
Parece que sí, que hoy comienzan las vacaciones de Pascua y yo ya estoy agotada.Ultimamente no he tenido tiempo para leer y comentar los blogs. Me compré un libro de Patrick McGrath la semana pasada y me he tenido que leer casi toda su bibliografía de cómo me ha enganchado su forma de escribir y sus historias. De todas me quedo con "Locura", novela de la que lo único q no me gusta es el título, pero q me ha dejado k.o por todo el análisis psiquiátrico y psicológico de una historia de amor obsesiva. Ayer volví al blog desde el youtube y no tengo ganas de releer lo q escribí porque me doy miedo y temo que acabaré borrándolo una vez más. No me gusta escribir a trompicones aunque sea lo único que sepa hacer. Mañana ya es Pascua: otra vez a darle la espalda a las tradiciones, que menos mal, aquí son tres. Es la suerte de no vivir en una ciudad donde la Semana Santa tiene arraigo.Aquí en estas fechas lo único que se repite desde tiempos inmemoriales es la lluvia durante los días que nos visitan los madrileños (es decir el fin de semana anterior y estos tres días cruzados) y la comida con los amigos para tomar la mona- que no es más que un bollo con el huevo de pascua- y esto último ya se ha sustituido por pasar el día en la playa y cambiarnos al huevo de chocolate- la mona en Cataluña- que no es nuestro pero está más bueno y los niños flipan con las casitas de Hansel y Gretel llenas de muñecos de plástico (¿Por qué ponen tantos muñecos? con lo bonito q es el chocolate solo...) Nada más. Bueno mi madre recuperó hace unos años el potaje de viernes santo y a eso sí, a eso sí que me apunto sin ninguna duda. Procesiones hay pocas, la del Viernes Santo es la más bonita, la única y de año en año me sale el ramalazo de cariño y me cojo del brazo de mi madre para verla. Creo q es de los momentos en los que ella se siente más cerca de mí, así que solo por eso ya merece la pena.Luego me entra la vena marxista leninista viéndola y me pongo enferma cuando veo a las camareras de cada cofradía luciendo pendientones de brillantes y echando carreras por ver quien lleva la mantilla más sofisticada. Me gusta el olor a cirio e incienso que se queda después en las calles del centro y el silencio que invade esa noche la ciudad (claro, todo el mundo está de copas en Benicàssim, cómo no va a estar silencioso castellón) que solo se rompe con el chirrido de las ruedas de los coches sobre el pavimento lleno de cera. No veo las procesiones de Semana Santa por la tele, aunque confieso que me gustaría estar en Sevilla una madrugá para verlo. En Málaga me sentí decepcionada. Yo creía que todo lo de los pasos y el procesionar - verbo que me recuerda a Antonio Burgos, al que no soporto- era más serio y en realidad lo que ví era unas fiestas populares pero con otros trajes. Yo quería entender- o tal vez creer- y no, ni por esas. Volverán las películas de romanos- "Quo Vadis", "Los diez mandamientos"- Nerón al circo y mi madre a mirarme con desencanto por mi apatía religiosa. Una vez estuve en los oficios del Sábado Santo en San Pedro del vaticano, en la zona vip reservada a los directores de las órdenes religiosas- y no era monja, solo turista, pero alguien obró el milagro- a cien metros de Juan Pablo II que ya tenía parkinson y me impresionó profundamente lo enfermo que estaba. Cuando entró el cirio pascual la basilica estaba sumida en la oscuridad y de repente, a medida que este se acercaba al baldaquino la enorme planta de la basílica se iba prendiendo en diminutas velas que nos dieron a la entrada de los oficios. Era precioso, el Vaticano se había convertido por una tarde en una torre de Babel pequeñita- había curas y monjas de todas las razas vestidos con hábitos de todos los colores- que se emocionaba al unísono. Aunque mi fé estuviera consumiéndose como alguna de las velas aquella experiencia fue un lujo porque pude vivir unos oficios desde el núcleo mismo de la iglesia. Y sí, me gustó.
Pero las Pascuas más raras las viví con cinco años en Frankfurt. Mis padres decidieron ir a visitar a mis tíos que se habían emigrado como tantos españoles a Alemania y me llevaron con ellos. Como no coincidían nuestras fechas de vacaciones con las suyas llegamos allí cuando ellos aún trabajaban y la pareja de padres desnaturalizados que por entonces eran los míos (qué bien, cómo me gustaban, tan hippies y tan felices) decidieron llevarme a la guardería a la que iba mi prima que era un año menor que yo y pasaba bastante de mí. Me pasé quince días en un Kindergarden- o como se llamara aquel pequeño campo de concentración- tirando al suelo barritas de madera con las que se suponía que debía construir enooormes torres de la cerveza.Quería hablar y jugar con los niños alemanes pero estos, como no me entendían ni me hablaban ni me escuchaban, y mi prima que parloteaba en los dos idiomas sufría cada mañana al dejarnos en la puerta de la guardería un pequeño síndrome de Korsakov que le hacía olvidar nuestro parentesco y sus orígenes hispanos, así q pasaba de mí como de la mierda.Menos mal que encontré a otro marginado como yo: un niño italiano flaquito y aceituno que a veces me sonreía, empáticamente supongo, y al que yo mareaba con mis cuentos en castellano. La mañana antes de irnos- qué emoción la huída- los vecinos de mis tíos nos dejaron una caja de chocolatinas a cada una en el umbral de la puerta.Tenían forma de mariposa y estaban envueltas en papel brillante.Laura- mi prima- se quiso quedar con las más bonitas (yo también claro, q a egoista no me ganaba) y en la contienda se rompió la cajita de una de ellas. No recuerdo quién ganó la batalla pero aquella Semana Santa me pareció injusto lo del perdón cristiano.Yo no podía perdonar a mi prima que me hubiera dejado sola en el Extranjero. De hecho han pasado más de treinta años y nunca hemos hablado del tema, aunque en casa cuando lo recuerdan se ríen de mi trauma. Menos mal que algo de hippies les queda.
En fin...otras vacaciones.Otra Pascua. Que sea de naranjas, como la de la novela de Manuel Vicent.
9 comentarios:
yo disfrutaré libre el domingo y el lunes, algo es algo!!!
qué bonitos posts que nos pones últimamente, deliciosos!!
abrazos!
el domingo y el lunes habrá un soool enorme y preciosísimo Nínive, así q disfrutarás de los mejores días, me alegro mucho.
Y los post ;)-sonrojo- gracias...
eva
Suscribo lo dicho por Ní... unos posts preciosos.
Qué buena la historia del Kindergarten... y en fin, lo de las primas es algo que pasa, sobre todo en la infancia y en la adolescencia...
Si es que, a veces, no salen bien las amistades con primos o con los hijos de los amigos de tus padres... Una prima de mi madre, cuando era una niña, iba con la hija de una amiga de su madre y no se llevaban nada bien. Un día, se acercaron a sus respectivas madres lloriqueando y les dijeron: "¿Pero qué culpa tenemos nosotras de que seáis vosotras amigas?"...
Besos pascueros,
Trini
bueníssimo lo de las niñas, Trini.¡¡¡Cuánta razón!!!Besos
if
Huummm...! :)
Hummm????? manifiéstate isaac, que no conozco tus gruñidos!!!Besos
eva
No son gruñidos. Me ha gustado lo de los cirios. Me alegra ver a gente sin prejuicios. Eso es todo, pero creo que ya lo sabías :)
Ummmmmm (traducción: deliciosos post...que estoy disfrutando mientras bebo a sorbos una copa de champagne de la botella que anoche abrimos Kike y yo para conmemorar que era 13...y sólo restaban dos meses)....por cierto, champagne con chocolate, y éste no tiene muñequitos, es puro, al 85 % y está de muerte.
Este año no habrás podido abrazarte a tu madre mientras veíais la procesión del viernes santo (por cierto....entonces, si la ves año tras año quiere decir que me viste el año pasado hacer el payaso como Hermana Mayor de la Cofradía del Cristo de Medinaceli....??), después de 70 años por primera vez se ha suspendido y han tenido que recluirse en las iglesias de cada una de las 5 cofradías...pero en caso de que se hubiera celebrado tampoco hubieras oído las consecuencias del cirio en el suelo de la ciudad.....este año el concejal de sostenibilidad regalaba una especie de platos de cartón con un agujero en medio para que los restos del cirio cayeran en él y no estropearan el suelo.
En efecto, se han cumplido los pronósticos de los entendidos en metereología y hemos tenido un fantástico domingo y un nada mal lunes.....justo cuando los turistas nos han ya abandonado....PA MORIRSE......
Tomo nota del libro, LA LOCURA....y si te sirve de consuelo te diré que esta tarde la voy a pasar también trabajando, preparando un montón de asuntos que tengo pendientes y leyendo los 8 periódicos que leo por día y que estos días he ido acumulando por querer disfrutar del tiempo libre.
Besos
Sonia
Gracias entonces Isaac por tus humm. Me gustan.
y no Sonia, el año pasado no recuerdo ahora qué sucedió- creía haber ido porque me quedé en castellón con la mudanza, pero no sé...-en cualquier caso no sé si hiciste el payaso-¿por qué?- a mí la gente q sale en la procesión no me parece q haga el ridículo. El ridículo o el payaso lo demuestran la actitud con la que nos enfrentamos a las cosas, y yo creo q tú eres muy respetuosa con todo.Así que no puedo opinar, lo siento. De lo de este año no me he enterado de nada. Y no, no ví el cristo.Llovía mucho y llamé a mi madre, que se quedó en casa sin procesión.Después estuve en Benicàssim cenando y pensé en acercarme a verlo de madrugada, pero no sé si fue por pereza o por no sé qué, pero ya no fuí. Ahora me da rabia. En fin...la semana santa del año que viene.
Y cómo os cuidáis con el chocolate y el champán, niños, qué envidia!!!!Besos
eva
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