miércoles, 13 de julio de 2011

En el nombre de Antonella.

El poder terapéutico del esmalte de uñas. El efecto placebo de la crema hidratante después del baño. La explosión de endorfinas que se produce cuando estrenas un vestido de Diane Von Fustenberg, o su réplica de Zara. El subidón de autoestima que te da cuando te depilas las cejas (y no sigo). La borrachera de un buen corte de pelo. La satisfacción personal de descubrir la pierna larguísima- cydcharissiense- al caminar sobre unos estiletto.
Oh.
Todas esas cosas que generalmente despreciamos llamándolas "de chicas" y que a menudo nos negamos.
Todas: desde la más ridícula hasta la más inconfesable. Hoy las reivindico todas, porque son salvavidas en los momentos malos. Golpes de superficialidad, agujetas de color de rosa, que cada uno escoja el nombre, pero   para mí son barandillas para salir de este agujero.
Llenan la cabeza de pájaros, pero te hacen flotar.
Un poco. Solo unos centímetros por encima del suelo, durante unos segundos, pero vuelas.
 Hoy he tenido un día horrible en el despacho. No ha sido el primero durante este mes de Julio y tengo la certeza de que vendrán peores. Después de comer, por casualidad, he tenido la suerte de poder perder una hora para hacerme la pedicura y he resucitado en el Edo del siglo XV, entre bosques de bambú, preparándome para cazar luciérnagas. El milagro de la laca de uñas. 
Así que al llegar a casa, entre agobios y preguntas sobre el futuro, me he zambullido en el gel de vainilla.
Y me he escapado otra vez de la realidad.
No es que me haya enganchado a "Sexo en Nueva York", es que temo que terminaré el verano comprándome el pack de "Patito feo". 
Pintándome los labios de gloss y dejando besos en los espejos de los juzgados para sobrevivir a la crisis.
En el nombre de Antonella.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajaja....si no llega a ser por mi sobri y sus kits de patito feo no hubiera sabido a que te referías con lo de: en el nombre de Antonella.....al menos me ha servido de algo las horas invertidas junto a la enana en esa serie argentina que me crispa los nervios.
Tienes razón. A mí el lunes me ocurrió algo similar. El lunes estaba k.o., no podía concentrarme en nada, no daba pie con bola, y al final decidí darme un baño de hidromasaje con sales y resurgí, salí como nueva, fue como si me inyectara un red bull en vena.....y volé, y tanto que volé.
Besos de grosella.
Soony

Anónimo dijo...

Pues sí, evadirse de la realidad es mucha veces necesario. Y cada cual encuentra su manera de hacerlo

El chico que..

evamaring dijo...

A vuestros comentarios se les llama lealtad.
Un abrazo muy, muy fuerte.
eva

Nela dijo...

Un placer encontrarte y poder seguirte
Besos
Nela

evamaring dijo...

The pleasure is mine, Nela.
Gracias por acercarte,
besos