, al menos mientras dure este rato de sol. No hay nadie en la libreria y te has pasado veinticinco minutos pasando el dedo índice por los lomos de los libros.¿Me buscabas, pequeña? Porque andabas despistada: yo revoloteaba en la barra, entre las moleskine, los flyers de exposiciones y la ausencia de un boquerón. Es mediodia, a estas horas la gente esta comiendo o se marcha de viaje.¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Por qué? Cuando bajabas el escalón hacia el sector de la novela gráfica te temblaban las piernas ¿Tienes miedo al verano? Parecía que te costaba asumir la pereza de las horas, o el calor. Tampoco te salía la voz cuando te dirigías al tipo de la barra, le has sonreído mentras bajabas las pestañas.¿A quién esperas? ¿Por qué me parece desde aquí que tienes los hombros violeta? Voy a acercarme hasta tu mesa para descubrir su sabor. No pasa nadie por la calle, preciosa, no desvíes la mirada.Estamos solos: tú y yo. Bueno, acompñados por unos cuantos libros.También hay algún moscardón.El de la barra, por ejemplo, que se acerca con una bandeja de madera, tu vaso de vino, cachuetes y observa el título que has elegido. "Nadie es más de aquí que tú", Miranda July, sabe que le vas a preguntar, que te has dado cuenta de su examen de reojo. Se sonríe del revés, de fuera para dentro. Tú caes en su truco manido y conversais en momento, mientras yo aprovecho para perderme en el bambú de tu pelo. El sol ha alcanzado la mesa. Él se retira, yo te observo las muñecas.Parecen mapas de ríos y carreteras. Sigues sonriendo, como si te observara alguien desde el otro lado de la calle, pero nadie llega. Solo tú alcanzas el vaso y bebes con lentitud, mirando cómo se deforma la portada a través del vino. Disfrutas del primer relato, mientras yo te paseo por la espalda.Te mueves como si te hiciera cosquillas, así que me levanto y planeo delante de tus ojos.No nos hemos presentado.Tú finges no verme.Yo te susurro en la oreja y como te gusta, vuelves al vino.¿Será que me invitas a quedarme a tu lado? Dejas la copa y la mano derecha se posa en el escote, llegados a este vértice me mareo. El sol se me está subiendo a la cabeza y tú vuelves a la copa, aún nerviosa, así que por tí hago un looping y me sumerjo en este blanco de rueda. "Si me miro en tus ojos navego..." Acabas de cantármelo, muy bajito. Yo nado a mariposa, pero álguien entra en la librería y desvías la mirada. Es un chico de tu edad, tal vez un poco más joven: camiseta de superhéroe, zapatillas, pelo revuelto, gafas de pasta, nada especial...Le observas sin dismulo.Os evaluáis los dos y cada uno sigue con su historia. Tú al vino y al flechazo conmigo.¿Por dónde íbamos?¿No te acuerdas? Yo soy ese mosquito que ha caído dentro del vaso de vino blanco.

4 comentarios:

ninive drake dijo...

del tirón, qué delicia!

if dijo...

No tenía argumento lo reconozco, era solo una prueba, pero quería probar lo de la música-gracias a tí lo he podido colocar- y me apetecía inaugurar con comelade, así que me puse a pensar en un momento bonito, lleno de los matices de irrealidad de Comelade y me acordé del último viernes que estuve en "La buena vida" leyendo al sol y me compré ese delicioso libro de relatos de Miranda July. Del bienestar, de la buena vida, nació el mosquito, nada más.
Me alegro de que te guste.
Mil besos, Ní
eva

Anónimo dijo...

Perdón...
¿Puedo levantarme de mi asiento y hacer la ola?
Feliz jueves!
Sergio.

if dijo...

claro q puedes Sergio!!! ¡¡¡aquí puedes hacer lo que quieras!!!
Gracias y feliz jueves para tí también!!!
Besos
if