martes, 5 de julio de 2011

Little darling, it's been a long cold lonely winter




   Para que nadie se alarme después del post anterior q salió terriblemente melancólico quiero aclarar q estoy bien, muy bien y q esta mañana me he despertado con esta canción. Quienes me conocen mucho saben que en mis estadios de euforia bailo, así que hoy tengo que confesar, al más puro estilo pantoja, que he bailado " Here comes the sun" en la terraza, mientras mis gatas me miraban perezosas. No sé si el vecino de enfrente, al que castigan a fumar en el balcón, ha salido a darme los buenos días porque he bailado con los ojos cerrados, como si fuera una hippy, barefoot on the grass.
Y es que sí, ha sido un invierno largo larguísimo y complicado, pero ya está, "ya pasó"- me lo digo con el mismo tono con el que consuelo a mis sobrinos cuando se dan un golpe o tienen fiebre- ya pasó y además, he salido airosa de muchas de las dificultades con las que me he encontrado. Incluso un pelín soberbia, así q id con ojo que estoy más tonta que Trujillo en "La Fiesta del chivo" .
Y ahora sí, ahora que ha arrancado julio y que el verano se despliega como una larga alfombra amarilla que cuelga desde mi terraza con dirección al mar bailo a todas horas: por el despacho (pese a que me ahoguen los plazos) por la calle (imagino mi propio musical, es un vicio que no me quito) por la playa y por la cocina (a la que he perdido el miedo y ya tuteo, cada lunes conquistándola con un menú semanal ).
 Las cosas se irán iluminando poco a poco, tal y como arranca esta canción de George Harrison. Quedan libros, playas, viajes, conciertos, sombrillas, patines, gazpacho, camparis, vestidos, bikinis, chanclas, hormigas... Buf ¡Se me ha amontonan las ganas!
y es que,
here comes the sun,
at last!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa canción, sin duda.

¿qué sería de nuestra vida sin subidas y bajadas?

El chico que...

evamaring dijo...

Nada.
La vida es movimiento.
Un abrazo,
eva