miércoles, 29 de julio de 2009

El mapa en la guantera



Magda canta mientras limpia su bar. El domingo cuando me despedí de ella y de Peñíscola cantaba en italiano una canción que no reconocí, pero que me acompañó hasta el último tramo de las escaleras del castillo. Magda tiene el bar de al lado de la Tramontana y siempre está contenta. Pinta las paredes con flores rojas y se ha inventado un cocktail que sabe a caramelos de La Violetera, los de la plaza de Canalejas en Madrid. El otro día se lo dijo el Corto Maltés y ella se quedó un rato pensando. Hugo Pratt le había dejado tomarse unas pequeñas vacaciones en Peñíscola y el Corto Maltés se subió en el coche sin mapa de carreteras- pero gps, eso sí- para cruzar España entre incendios. Yo me lo encontré el sábado por la tarde sentado en el bar de Magda, apoyado con un libro en una de esas paredes blancas. Le escuché contarle lo de los caramelos a Magda, ella le contestó que estaba pensando en patentar la fórmula. Luego se hizo la hora de cenar y el Cortó Maltés se desvaneció, como los restos de color al limpiar los pinceles de acuarela.
Magda cantaba el domingo mientras yo me despedía de Peñíscola para volver a la realidad en coche. En verano hago más kilómetros que un comercial del azulejo. Castellón-Benicàssim, Benicàssim-Peñíscola, Peñíscola-Zaragoza, Zaragoza-Dènia, Dènia-Alicante, Alicante-Peñíscola, Peñíscola-Castellón...todo eso sin contar con los kilómetros del facebook.Los que hacemos los habituales de ese Neverland huérfano de Michal Jackson: Castellón-Castellón, Peñíscola-Cádiz, Cádiz-Zaragoza, Zaragoza-Zaragoza, Dublín-Castellón, Barcelona- Benicàssim. Y los kilómetros de los blogs que también cuentan: Albacete, Nueva York, Madrid, Cádiz...Si los pongo todos juntos en fila en el mes de julio ya he llegado a Cabo Norte y he vuelto dos veces. Los de NY es que suman muchos, pero es que Agustín Fernández Mallo se ha pasado el último mes allí y yo me he colado por su ventana todos los días. Ha escaneado el césped, el cielo y un trozo de calle.También ha hecho radiografías a la gente de su barrio. Agustín FM cuando viaja es así, como el Corto Maltés: todo lo que hace lo convierte en aventura.
En novela.
Nunca viajo con mapas. Antonio me riñe por eso.Me riñe suave (como se riñe a los amigos) y con razón, porque después me pierdo. El domingo pasado, bueno el anterior, regresé de Zaragoza por la Ruta del Bombo y el Tambor en lugar de tomar la Autovía Mudejar. Tardé cuatro horas y media (sin cafés, casettes de gasolineras, ni estirar las piernas) y atravesé todos los pueblos de Labordeta con el sol más verde del verano. Hubo un momento en el que leí un cartel que ponía "Andorra" y pensé que iba a terminar en Pyrineés comprando azúcar y queso de bola. Así que me detuve en una gasolinera vacía y le pregunté a un Michael Landon de la ruta del Bombo y del Tambor. Por las carreteras siempre vaga Michael Landon como en "Autopista hacia el cielo", unas veces tiene acento de Wisconsin, otras es maño, otras manchego, pero le reconoces por las arrugas en la comisura de los labios y porque siempre te trata con dulzura y te lleva hasta tu carretera. Por eso no llevo mapas, ni tontón, ni gepese, porque creo en Michael Landon que ya me sacó una vez de la Mancha y el otro día volvió a cruzarse conmigo antes de Alcañiz, al volver de Zaragoza.
-Qué bien hiciste Michael al dejar la Casa de la Pradera... desde que Laura se lió con Rob Lowe y tu mayor se quedó ciega aquel lugar no era el mismo.
- No, la verdad es que estuve pensando hasta en cambiar la carreta.
- Si estaba un poco pasada de moda, como los tirantes, si me permites la confianza...
- Claro, nos conocemos de la Mancha...
- Los tirantes Michael resultaban anacrónicos.
Y se rie, se le arrugan las comisuras y suspira.
- Conduce con cuidado.
- Adiós Michael, hasta la próxima.
Sonríe y se aleja por el arcén. Yo coloco una cinta en el radiocasette. Este verano alterno a la más grande- Rocío forever- Rufus Wanright y El Niño Gusano, además de mi Costa Brava. Michael se desvanece entre el humo del asfalto. Cierro los ojos y sueño con autovías que me lleven a Honolulu. Cuando los abro, estoy subiendo la calle del Solet y al fondo Magda canta en italiano.

5 comentarios:

encarnisabina dijo...

Hace unos meses estuve en Andorra, la de Teruel, y también me perdí,pero dentro del pueblo, guardo un recuerdo horrorso de ese día que salva que la carretera por el Maestrazgo era preciosa...A mi me da igual llevar mapas, me pierdo siempre..y yo ni Michael Landon ni nada...¡soy un desastre!

Al

Anónimo dijo...

Mis indicaciones de zaragozano despistado merecieron la pena. Hoy la historia está envuelta de un halo poético de que carecía el domingo...
Muchos besos. Es delicioso leerte a la hora de la merienda.

evamaring dijo...

Sonrío (ultimamente estoy feliz) Al, yo siempre me pierdo. De hecho ese mismo fin de semana me perdí yendo al baño del hotel y me metí en el pasillo- pasadizo- de los empleados, y eso que las indicaciones del anónimo-zaragozano-despistado eran claras y precisas.
Me pierdo hasta en mi casa.Soy una mujer trasto, pero no tengo miedo, siempre pienso que al final llegaré a algún sitio y como si una road movie me esperar (con un salto final a lo Thelma y Louise) sigo yendo por la vida sin mapas.
Y que nos dure, de verdad, que nos dure.
Mil besos a los dos
eva

trinidad dijo...

Hace poco estuve por esas mismas carreteras con mi familia, es que vivimos varios años en Teruel y nos gusta mucho esa zona... es posible que nos cruzáramos y todo, jeje...
A mí me encantan los mapas y planos, con sus líneas y trazados de colores básicos. Los miro antes, me hago una composición del lugar o del trayecto, y me gusta llevarlos a mano, me dan una seguridad en dos dimensiones que a veces se desmorona por la complejidad de la realidad en tres dimensiones (o en cuatro, o más dimensiones...¡ay, qué mareo!...)Es como cuando me presentaba a un examen con todos los apuntes... no es que fuera a copiar (soy una negada para eso) pero tenerlos allí me daba tranquilidad, ya ves...
Qué bueno lo de Michael Landon... propongo una peregrinación al bar granadino "El rincón de Michael Landon", en el que nunca he estado pero del que me han hablado bien.
Besos,
Trini

evamaring dijo...

te admiro trini por lo de los mapas, a mí me parecen bonitos pero me bloquean...soy incapaz de leerlos. Nunca he sabido imaginar otras dimensiones, soy poco práctica, de ahí tantas cosas: ni me aclaro con la volumetría, ni sé seguir un plano.Casi siempre lo coloco al revés.
Y lo del rincón de michael landon sería genial, no sabía que hubiera un bar en Granada con ese nombre!!!
Muchos, muchos besos
eva