martes, 4 de enero de 2011

Punto bobo, punto de arroz y punto pelota.

Bueno, pues si ellas no lo cuentan lo anuncio yo, en plan "avance informativo": ayer se creó el primer club de calceta de castellón, reunidas en Junta Miss Barberá (miss B) y Miss Vanesilla (miss V), frente a un bloodymary y una cerveza. Como es lógico, ante semejante iniciativa que colma todos mis anhelos de mesa camilla, silla de enea en la puerta de casa del pueblo y agujas sobresaliendo en el Gucci de los años setenta, aplaudí con manos, pies y pestañas.  "La internet - como decía la madre de una conocida- te da sorpresas". (A ella le dió sorpresas y un nieto, porque su hija- muy al principio cuando estaba mal visto lo del chateo y creíamos que detrás de todos los tipos se escondía un psicópata de Ohio- conoció a un argentino y se fue a verle al mismísimo Buenos Aires; le contó a la madre que se escapaba a Morella (a sesenta kilómetros del brasero familiar) y cuando la llamaba, hacía todo un catálogo de efectos especiales: ventisca, tormenta de nieve, alud, etc...para hablar lo mínimo y que a nadie se le escapara un "Ché, dáaale" de música de fondo. Regresó de su escapada rural bronceada y con fotos del Perito Moreno, a los quince días y con una ligera hinchazón en el vientre. Fue confesando por partes, y la madre, que aún no había visto el "diario de Patricia" tuvo que ir asimilando los cambios con calma y agua del Carmen. De ahí la famosa frase, la internet- como si fuera la Virgen del Pilar- te da sorpresas. Y paréntesis eternos, añado yo, disculpen la interrupción, pero he perdido el hilo.)
 Andábamos en lo de la internet para explicar la causa. Regresemos al principio, deshagamos lo tejido. Ayer me reuní con miss B y miss V, blogueras de Villa Destarifo, un lugar insólito en Castellón, en el que se juega al criquet, se cocinan creps y se escucha a the New Raemon. A las dos misses yo las he conocido por la internet, mayormente. Quiero decir que nos habíamos visto y cruzado probablemente miles de millones de veces, como satélites en la estela de Saturno, pero no sabíamos las unas de las otras. A través de un cuento negro q escribió miss B el año pasado llegué a su blog- quiero ser escandinava...- y después apareció por aquí miss V, Vanesita, nos vimos en el concierto de Fran Nixon y bueno, el resto casi parece una canción de Mecano, pero para quitar lo empalagoso diremos que ayer quedamos para tomar una "cerveza risueña". Y se armó el punto y seguido.
    La idea original fue de miss B que amaneció en su blog contándonos que había empezado una bufanda eterna. Yo, que ya llevaba dándole vueltas a la idea del punto con Paula- alongcamePolly- desde hace meses, le sugerí lo dl taller. "Alí donde los otros pongan paddle, nosotras pondremos punto". Cuando a ellos les regalen unas palas, a nosotras unas agujas (con su funda y todo). Miss V añadió. "y peppermint y botella de cava en domingo". Esas frases fueron el comienzo.
   Total, que ya tenemos lugar de reunión- si al Goma no le molesta, quedaremos en Spoonful- y una lista del material: agujas y ovillo; bolsa de tela imposible para guardar nuestras labores; botella de peppermint y nos falta la mesa camilla con su "tapete". Un agujero espacio-kitsch-cuéntame para las tardes del domingo. Miedo les tengo, como me aficione al peppermint no podré ingresar en alcohólicos anónimos por decadente.
   Lo bueno del punto, lo que a mí más me atrae, es q, frente a otras aficiones, esta fomenta la conversación, la creatividad y las confidencias. Además de recoger la tradición familiar, claro está. Yo llevo desde ayer recordando el sufrimiento que implicaba que mi madre copiara los catálogos de lanas estop. Por fuera aparentemente todo estaba en su sitio y mis jerseis eran la leche, pero por dentro, los nudos se multiplicaban y me estrangulaban el codo, parte del estómago o la cadera porque había fruncido demasiado la goma. Además, gracias al punto en casa descubrimos que nosotros éramos daltónicos o percibíamos la combinación de colores de manera distinta al resto. Allá donde el burda colocaba gris y amarillo, mi madre ponía rojo y rosa. Yo feliz me colocaba la creatividad como bandera y fuí una precursora del universo Ágatharuizdelaprada, pero en la tienda de lanas siempre me miraban raro y aunque mi madre era una alumna muy disciplinada jamás nos pusieron de ejemplo. La innovación es una gran incomprendida en este país.
   De momento yo solo aspiro a una bufanda. Una bufanda harrypotter que abrigue las calles en invierno. Hoy buscaré las agujas y una caja de galletas danesas vacía, para meter las tijeras y hacer de costurero. Lo del costurero no tiene nada que ver con el punto, pero también es muy de la época y me estoy zambulliendo en el papel, a lo Stalivnavsky. Cuando empiece a darme reflejos morados en el pelo detenedme, que ya estaré cerca del caos. Pero de momento, sigamos soñando con trapecistas que caminan sobre el filo de una aguja de punto o con princesas que lanzan sus ovillos desde la terraza del ático para que Alberto Amman se haga una escalera y suba el cinco de enero.
   No está mál esto del peppermint. La internet, ya veis, te da conocimientos y sorpresas.



10 comentarios:

magenta dijo...

Lo del Burda y la caja de galletas danesas-costurero me ha llevado tan atrás en el tiempo... tardes comparando botones y retales del costurero de mi abuela.
Creo que quiero un par de agujas.

LidonB dijo...

uy... cuánta cosa!
creo que lo guay del punto es también el punto antimoderno y antifeminista de hacer calceta y de ponerse rulos.
Pasar de cruzarse por Castellón a hacer calceta juntas es todo un mundo, incluso mucho más que la internet. Me estresa.
Ahora me da por pensar que podemos juntar las bufandas y hacer un mercadillo para financiar esas cosas de tarde de primavera que queremos organizar. O para algo así.
Y me acuerdo de los suéters de lana que mi tía Tona nos hacía a mi hermano y a mí, igualitos y de colores colores chillones.
Para terminar, quede claro que el punto de cruz queda fuera de nuestro círculo de labores
grrrrrrrrr

:-)))))))

evamaring dijo...

Apúntate, Aida, mola lo del punto. Taller de aguja a distancia, con sede en el café Belén!!!!
Besitos (qué monazo de madriles tengo, pordiosss)
eva

Miss B,
Me preocupa q te estreses. a mí también me pasa, soy una falsa extrovertida y me cuesta más d elo q aparento todas estas cosas. Pero sin agobios, q como lo contagiemos al punto en lugar de bufanda no quiero imaginarme qué nos puede salir. Los proyectos me chiflan, así q pensemos en una primavera de conciertos y camisetas.
Me gustan mucho los costureros de las abuelas, los retales y los jerseis que nos hacían a los hermanos de uniforme, pero he de confesar dos cosas: me dan grima los botones y frunzo el ceño con el ganchillo.
Y ya no molesto más.
Besos a las dos!!!!

Encarni dijo...

JAJAJAJA, muy bueno lo del punto. Mis hijos siguen llevando jerseys y chaquetas de punto que les hacen su abuela y tía-abuela de combiniciones cuanto menos sorprendentes, para que vayan modernos, dicen ellas, y la verdad es que yo tan contenta!!!!.

Besos

Anónimo dijo...

Trato de elucubrar la reacción de El Goma cuando le pidais permiso...

Esas míticas cajas de galletas danesas, yo también las asocio a costura, o más bien a 'pequeña decepción' de comnfirmar que no tenían ya galletas sino detales y agujas.

Y sí, espero que te tiñas de morado el pelo

El chico que...

evamaring dijo...

Al!!! Aún no te he felicitado el año. Ganitas de verte, tal vez por los pasillos mañana.Los jerseis tricotados por la familia son lo mejor. A mi me encantaban!!
Y sí, chico que, yo también tengo curiosidad por ver la cara del Goma cuando encuentre al club de la calceta esquinado en su local!!! Galletas danesas es un nombre precioso para un grupo poppie femenino.
Besosososos
a los dos
eva

magenta dijo...

Yo me apunto a vuestro curso por correspondencia, sin dudarlo.
Galletas danesas es un nombre de grupo poppie precioso. Lástima no tener uno

evamaring dijo...

Y presencial también podrías apuntarte magenta, si vinieras a verme y dejaras de socializarte en ciudad pegaso por unos días. Que la petanca tira mucho, lo sé, pero en invierno...como que resulta un poco frío, ¿no?
galletas danesas o danishcookies es preciosísimo para un grupo poppie. pues mira, porque no quieres, porque yo te veo muy cantante ...besos
eve

Belen dijo...

Pues me parece fenomenal. Hacer punto es muy ameno. Aqui en Alemania alla en las decadas de los setenta ochenta, muchas estudiantes universitarias se llevavan la calceta a clase!! Mientras los ilustres frofesores contaban lo que tenian que contar ellas dale que te pego: uno al derecho, uno al reves....Y es que eran los anios en los que todos a ver quien mas ecologista, se tejian la ropa,los calcetinres y todo ...eso. Yo lo veo muy bien. Alguna clase de la uni recuerdo tan mala, que mejor hubiese sido tejerme una bufanda...

magenta dijo...

Te debo esa visita, no creas que se me olvida.