domingo, 5 de octubre de 2008

Exposición

Con el post de Agustín Fernández Mallo de hoy en la cabeza. Con su "Carne de pixel" entre las manos:
"recordar un hecho real dentro de un sueño equivale a dotarlo aún más de realidad: dos límites lo acotan: anochece y amanece.El abrazo mientras dormías para llevar tú mi mano hacia tu pecho con tibia(no sé cómo expresarlo) ensoñación no soporta tal exceso de realidad y en mitad de la noche me despierto."

En mitad de la semana me despierta su voz. Vuelve y se va. En esta ocasión el destino es Macao. El pasado soy yo. Una estación de gasolina en domingo en la que, dice, desea repostar toda su vida. Yo, pequeña, dócil, testaruda, compleja, torpe. Me jalea. Le freno, me he congelado. Aún así te _.Yo no lo sé. Nos despedimos. Me paso tres días organizando las botellas de cocacola zero, los condones y las chocolatinas en mi gasolinera. Yo que fuí tantas cosas nunca he sido.
"Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca, aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach"
JLBorges
Se me enredan las canciones de Krahe.Me duermo en la Polinesia. El viernes voy de exposición. Como aprendiz de cultureta visto de negro. ¿Cómo he podido nacer con treinta y seis años- apuro los días- y sin referencias de John Cage? Todos lo celebran. Hacen música con agujas de cactus y el azar me emborracha de realidad. Copas y chucherías: nubes de algodón que mojo en espuma de cerveza.Hago juego y llego a casa después de meter los tacones en todos los charcos. Me despierto torcida. En la cartera, todo al rojo, cincuenta euros más. ¿Me querrás tanto como te pienso?
"Tirso de Molina, Sol, gran Vía, tribunal.
Dónde queda tu oficina para irte a buscar.
Cuando la ciudad pinte sus labios de neón,
subirás en mi caballo de cartón.
Me podrán robar tus días, tus noches no."
Caballo de cartón, Joaquín Sabina.
Me escapo pronto.Me muero de ganas. Llegará un domingo en que lea el periódico- manoplas, bufanda- en una de las terrazas de Tirso de Molina, donde más bonito es el sol de octubre. Mientras tanto, sin consuelo, doy saltos por el facebook. De Córdoba me llegan nombres de otros viajes, tarjetas. Descubro q Jose Luis Martínez Hens ahora escribe sus demandas de blog. Lo linkeo. Nos saludamos sin quitarnos la corbata.Cuánto tiempo. Aún conservo las cintas de flamenco.¨Bacalatti con tomati" las titulaba. El verde, otra vez, de fondo, como color.
"Ojos verdes,
verdes con brillo de faca
que se han clavaito en mi corazón.
Pa mí ya no hay soles, lucero, ni luna,
No hay más que unos ojos que mi vida son."
Ojos verdes, Valverde-León-Quiroga.
Apoyá en el quicio de la mancebia converso con mis gatas. Justine tiene los ojos limón, una mirada copta. Frida es la reina de las nieves, pero descongela el corazón.
"Yo tengo treinta y tres
y tú eres casi una menor,
cómo es posible que entre tú y yo exista algo
que dure un tiempo"
Treinta y tres, La Costa Brava.
No va más. Rojo.Impar. Antonio no quiere venir al casino, está de guardia, tiene que trabajar. Paula y yo queremos prenderle fuego a la moqueta, pero todo es inifugo hoy en día, hasta la voz que ya no arde ni se muere de amor. Apostamos al treinta y tres, como él nos dice. No sale ni una sola vez. Nunca. Cambiamos de mesa, de color. Cambiamos de paisaje, de ropa, de idioma, pero siempre volvemos a los lugares comunes. A la tiza en la pizarra. A los amigos con los que compartíamos bolsas de pipas. Al mal de estómago de los domingos por la noche. A los libros de cuentos. A las cartas, a los mails. A la música de Krahe y de la Costa Brava.

5 comentarios:

Pascual dijo...

"Cuando era más joven la vida era dura, distinta y feliz."

La canción "Caballo de Cartón" me trae muy buenos recuerdos y no he podido dejar de contestar o poner algún comentario.
Me ha gustado mucho el post, por ese perfume que también me cae de vez en cuando. Un abrazo

Buenos dias con Poesía dijo...

Este verano, no recuerdo si Vargas Llosa o Javier Marías, en un encuentro en Santander que pusieron por Internet, comentaban que para escribir hay que soñar, vivir lo soñado y volver a soñarlo de nuevo. No lo sé porque no escribo más que en el blog y como si un mudo fuera, ya que ésto me resulta más una conversación que verdadera escritura.

evamaring dijo...

Esa época de Sabina- y tantas letras- se ha quedao como un poso, no solo a la hora de escribir sino a la hora de querer y de soñar. A mí también me traen las canciones de Sabina muchos y muy buenos recuerdos. A veces lo evito para no delatarme, pero hoy era inevitable. Me alegro de que te haya gsutado Pascual.Besos
eva

Ay joséluis, que no me cambias!!! Me alegro de que Javier Marías o Vargas Llosa refrendaran lo del sueño.Confirman lo q en su día dijo Calderón y q algunos llevamos tatuado en la espalda.Y sobre la conversación has acertado: el blog para mí es una forma de comunicarse, de entablar una conversación. Ahora, lo de "verdadera escritura" me deja asombrada:José Luis Sampedro decía que sus escritos eran cartas sin destinatario y yo nunca he pensado que fueran escritura de mentira. Y así algunos escritores más, pero bueno, esto es algo mucho más sencillo,se trata como te he dicho de hablar o de contar. Cada uno lo recibe como quiere.Yo empiezo un círculo, tú lo abres o lo cierras.Sin normas.E insisto, pásate por el blog de Fernández Mallo, es un escritor y conversador fantástico. Un beso,
eva
eva

evamaring dijo...

corrijo: "quedado", "pero hoy era imposible". Es que a veces me releo y me asusto.
Mil disculpas
y besos
eva

Anónimo dijo...

Si Agustín Fernández Mallo eleva un hecho real a la categoría de más real por el hecho de recordarlo en un sueño, yo me atrevería incluso a aventurar, en mi humilde opinión, que no es más real, y sí, quizá, distinto. Es el sueño nuestra capacidad de alterar la realidad. ¿Podemos soñar con algo mejor? ¡Alterar la realidad! Es más: Yo me atrevo a elevar un sueño a la categoría de más fantástico por el hecho de convertirlo en realidad en la vida real misma. “Carne de píxel” o “bits de glóbulos rojos”, en todo caso… ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (que diría ese Calderón norteamericano que fue Philip K. Dick)


Me parece un gran post. En especial esa manera en la cual mezclas algunos de tus pensamientos con distintos elementos de la ficción (Fernández Mallo, Borges, Sabina, Valverde-León-Quiroga, La Costa Brava). Es normal que digas que se te enredan las canciones de Krahe o que adviertas una mirada copta en Justine. A eso me refería en mi último comentario en este blog: Nuestra mente completa mediante la ficción el punto ciego que nuestra visión es incapaz de captar de la realidad.


Besos y abrazos.