sábado, 6 de septiembre de 2008

Septiembre de 1939

Vagando de blog en blog he llegado al de Agustín Fernández Mallo, en el que de vez en cuando me paro y muerta de envidia- este chico es todo literatura- y luego me bajo, para tomar aire. En el último post había colgado un poema de su libro "Joan Fontaine Odisea(mi deconstrucción)" en el que mezcla el comienzo de Rebecca y "There's a light that never goes out". El post es maravilloso: se me han saltado las lágrimas.De emoción y de nostalgia. He regresado a la época de exámenes de septiembre en la universidad, en la que Rosa aprovechaba para darme sus cursillos de verano sobre clásicos del cine, y así tuve la suerte de descubrir películas como "Rebecca" o esta, que ha marcado mi vida, "Cumbres borrascosas". Mi abuela siempre regresaba a ese libro.Las dos estábamos enamoradas de Heathcliff. De los pocos libros que me quedé de su biblioteca (que nadie quiso pero que fue menguando día a día) conservo una edición de 1945 casi de bolsillo, encuadernada por mi bisabuelo. Es uno de mis mayores tesoros. A él regreso en este mes de Septiembre. Tengo pendiente una conversación con Heathcliff.

4 comentarios:

encarnisabina dijo...

Mi comentario del otro post es para este, que no se por qué ha salido así, será la técnica o qué es sábado.

besos renovados

Anónimo dijo...

El recuerdo que conservó de la lectura de “Cumbres borrascosas” se asemeja más bien a la sombra imaginaria de nuestro cuerpo en los días sin sol. O tal vez no sea eso. Tal vez mi recuerdo tomé otra apariencia, quizá la forma externa de una roca volcánica, oscura y fría, pero en cuyo interior pétreo se esconde algo que arde, algo que no se apaga. O quizá todo el libro tenga que ver con la niebla y con los muros de bloques de piedra que dividen los extensos territorios desolados de Wuthering Heights.

Besos y abrazos.

evamaring dijo...

"Cumbres borrascosas" es exactamente tal y como lo has descrito Garp, y al mismo tiempo según la distancia que tomas respecto del libro resulta una imagen absolutamente distinta en la que se ahonda en un trozo de la realidad que antes no percibíamos. Por eso hay que volver a menudo a esos territorios y enloquecer o enfermar de dolor.
Muchos besos (renovados) Al.Y muchos abrazos, Garp.

ninive drake dijo...

deliciosos post, soy mega fan de Rebecca, ese pajarillo asustado frente al cuervo de la malvada señora Danvers, esperando que el ave Fénix-Rebeca fue por donde nunca debió irse, de Cumbres... no hablo porque nunca pude llegar al final... pero a mí se me saltan también las lágrimas cuando releo pasajes de libros que amé.

un besazo.