jueves, 15 de marzo de 2012

El aeropuerto

No ha habido vacaciones: solo prisas, escritos a deshora, una contractura, bolos fuera de los juzgados que acostumbro y el eco de las mascletás o de los castillos haciendo que Frida y Justine huyan despavoridas por la casa.
Por suerte sí que ha habido un concierto bellísimo de Manel en el Paranimf y un sábado de magdalena de los de antes: de destarifo y reencuentros. Pero poco más, el domingo de la Romería me lo pasé en pijama rodeada de periódicos, revistas y más novelas sobre aquel Paris de los años 20.  Lo único que me salva de este cansancio son los libros. Al igual que cuando éramos pequeños y teníamos una gripe fuerte de aquellas q nos obligaban a quedarnos en casa y uniformarnos de eskijama, batín y zapatillas, mi cuerpo se ha cerrado en banda y se niega a dar un paso, menos aún a beberse una cerveza. Y eso que estamos en fiestas y q la gente ha salido a la calle con tal ímpetu que la ciudad parecía Pamplona y las noches, las de sanfermines.
  Pero no hay forma, solo ayer resucité un poco al acercarme a la imprenta y descubrir que el olor a tinta, a máquina antigua, offset, me resultaba anfetamínico. Duró unos segundos, después tuve que volver al despacho y  me kriptonicé de nuevo. De ahí a casa convertida en C3PO, rígida de costillas para arriba y sin muchas fuerzas: se ha evaporado Madrid, calle del Pez, Chagall y Valle Inclán ya no me espera en el Centro Dramático Nacional. Ahora me quedan las novelas, las siestas que me encuentre por el camino y el anuncio de Trivago que cómo no va a invitar a soñar. 
    Ahí ando yo, en ese aereopuerto ficticio- que debe ser el de Castellón-que después de tachar las ganas de Madrid he reconvertido en balneario, esperando recibir un telegrama del Star que me mande a Turquía para cubrir la guerra con Hemingway. 
Debo tener a Fabra de lo más contento.

PS: Me marcho a Alicante. Después de comer. Carretera y manta. Mañana los campos de amapolas de Albacete.

4 comentarios:

Isaac dijo...

HijaporDios...! No me digas que te gusta el barbas de trivago...

evamaring dijo...

Estaba probándole, sir. No, no me gusta el barbas- es más de lo mismo- pero la piscina y el hotel (vacaciones) me dan envidia. Eso sí.
Abrazo,
eva

SONIA dijo...

El cuerpo es MUY sabio y a veces, cuando necesita un descanso, lo fuerza....quizá tú no querías pero él sabía que necesitaba más el pijama y los libros que Madrid...MENOS MAL QUE SIEMPRE QUEDARÁ ALICANTE Y ROSA ACOMPAÑADA DEL RESTO DE PERSONAS QUE LA RODEAN Y A LAS QUE TANTO QUIERES.

evamaring dijo...

Tenías razón Sonia: volví de Alicante nueva. Feliz, feliz. y a partir de ahí las cosas se han hecho fáciles!
Mil besos
eva