martes, 19 de mayo de 2009

Choffff: ¿Qué hace una piedra al caer en el agua?



Lo siento. Me he equivocado y con la intención de pasar a un pendrive el borrador que estaba escribiendo desde la semana pasada (incluso antes) lo he publicado a medias. Tengo la cabeza del revés.Vuelvo a pedir disculpas. Por historias personales mis neuronas se han convertido una a una en tiosvivos. Estoy tratando de frenarlas. Pero no os preocupeis que ya he encargado en una tienda de imagineria religiosa un House de cera al que ponerle velitas y si lo que me sucede es algún tipo de patología él os lo revelará. Aparecerá el nombre de la enfermedad extrañísima encriptado aquí o en el feisbuc, pero saldrá. House lo acierta todo. A él me encomiendo.
Disculpas II: Colgué esta imagen hace ya tiempo. La hice en Portugal, en un viaje fantástico, mientras subíamos al Castillo Da Pena y hoy la repito, consciente.Guarda relación con el título del post, el orígen de mi feria neurológica y algunas cosas más. Pero repito, no hay que preocuparse, así que no se le ocurra a nadie jugar a los sudokus. Solo son disculpas y las pocas ganas que me dan ahora de borrar el post anterior. Lo siento. Abraaazos

2 comentarios:

Buenos dias con Poesía dijo...

No te preocupes, todos los escritores teneis algún que otro plomillo en su masa gris...

if dijo...

jajajajjaa...josé luis, que ni te lo has leido, vamos...tienes razón, me debía estar haciendo ladear la cabeza y no, no he podido aguantarlo más tiempo y lo he soltado en plan ladrillo. Muy bueno;) Mil besos
eva