
"É pau, é pedra, é o fim do caminho
É um resto de toco, é um pouco sozinho
É um caco de vidro,é a vida é o sol
É a noite, é a morte,é um laço,é o anzol
É peroba do campo, é o nó da madeira
Caingá Candeia, é o Matita Pereira
É madeira de vento, tombo da ribanceira
É o mistério profundo, é o queira ou não queira
É o vento ventando,é o fim da ladeira,
É a viga, é o vão, festa da cumeeira
É a chuva chovendo, é a conversa ribeira
Das águas de março, é o fim da canseira
É o pé, é o chão, é a marcha estradeira,
Passarinho na mão, pedra de atiradeira
É a ave no céu, é uma ave no chão,
É um regato, é uma fonte, é um pedaço de pão
É o fundo do poço, é o fim do caminho..."
"Águas de Março", Tom Jobim
Al borde de mayo. Estamos al borde de mayo y algunos domingos llueve. Como ayer : nos pilló la tormenta de excursión a la playa de Cap i Corp, en mitad de un paisaje sacado de "Los chicos del maiz", pero en versión alcachofas (imaginaos un camino vecinal que cruza campos y campos de alcachofas agonizantes: altas y oscuras) Fue un momento más tenebroso que la peor escena de una película de terror. Yo iba sola en el coche. Cantando.Tal vez por eso llovía. Destrozaba a gritos mis canciones brasileñas favoritas (Que maravilha; Garota de Ipanema; Aguas de Março; Tomara; Eu sei que voi te amar...) y me imaginaba convertida en una chica con piernas twiggíticas del coro de una de aquellas orquestas de los setenta, con la minifalda vaporosa, el escote afrancesado, los pendientes eternos y la pestaña postiza. Bailando con el hueso de la cadera, risueña, como un maniquí que estrena ropa de verano. Yo sueño muchas veces que soy una mujer así y cuando me despierto nunca encuentro la raya mágica del eyeliner, ni las margaritas de fondo.
Llovía, había empezado a chispear en cuanto dejamos Peñíscola atrás y para mí esa tormenta ponía fin a toda la tristeza del año. Pese a las alcachofas y al calendario yo aterrizaba ayer en la primavera: muerta de alegría y con el cuerpo hecho tropicalia. Feliz.
De madrugada Carmen me había enseñado la casita- por fuera, solo la fachada- en la que vamos a veranear Toni, Juan y yo, al más puro estilo "Siete vidas", este año. Una vivienda unifamiliar, en el callejón del Engaño, de piedra escarpada y con los balcones pintados de azulete: un sueño. En Julio nos trasladamos allí, ahora aún estamos con la distribución y los planes. A los tres nos ha encantado el sitio, aunque desde nuestra azotea no se vea el mar, el océano de terrazas y balcones con geranios que nos rodea es...como diría Juan, haciendo mucho hincapié en el acento, mágico. A mí me hace muchísima ilusión lo del veraneo: siempre he querido vivir en Peñíscola, en plan bohemio y este año voy a conseguirlo y además no puedo tener mejor compañía. Casi mi equipo entero. Nos imagino allí- con la vespa, los portátiles, el ipod, las bicis, los pantalones ibicencos y me parece que vamos a rodar la segunda parte de "Verano azul: El regreso". Qué ganas. Sueño con el verano. De fondo sigue cantando Vinicius de Moraes.
Después de varias crisis de autoestima más o menos profundas, de proyectos convertidos en aviones de papel y de finales pocos felices. Después de la crisis, del miedo y la inseguridad que me producía el juicio de la semana pasada me siento, por primera vez en más de un año, contenta, tranquila, ilusionada. En el despacho he recuperado la seguridad q perdí hace tiempo y estoy trabajando con muchas ganas. El esfuerzo que hicimos Marta y yo para la defensa del asesinato me ha puesto las pilas, en lugar de quitármelas. Ha sido una experiencia muy buena, me ha encantado trabajar con ella, estudiar y defender un caso a dos manos. La soledad, los miedos, las dudas se llevaban mejor. No sé si hubiera podido soportar la responsabilidad yo sola, no en estos momentos. Con Marta mi teléfono rojo se ha incendiado. Cada tarde, tras el juicio, cada una se enfrentaba a las actuaciones en su casa y cuando encontrábamos algo relevante nos llamábamos: podíamos pasarnos la tarde colgando y descolgando el teléfono, pero esa línea directa nos ha sacado de más de un callejón. Ya en sala nos sorprendíamos pasándonos notas idénticas. Ella observaba, escribía, repasaba, buscaba la documentación, comprobaba y yo ponía la voz. Todo por el miedo escénico. En mi caso ese miedo se ha transformado en un exhibicionismo peligrosísimo. Me encanta hablar- en cualquier parte- pero me gusta mucho más intervenir en un juicio. La dramatización que impone la toga me chifla: me he vuelto una kamikaze. Le he perdido el respeto a las citas jurisprudenciales, a la casta judicial, al qué dirán...yo me pongo a informar y se me va el santo al cielo. Solo se queda un apellido en mi cabeza: Tomás Valiente. Cada vez que voy a informar en un juicio penal me acuerdo del ex-presidente del Tribunal Constitucional, Francisco Tomás Valiente, que defendió hasta el extremo la presunción de inocencia. Después pienso en mi padre, me pregunto cómo abordaría él ese comienzo de las alegaciones y tras esa reflexión, encomendada a mis dos santos laicos, despego.
Entre sesión y sesión del juicio apenas he tocado tierra. He ganado un par de amigos en el féisbuc, me he perdido con la prensa local. Ha habido dimisiones y una de ellas de alquien a quien conozco poco, pero aprecio. No he leído los motivos, prefería pensar en que tras su dimisión este amigo podría dedicarse a una de sus pasiones, la literatura y eso me ha reconfortado. Tras la tormenta los libros son como un verano en calma.
Ayer, ya de vuelta en la rutina y tras los mil capítulos de "Lost" que reponían estuve con mis sobrinos en casa de mis padres. Juan, el pequeño- Ahíto, como se llama él mismo y yo- se subió a mi brazo y no se movió de allí hasta que me fuí, como si tuviera loctite en las piernas. Juntos pusimos pegatinas en un libro de Piolín y Silvestre- menos mal, yo no estaba para muchos sudokus- y al acabarlo, Ahito aplaudió, me dió nueve besos, me llenó de risas y entre carcajada y carcajada decía "sunny" con la ese muy líquida. Intenté preguntarle qué quería decir y él solo repetía sonrisa y palabra: "sunny". De vez en cuando aplaudía un poquito. Con las cejas rotas ante semejante misterio llamé a Mar, que a sus cuatro años ha desarrollado una importante tarea como intérprete de su hermano. Le pregunté por qué decía "sunny", si es que era eso lo que decía. Me dijo que sí, que Juanito cuando está muy feliz dice eso "Sunny". ¿Por qué? Insistí yo."Por eso, porque es sunny" respondió Mar con vehemencia.
Pues ya está: lo que dicen mis sobrinos, en este blog va más allá de misa.
Sunny.
No hay nada mejor.
8 comentarios:
me tienes que contar eso del veraneo en peñiscola,jejeje. Iremos a veros!!
Nada ana, que de tanto ir y venir al final hemos pensado que lo mejor sería alquilar una casita en el castillo Toni, Juan y yo (la idea fue de ellos y me la propusieron). Buscábamos algo bohemio, bonito y barato y gracias a Paula y a Migue lo hemos encontrado. Creo q confirmamos hoy. Así q si todo sale bien hacemos el traslado el uno de julio, subimos en el seat 124 la bici, el colchón , la olla expréss y ...de veraneo!!!
Ya te contaré más detalles mañana.Mil besos, wapa
eva
ay! que encanto de post! la casita, tu valemtía, tus héroes grandes y tus héroes pequeñitos... un amor de palabras encadenadas unas tras otras...
mil besos...
Brasil siempe te atrapa, estés donde estés...
Sonny...Sunny.......jaja.......que gracia...Sonny está Sunny...al comprobar que estás feliz, satisfecha por el trabajo bien hecho y por la alegría de compartir un verano con una compañía de escándalo...del bueno. He ido de cabeza. Hacía días que no me deleitaba con tu blog.....(tenía mono...que conste). Ví a Toni en el gimnasio el martes y me comentó lo de la casita y el veraneo a tres bandas....me pareció genial....y al igual que tú describes en este post, pensé en la segunda parte de Verano Azul...os imaginaba a los tres tal cual has descrito....Va ser una "caña de Picaña" y más pensando que a esa buena compañía se le suma la de Carmen, Paula y Migue...Increíble....espero unirme de tanto en tanto, e incluso llevarme un saco e invadir vuestro salón si los Cosmopolitan causan estragos en mí.
Por cierto..."comparar con la película los chicos del maiz"...referirte al entorno de Cap i Corp con estos términos: "fue un momento más tenebroso que la peor escena de una película de terror"...me ha causado pavor.....eh, If...que ahí me caso.....por fi........de verdad es una zona que da miedo??? Madre mía, Madre mía.....dímelo que aún estoy a tiempo.....y después de recibir críticas por doquier en relación con la invitación (todavía está en la imprenta pero quien ha visto el photoshop.....por poco me mata.......y la verdad es que es un rato hortera, pero ni más ni menos que quien la ha diseñado, es decir, servidora...y como Toni, tú y otros amigos me habéis recomendado por activa y pasiva que sea fiel a mi misma y haga las cosas a nuestro gusto....pues allá va pedazo hortera invitación....hala...).
Pues nada, If.......feliz cual perdiz de saber que estás sunny....Sonny también está sunny al comprobar que tú lo estás........MUACKS
Aclaración: No te asustes Sonia, no tiene nada que ver con el paisaje de tu boda, que como ya te dije nos pareció chulísimo- de hecho pensábamos animarte a que reconsideraras el cocktail en el castillo porque nos encantó la playa y ese rincón- lo de los chicos del maiz tiene que ver con mi afición por perderme en caminos vecinales y rutas imposibles. Entre Alcocebre y Cap y Corp hay unas cuantas: bonitas, preciosas, de alquerías y alcachofas, de acequias y calas y otras llenas de badenes, resaltos y campos de alcachofas malheridas. Yo escogí, por ignorancia, estas últimas.El cielo estaba cobalto, era domingo- no había nadie- no se veía principio ni fin, las alcachofas ya no estaban en temporada, en fin...de ahí mi comparación. Ojo!!!Solo fue una percepción mía y no tiene nada pero nada que ver con tu ermita y alrededores, que son, como ya te he dicho chulísimos.
Sobre el resto de cosas q comentas de la boda ya sabes q yo soy de la cuerda de Toni: haz lo q te apetezca, te guste etc...y disfrútalo. Olvídate de lo q pensemos los demás.Lo importante es que os guste a vosotros. A mí me va a gustar seguro porque es vuestro y está lleno de ilusión.
Sigue sunny, rubia, que está muy bien eso.Un abrazo,
eva
Mi querida Nínive DRake,
cómo me gusta que vuelvas de vez en cuando y te tumbes en el blog.Me alegro de que te haya gustado mi resumen vital.Te envío un abrazo muymuy fuerte y ya sabes q estoy cerquita para lo q quieras
un beso fuerte
eva
A mi lo de los veraneos me trae unos recuerdos buenísimos de mi infancia, toda la familia junta ( y digo "toda", unas 15 personas) camino de Benidorm...por eso me gustó imaginaros en las terracicas y en los atardeceres de verano en Peñísicola, seguro que será un buen verano...y Sunny
Un beso
Al
Si supieras la cantidad de canciones que aprendí en mis 9 viajes a Brasil del 2004 al 2006...
¿Como va tu novela? Soy por fin un personaje de novela como hace años me prometiste o al menos de un cuento...
Empiezo ahora con ella, ya te contaré, pero sí, seguro q tienes un hueco, con tu lado más tierno y verde (del losquiano).
Mil besos,
eva
lo de la música brasileña llegada esta época es prescripción facultativa: vinicius de moraes, jobim, toquinho, caetano...se me van los pies descalzos..
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