miércoles, 28 de abril de 2010

Françoise




El sábado las aburridas como yo vimos "Lucía y el sexo" una vez más, y a pesar de que con los años Medem parece cada día más forzado y de que nunca me creí los estriptis de Paz Vega volví a la isla. Eso es un síntoma de recuperación.
He pasado unos días malos, con bronquitis, en casa. Mi cuerpo somatiza más de lo que yo pueda imaginar y una vez al año elige órgano o función y ¡zas! genera una explosión. Hace dos años fue la infección en los ojos que me hizo pedir plaza en la once para aprender brayle; en mayo del 2009 fue el riñón, alien que tras ganar el Barça la Champion decidió hincharse, inflamarse, autocombustionarse y todo sin darme un pequeño aviso. En fin, que me hago mayor y me vuelvo como las señoras que hacen cola en la seguridad social, ya tengo mi pequeño curriculum vitae de enfermedades domésticas. De ahí que ensaye la puesta en común.
Pero lo importante es la isla. Formentera. Falta menos de un mes para que nos vayamos a nuestra casita en la Mola. Sí, nos vamos. (Tengo que atarme a la silla para no dar saltos) Nos vamos el Equipo ( Juan- el delantero- Paula y Migue-mediocampo, defensa- Antonio- portero- Carmen- la mister- y yo-utillera) una semanita y ya estamos todos nerviosos, soñando con Illetes vacía, con el atardecer en el Blue Bar o en el faro de la Mola y con los desayunos más mediterráneos del mundo.
Yo llegué a Formentera por culpa de la película de Medem, así que no me quejo si Tristán Ulloa a estas alturas se me atraganta. Me encantaban las frases de Lucía: "Tu novela se me ha quedado aquí" "Paella, paella para una persona" Ohohoho y esa forma de andar llena de rabia por Illetes, como si quisiera romper la arena.
La rutina, los últimos acontecimientos del año, la maldita crisis, las lluvias han hecho que una nube se instale detrás de mis cejas y me aplaste a cada paso, así que espero ir a la isla y curarme.
El mar, mi equipo y la música harán el resto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

A la tristeza, para que no somatice, hay que mirarle a los ojos. Y susurrarle cositas al oído. A ser posible en noches de luna llena.

Y en cuanto a Formentera, diré que cuando allí estuve lo que más que impresionó es esa sensación de libertad que invade cada rincón de la isla. Es como si el mundo se parara, y uno sólo pudiera ser...uno mismo. Re-encuentros en estado puro.


Que quede claro, que soy yo, el señor anónimo

encarnisabina dijo...

No sábes la de ganas que tengo de ir a Formentera, te oigo hablar de "tu" Isla y me entra el gusanillo, por que hablas con una alegría y a la vez paz, que se te ríen lo huesos.

Un beso

evamaring dijo...

Se me ríen los huesos, cierto y allí espero q además se me distingan ;) porque hoy empiezo gimnasio, operación illetes, el desembarco.
Sí, soy feliz en la isla, porque además de esa sensación de libertad q resaltabas Sr.Anónimo- le envío un abrazo fuerte, por el saludo- lo q a mí más me impresiona es la segunda parte de lo q dices y que es tan real que regenera la sangre: allí el mundo se para. Se detiene. Y sí, solo cabe ser uno mismo. Es algo así como en Casablanca, cuando Rick dice "El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos". Precisamente eso: en Formentera solo se puede hacer caso a nuestro yo más profundo, porque queda tan lejos todo lo demás, que uno se mira en el espejo.
De ahí las curas, las reinvenciones, los reencuentros.
Gracias por los comentarios.
Sr. Anónimo, insisto, no lo deje. Escriba.
Besos
eva