miércoles, 11 de mayo de 2011

Regalos para la bella durmiente.

Vega nació ayer por la tarde, después de treinta y seis horas de dudas. Imagino que estaría pensando "qué hago salgo o me quedo un poco más, con lo feliz que vivo dentro de Eva". Eva trabaja conmigo en el despacho. Llegó a la calle Mayor cuando yo estaba estudiando la carrera y como tiene una paciencia infinita se quedó. A mí está soportándome diecisiete años y eso, en EEUU, ya le hubiera valido tres condecoraciones al mérito, porque día a día y con tensión soy realmente insoportable. Peor que un gremlin. Por eso con Eva me llevo tan bien, porque ella parece que no se altere nunca y yo, ando todo el día subida en una montaña rusa. Vega debe haber heredado esa calma de su madre, así que ayer, sobre las seis de la tarde y viendo que no le daban de merendar se decidió a sacar un piececito y posarlo sobre la realidad. Pelirroja, rizos- ¿un bebe con rizos? nunca había oído nada así- boca de fresón y tres kilos trescientos cincuenta.  Yo estaba en el Raspa dándole el parte médico a Emilio- que es muy amigo del padre novato- cuando este, el papá de Vega, me llamó. Parecía que hubiera descorchado nueve botellas de Möet Chandon. De tanta alegría me puse a saltar sobre los taburetes del Raspa. Menos mal que a esas horas solo estamos los habituales y nadie se extrañó.
  El nacimiento de Vega un día que se había alargado por dos (llevaba desde las cinco de la mañana despierta, había ido-vuelto a Albacete) cortó de raíz- taló- una crítica que estaba escribiendo a la cultura en Castellón. De repente la primavera se derritió entre las manos y todo se volvió celofán rosa. Las casas de mi calle estaban hechas de algodón. Y eso que desde que nos dejó Eva mi rutina es cualquier cosa menos dulce: intento atender a tantos asuntos que se me corta la masa cerebral, como si fuera leche con aceite o algo parecido; las ideas se aglutinan antes de llegar a la boca formando un archipiélago de grumos, sin saber cómo salir; las decisiones se ralentizan; las citas se plazan; los folios planean sobre la moqueta... Pero ayer por la tarde, entre el cansancio, la imagen de aquel bebé irónico- le presumo el humor de su madre- y pelirrojo y el calor de esta mayo,  volví a casa canturreando. Después me zambullí en el libro que me compré la tarde anterior- "Cosas que los nietos deberían saber" de Mark Oliver Everett- y resucitó mi placer por la lectura. Recuperé las ganas de escribir y de leer, algo que me preocupaba mucho porque no disfrutar con algo que me había entusiasmado tanto me tenía desolada. Pero resucité entre carcajadas y momentos en los que, de emoción, me temblaban los labios. Resucité con el libro acompañándome a todas partes. Recomendé su lectura en el facebook, pensé en regalarlo a tres amigos que lo saborearían como yo. Y me he despertado con las canciones de mr. E. No he ido al gimnasio y lo he hecho sabiendo que me gusta quebrantar mis propias normas más que nada en el mundo.
   Como la crítica se quedó colgando-como ropa tendida en otras azoteas-  he pensado reconvertirla en una lista de deseos para que, cuando Vega crezca esta ciudad se haya convertido en una casita en el árbol. Una casita sobre el ficus de Mariagustina (norodesaixina) que espero esté libre ya de la plaga de estorninos. Así que, cierro los ojos, hincho mis pulmones de ambientador de jazmín de zara home y como si rezara, casi de rodillas, digo:

1. Sería fantástico que hubiera algún cine dentro de Castellón. Uno al menos, con un par de salas o tres:
  -Una para las abuelas que quedan a merendar y ver una película amable, que yo sufro por ellas si tienen que desplazarse todos los domingos al puerto para ver "El discurso del rey". ¿Quién coge el coche, la que tiene menos dioptrías? O peor aún, cuando tienen que llegar hasta la salida de la autopista y llenar el bolso de palomitas o de bragas de algodón egipcio en el Primark porque solo allí encuentran veintisiete salas enmoquetadas (allí es en el centro comercial) ¿qué hacen?¿Sobornan a sus nietas prometiéndoles barra libre en H&M?¿Hipnotizan a sus yernos hablándoles del sillón masajeador? ¡No por favor! No a las abuelas poligoneras que hacen botellones de "Agua del Carmen" antes de entrar a doparse con las películas que les recomiendan los de intereconomía. Devolvámosles la dignidad: un cine Rex, Goya o Savoy- uno clásico, con acomodador y todo- en el centro, para que vuelvan a traficar con caramelos de anis mientras aplauden el Movierecord. Por favor.
 - Otra para películas en v.o. Y no películas imposibles, de esas de filmoteca y gafipastis, que también son cojonudas, no, para cualquier película en otro idioma. Una sala en v.o a la que pueda ir cualquiera. Para que los de Castellón conozcamos la voz de Colin Farrell, Kristen Durst, Emma Thompson o Bruce Willis por citar algunos ejemplos. Para que dejemos de desconfiar de los subtítulos y seamos multitasking, es decir capaces de mirar la pantalla sin concentrarnos en la lectura casi en voz alta de las letritas blancas de abajo. Difundamos la palabra, eso es.
- La tercera para cine español. Solo. Que como no tenemos grandes distribuidoras aquí nos quedamos sin ver la película de Jonás Trueba- la pusieron un fin de semana en el cine de Benicàssim- y sin cultura patria no podemos ni bloggear, ni tomar cañas a gusto, ni enamorarnos de Unax Ugalde, ni poner a caldo a Pérez Reverte por pirata, cosas absolutamente necesarias para que crezcamos en ciudadanía. Que solo se eternizan aquí las que ganan once goyas y claro, luego...¿cómo podemos seguir el resto de la gala los de esta provincia?
Así que un cine para Castellón, por favor, reposición de clásicos, algún documental...vayan picando.

2. Podría ser interesante que en el centro de la ciudad- no he ampliado el campo de estudio a los barrios, circunvalaciones y campamentos dormitorio- hubiera más de dos tiendas de discos. Sé como está el tema de las descargas y lo poco que se vende, pero cada vez q voy a la Fnac me pregunto por qué en Castellón la gente no compra discos o si lo hace por qué son todos los de Bisbal, Tamara la mala (la de los boleros) y recopilaciones.
Es absolutamente naïf y nostálgico acercarse a Medicinales para buscar un disco que te gusta. El dueño de la tienda, Miguel Ángel Villanueva, era el cantante de Los Auténticos y después del grupo Los Brujos y por eso ya tiene de entrada toda mi admiración y la del resto del censo. Pero es un tipo bastante peculiar y, en confianza, a mí me da pavor.No es que me haya tratado mal, ni me haya dicho nada pero siempre que he entrado en la tienda he tenido la sensación que si no era un entendido-entendidísimo consumidor de música, de esos que compraban los elepés antes por correo y bajo pedido a la revista Tipo, él nunca iba a acercarse a uno solo de los estantes donde aguardaban los vinilos para mirar si entre ellos estaba el mío.
Y qué decir de la otra tienda mítica de Castellón, discos Ritmo, que casi he reformado yo que era de las últimas ingénuas que se gastaba la paga semanal y los ahorros de Navidades en cedés. El otro día fuí buscando un disco de "Amigos imaginarios" y encontré a su dueño enjaulado entre mochilas de Barbie, princesas Disney y Bob Esponja. Casi se me saltan las lágrimas- ¿dónde hemos llegado pordiosss?- y con un nudo en la garganta le pregunté por "El maestro de Houdini". Me miró como si le hablara de una maqueta de una banda finlandesa ganadora del concurso de composiciones para aurora boreal. Mientras él tecleaba en el ordenador yo me puse a mirar entre las celdas de madera, las vitrinas donde lucen primorosamente colocados los grandes éxitos de Ramoncín. Busqué en poprockespañol, letras A, I, S y C(de Santi Campos, por si acaso) mientras él seguía rastreando la pista de mi pedido en su computador. La tensión se podía cortar, como en las últimas escenas de "Juegos de guerra". Al final nos miramos él y yo: con cara de decepción él, de periquito yo.
 - "Nada. No sale ni la discográfica, pero te lo puedo buscar" .
 - "Rock Indiana, creo..."- gorgojeé yo, presa de remordimientos. Quería equivocarme, equivocarme para no hundir al de Ritmo que tantas alegrías musicales me ha proporcionado (aunque caras, eso sí, que los discos llegaron a estar a dos mil setecientas, joder y eso ni el Corte Inglés con caja regalo). Pese a que se hubiera llevado parte de mi fortuna él era mi dealer y yo, por eso, le respetaba. Sin embargo, el lunes por la tarde, al verlo rodeado de mochilas y trolleys de Dora la exploradora, Patito y Spiderman supe que nos estábamos ahogando. Los dos: él y yo. Por eso, solo a modo de ventana, para que entre un poco de aire fresco, Miguel Ángel Villanueva sonría, el de Ritmo salde su colección de nuevo flamenco y los adolescentes le hagan boicot a Spotify premium, subvencionen las pequeñas empresas de venta de discos. Bandasonorícenos.
Yeah!!!

3.Que en la feria del libro se hable de eso, de libros. Es difícil explicar el concepto sin caer en lo obvio. No todo lo que se escribe, edita, publica y se vende en el carrefour es literatura. No. A veces los envoltorios tienen un formato parecido, los mismos colores, hasta letras incluso, pero no, la gran mayoría no son literatura. Sí, ya sé que es terrible y que es un fraude feísimo, pero existe un pequeño universo más allá de la autoayuda, cómo adelgazar haciendo el pino puente, los monólogos del club de la comedia, las novelas chisposas de Nuria Roca y tantas otras cosas. La vida del parany también puede tener su punto, se nombran muchas especies animales y se adquieren conceptos de botánica al entrar en su universo, pero desgraciadamente el concurso de reclamo aún no se puede comparar a "Luna de lobos" y ya sé que León queda muy lejos, pero tiene su catedral- un poco  más vieja que la nuestra, eso sí- por lo que añadamos otra razón para acercarse  a la novela de Julio Llamazares de vez en cuando, además de su honestidad, su historia y su prólogo (el de la última edición de Catedra es fantástico).
 Literatura. ¿Hablábamos de eso?¿Era feria del libro, no? Pues miren, que a las siete de la tarde un lunes de estreno se hable de "Ayurveda" y otras terapias puede parecer, con mucho cariño, pintoresco, pero oigan, yo no pido que en la feria del azulejo se interrumpa la actividad para celebrar los nuevos diseños de Loubotin en calzado, ¿no? Pues lo mismo. Sí, lo sé: el saber no ocupa lugar, está claro, pero podríamos dejar los calzoncillos en el cajón o en la lavadora y no en la nevera, entre el jamón de york y las bolsas de diferentes lechugas.


4. No voy a hablar de librerías, eso me lo guardo para mí, por si acaso. Tampoco voy a hablar de Castellón cultural, ni de la Ciudad de las lenguas (en la que el idioma oficial es el silencio, básicamente porque no existe más que en intenciones y ..¿sueldos?) ni del Espai d'art- toso, toso de manera muyyy afectada- ni de la noche blanca que se nos avecina, ni de la política cultural del ayuntamiento, ni de lo carísimos que son los conciertos en el Auditorio, ni de ese Teatro principal que se nos muere de tristeza trescientos sesenta días al año y solo resucita con el Tanned tin, porque ya solo levanta su telón para producciones de Moncho Borrajo y las Leandras. No voy a hablar porque son elecciones y bastante tenemos en los telediarios para amargarle a Vega su primera mañana con este rollo. Cuando ella tenga diecisiete años, seguro que Castellón habrá perdido su estigma "Donde nunca pasa nada" y que se recordará este momento como un cambio, pequeño, pero cambio.

Veinticinco grados, sunshinning, "La estrella" de fondo. Jazmín en los pulmones. Primavera recién estrenada para una pelirroja. 

9 comentarios:

Raúl dijo...

Felicita a la madre de mi parte.

Pd.- A mí, Villanueva, también me acojona.

Anónimo dijo...

Vega, bonito nombre. Felicita a Redón de mi parte.

Y suscribo todas las peticiones culturales que haces, en especial la del cine. A veces tengo la desagradable sensación que Castellón involuciona. Snfi

el chico que...

Lidonb dijo...

Qué bonito lo de Vega. Me alegra que fuera ella la que te frenara la crítica salvaje que veo que, por otro lado, ha terminado saliendo de alguna manera.
y después de leer tu post tengo más remordimientos por las cosas que no hago. Las putas omisiones...

Viola Tricolor dijo...

Qué bonito, tengo una amiga que lleva dos semanas esperando a parir, el nene se está resistiendo. Lo que daría por un ramo de amapolas como ese!
Me pregunto muchas veces que quedará de cultura dentro de 20 años. Como será. No tiene porque ser peor, tal vez sólo sea adaptarse a los nuevos tiempos.

Muchos besos.

Anónimo dijo...

Muchas gracias. No me extiendo porque blogger no me deja- llevo ya seis comentarios desaparecidos- probablemente esto sea más que una señal para mudarme a otro sitio. Avisaré con antelación. Siento ser tan escueta pero estas cosas me desestabilizan. Un abrazo fuerte y hasta la próxima
eva marin

Anónimo dijo...

Tu madre seguro que después de leer tu post seguirá pensando que la CULTURA sí te interesa.
Haré fuerza contigo para que muchos de tus deseos sean realidad para cuando Vega crezca.
Un beso MUY fuerte para tí y otro para la madre de la criatura. Se lo diré a Kike, que creo que la conoce del despacho.

Soony

PD Por cierto, me has asustado con lo que has publicado hoy en FB, qué quieres decir con ello?

evamaring dijo...

Gracias a todos por los besos para Vega. Ayer fuí a verla y es pelirroja como su papá. La semana pasada blogger tuvo una incidencia y no pude contestar a tiempo vuestros comentarios. Mil disculpas.
Y muchos, muchos besos
eva

Isaac dijo...

Sigue así y pronto serás concejal de Cuenca

evamaring dijo...

Jajajajjajaa...isaac!!!!