
Esther llegó al Wah Wah un poco antes de las once. Había comenzado a llover y se refugió junto a la entrada del local, debajo del alero del edificio contiguo en el que apenas se le distinguía. Había llamado a Rita antes de salir de casa advirtiéndole que no pensaba esperarla para entrar en el concierto, pero cómo no, su amiga rubia volvía a retrasarse. "A saber qué estará haciendo" pensó. Sin darse cuenta arrugaba la nariz y las pecas que tanto le molestaban aparecían al irse iluminando por los el letrero del bar. Era el primer fin de semana de septiembre y Esther estaba un poco rara: se acababa el verano y no veía a Juanito desde finales de Julio. Él se había marchado a jugar un campeonato de fútbol con su equipo en Italia y probablemente habría conocido a una guapa romana que le habría conquistado. Esther imaginó a Juanito tumbado sobre el césped del Foro sobre una chica morena de labios de cereza a la que decía antes de besarla " ¿a que ya no soy un bambino, eh?" A Esther le temblaron las piernas y se le empañaron los ojos. Desvió la mirada tratando de borrar su pesadilla : "Venga Esther Lucas, !deja de pensar en ese idiota! Has venido a escuchar a Nixon, ¡no dejes que nadie te estropee este concierto! Y menos ese niñato que solo sabe pensar en un balón..." Así que se puso a tararear una de sus canciones favoritas : "....mañana me cojo el autobús y me planto allí donde estás tú, hay miles de feos en el andén, shubidubi ah ah" Le encantaba esa canción. Y el chico que la cantaba, Fran, Fran Fernández, le parecía terriblemente dulce. Esther recordaba que ya lo encontraba muy guapo cuando su hermana Carol, años atrás, viajó con Noel Carter por primera vez a Benicàssim y le trajeron el cedé de unos chavales que habían despuntado en todas las listas de éxitos. "Chup, chup, chup....love me Susie "repetía Carol a todas horas.Ese había sido el himno del festival y Esther, que entonces solo era la repartidora de periódicos con coletas, escuchaba esa canción de la mañana a la noche. A veces, cuando se quedaba sola en casa, de niñera de Laurita, tomaba prestado el aparato de música de Ted y bailaba por el salón mientras su hermana pequeña la observaba atónita desde su silla.
- Él aún no lo sabe Laurie- decía abrazada a la foto de un Fran delgaducho- pero dentro de un par de años estará enamorado de mí...
Y se reía al ritmo de Australian Blonde hasta que sonaba el teléfono y alguien la obligaba a salir de su fantasía. Por regla general quien la llamaba era Rita, y solo con escucharla descolgar el aparato- Esther no se explicaba cómo- solía adivinar lo que la más sensible de las Lucas estaba haciendo. Entonces se reía de ella:
- Pero...¡No puedo creérmelo! ¿Cómo puedes pasarte las horas escuchando a ese tipo? ¿Te has vuelto loca? Si parece triste, ¡no tiene nada que hacer al lado de David Cassidy!
- ¿Y qué?- respondía Esther airada- ¡¡Yo no tengo porqué tener los mismos gustos que tú!!!
- Claro que no, y así te va...- suspiraba Rita- llevas toda la vida enamorada de Juanito y sufriendo porque él no te hace caso....
- ¡Oh! - al otro lado de la línea la pecosa enrojecía de rabia- ¿Cómo puedes ser así, Rita? ¡¡Tienes una lengua más viperina que Doreen Snyder!!!
- ¡Qué va, preciosa!- añadía su compañera del colegio- Lo que pasa es que yo te digo estas cosas porque soy tu amiga y no quiero que hagas el ridículo...
- Grrrr...
- Venga, no te enfades Esther y vámonos a la bolera- Rita bajaba la voz para evitar que su madre la escuchara- he quedado allí con unos chicos guapísimos del último curso.
- No puedo Rita- se lamentó Eshter- mi madre y Teo han salido a cenar y me he quedado encargada de cuidar a la pequeñaja.
- Eres una aguafiestas...
Así solía acabar sus conversaciones la jovencita más peligrosa del sur de Inglaterra, aunque al cabo de un rato solía llamar al timbre de casa de Esther con una pizza y un par de refrescos. Ese y mil gestos parecidos eran los que habían hecho que Rita y Esther no se separaran durante años. Esa noche también iba a acompañar a Esther al concierto, aunque se había burlado de su amiga cariñosamente cuando esta le propuso el plan para aquel sábado. Sin embargo, Esther ya comenzaba a impacientarse: eran las once menos cinco y ella seguía esperando sola en la puerta del pub, donde se formaba una pequeña cola. Esther comprobó que había metido las dos entradas en el bolso. De repente observó que un grupo de chicas un poco más jóvenes que ella la miraban y se reían. Bajó la voz. Parecían sacadas de un anuncio de chicles. Esther se arregló el pelo, las niñas seguían cuchicheando, exhibiendo sus sonrisas de azafatas, moviendo sus vestiditos de los ochenta, alisándose el flequillo... Esther, sin saber si era por envidia o por rabia, les sacó la lengua . En seguida se avergonzó por haber hecho algo tan infantil. Se dió media vuelta para alejarse del lugar y al girarse tropezó con un chico que se tapaba con la capucha de una sudadera gris. Esther se abalanzó sobre él sin darse cuenta.
-¡Cuidado pecosa ! Aún es pronto para que te vayas...- dijo el chico con suavidad.
Esther enrojeció un poco más - odiaba que se fijaran en sus pecas- y estaba pensando por qué le resultaba tan familiar aquel "estúpido" cuando tropezó con los ojos de Fran Fernández. El cantante de Australian Blonde se reía. Esther agachó la cabeza ruborizada y comenzó a disculparse balbuceando :
- Lo..lo..sien...
Fran le puso la mano en el hombro como si se despidiera y continuó andando. Tras él estaba un chico alto y con pinta de tímido que le sonrió amigablemente. O eso le pareció a Esther que en ese momento creía estar flotando un palmo por encima del suelo. En ese momento escuchó la voz de Rita que se aproximaba entre los coches.
- ¡¡¡Esther!!! Yúuujuuuu...¡por fin he llegado!!!- y mientras caminaba se ajustaba uno de los zapatos de tacón que se le había salido y que le regalaba un aire de cenicienta poppie que desafiaba el mal tiempo.
- Por fin...¡¡Eso digo yo!!!- la muchachita arrugó la nariz-Llevo más de media hora esperándote y tú, como siempre, llegas tarde. No te importa nada ni nadie, Rita y eso que te he llamado cuando salía de casa para que te apresuraras.¡Eres un desastre!
- Sí, sí...un desastre- a Rita le brillaban los ojos- pero gracias a tu amiga esta noche vas a ver cumplido uno de tus sueños...
- ¿Qué tonterías dices?- Esther se miró en la cristalera de la cafetería de al lado y comprobó que su aspecto seguía siendo el que tenía antes de meterse bajo la lluvia. Inevitablemente se comparó con su amiga: Rita llevaba una falda muy corta, de un color rojo guinda que resaltaba sus bronceadas piernas; a su lado, el vestido de gasa floreado de Esther parecía haberla convertido en la protagonista de una de las series favoritas de su infancia: "La casa de la pradera" . Esther dejó caer sus hombros, jamás conseguiría tener el atractivo de Rita, junto a ella siempre seguía siendo una niña pecosa.
- Lo que oyes...¡No sabes con quién hemos quedado!- Rita miró hacia el cielo con picardía.
- ¿Con quién?- Esther comenzaba a irritarse. Odiaba las citas a ciegas y los planes improvisados en los que la embarcaba su amiga, así que se adelantó hacia la puerta para ocultar su mueca de fastidio.
- ¡Espera un momento !- Rita la tomó del brazo- ...¿no quieres saber con quién he quedado?
- No Rita, no, no quiero saberlo- le dijo mientras buscaba las entradas en el bolso- ahora no quiero saberlo, ¡ahora quiero escuchar a Francisco Nixon!
-Jajajajja...- Rita le pasó el brazo por el hombro- ¡¡Has acertado!!! Esta noche vas a conocer a tu querido Francisco Nixon !!!!
( Me he rayado, lo sé. Fran dijo el año pasado en su blog que la portada del disco "Erasmus borrachas" sería parecida a los dibujos de Purita Campos. De ahí la asociación de ideas. El del sábado fue un concierto fantástico. Disfruté mucho. Richi y Fran sonaron como nunca. Conocí a Trini (qué ilusión, era tal y como la leía) me alegré de ver a Sigronie- y a los majonis, claro- pero a él le había echado mucho de menos. Me emocioné con "Me casaré cuando me enamore" y con "Museo Británico". Me lo bailé todo. El domingo estaba en coma.Fue otra noche única. Otro recuerdo perfecto. Gracias por tantos)
11 comentarios:
¡Cuantas cosas me pierdo!!!
Un beso
Lectura -estupenda- para una noche de martes... Gracias por abrir de nuevo tu cuaderno!
¡Uy, qué rapidez!!! Si aún dudaba sobre si era demasiado cursi- Esther era lo más cuuursi del mundo; Francisco Nixon no es cursi, quería hacer esta aclaración- para colgarlo.
Gracias a los dos: Al y Anónimo.
Mil besosss
eva
No se te ha ido la olla! Yo lo he pillado! Jajajaja!
En efecto, Esther era lo más cursi del mundo. De vez en cuando, de pequeño ojeé alguno y me parecía un horror. Aunque yo de pequeño leía cualquier cosa. Entonces llegaba mi madre y me preguntaba si era mariquita o qué. Toda la razón.
Y lo dicho: E.P.
Me encanta¡¡¡
A mi me gustaba Esther (y Juanito), aunque claro yo era, soy, muy cuuursi. Ahora con todos los coleccionables de Septiembre ha salido uno de Esther. Yo ya lo tengo, je,je, pero es que mi hija es igual de cursi que yo.
Besos
Esther era lo más cursi, por unanimidad. Pero dos matices:
1. Los dibujos de Purita eran fantásticos.La estética de Esther, Rita y compañía era preciosa. De hecho Purita, una pionera en Inglaterra, también diseñaba ropa. Una diseñadora española en el año 1971 en el mercado inglés.Oh yeah!
2. Yo soy una cursi y en privado soy más cursi aún, así q confieso sin nigún rubor que leía a Esther con devoción y que me compré los dos tomos recopilatorios (junto con el de Torres de Malory, otro clásico) cuando los reeditaron. Fantaseando como Esther pensé que si un día tenía una hija tal vez le gustaran...(así q reyes, qué voy a contarte).
Bueno Isaac, y si los ojeaste o los leiste, pues quizás algo haya quedado de aquellos tebeos.A mí me ha encantado q lo hayas pillado tan rápido!!!
Besos a ambos
eva
Aquí otra que se confiesa cursi, requetecursi.
A mí me ha encantado la asociación de ideas.
(Por cierto: no sabes el disgusto que me llevé, no hace tantos años, cuando descubrí que mi madre se había deshecho de mis Torres de Malory... con cierta razón porque estaban destrozados)
Eva, eres buenísima... en cuanto he visto tu post me he puesto a aplaudir de la emoción... dijiste lo de la portada de Esther justo antes de entrar, bajo la lluvia. Muy acertada la página de Esther que lo ilustra y qué vamos a decir de Erasmus borrachas... porque en aquellos tiempos no venían por aquí, que si no Rita hubiese sido la Erasmus ideal. Conforme lo iba leyendo he ido visualizando las viñetas, la ropa, las ensoñaciones de Esther... vamos, que Purita Campos debería poner tu historia en dibujos.
Es verdad que Esther y su mundo era muy cursi, pero a casi todas las chicas que conozco nos gustaba y cuando la nombramos o vemos algo relacionado, todas sonreímos y se crea una complicidad que no hay dinero que la pague... como la que sentí al conocernos ¡por fin!
Me hizo mucha ilusión que me presentaras a los Majonis, a Sigronie y a Richi (gracias a ti vencí mi timidez/bloqueo de fans)y me encantó conocer a tus amigos, que son majísimos.
Gracias por este relato (son tantos los guiños a esa noche...), los bailes, las risas... muchas gracias por todo, Eva, estoy deseando volver a quedar.
¡Besos Mil!
Trini
magenta, de cursi de las tuyas soy yo: medio cursi, medio macarra, o las dos cosas a la vez. Lo de Torres de Malory era otra debilidad, también muy común, de ahí mi afición por la cerveza de jengibre. Hiiip...
Besos hacia madrid (¿o los lanzo al aire?)
Ay Trini, me apetecía escribirte un post del concierto q fuera distinto, especial y sí pensé que como hablamos de esther en el disco de fran esa era una buena manera de guiñarte el ojo. Qué voy a añadir a lo q has dicho de la noche, que me siento muy halagada y q me lo pasé fenomenal.Me encantó estar contigo, con los majonis, Sigronie, Rodis, Jose y por supuesto con Richi. No le había visto antes tocar así. En "Mi última mujer" estuvo deslumbrante y en "banderas rojas", también.
Era divertido intentar escribir una historieta de Esther con el concierto, pero me preocupaba que no pareciera eso, una historieta.
Nos veremos pronto, seguro.
Un beso muy muy fuerte
eva
Yo también soy de las que opino que Purita Campos debía haber ilustrado tus historietas. Me ha encantado revivir otros tiempos, cuando yo también era una cursi que leía y coleccionaba Esther y su Mundo.
La asociación de ideas también me ha parecido genial y más genial hubiera sido disfrutar con vosotras, Trini e If, de una noche como esa.
Soony
Y a mí también me hubiera gustado que estuvieras, Soony, a la próxima no podéis faltar ni Níni ni tú, ¿eh?
Besotes,
Trini
Publicar un comentario