
De todas las mujeres de "La Dolce Vita" yo quiero ser Magdalena, decadente e incapaz de vivir sin amor.
Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
2 comentarios:
¡Qué bonito!...las fotografías son imresionantes..pero es que ese bellezón queda bien en cualquier sitio y de cualquier manera....
Yo quiero reencarnarme en ella, aunque solo dure cinco minutos.
Publicar un comentario