Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
jueves, 28 de mayo de 2009
Por petisión del público
2 comentarios:
trinidad
dijo...
Jajaja... sí... me leíste el pensamiento... un vídeo y una canción impresionantes...
2 comentarios:
Jajaja... sí... me leíste el pensamiento... un vídeo y una canción impresionantes...
lo sabía Trini, sabía q la pedías en silencio...
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