Ojalá pudiéramos soñar que cambiamos la realidad. Cuántas veces hemos pedido que rebobinaran nuestras vidas apenas unas horas para que nada fuera como sucedió. Para que nuestro papel en el guión cambiara y las frases no salieran subidas con cremallera, a trompicones, sino que tuvieran la medida precisa, la espalda llena de botones como un traje de modista. Pero lo cierto es que la realidad es la que cambia el paisaje que nos rodea y la que llega incluso a impregnar la cara interior de nuestros párpados para viciar hasta los sueños más felices. Hay días incluso, en los que tengo miedo de quedarme dormida, porque no sé qué hueco, qué tensión no resuelta me secuestrará en el sueño. Hay temporadas incluso peores en las que la propia realidad me impide dormir. De ahí las pastillas que nos alejan de ese incendio.Nos equivocamos todos los días millones de veces y esos desajustes son los que conforman la ley del azar, los que descuadran la causa y el efecto. Pero no nos reconforta imaginar que somos nosotros los que estamos robando las fichas del parchís, los que intentamos eliminar tu probabilidad y mi combinatoria cada vez que nos equivocamos. No asumimos el error del hombre del tiempo.
Yo soy muchas veces el tiro por la culata.La una entre el millón de lo negado, de lo que no tuvo que pasar.La novia que prepara su boda y se queda dormida en la fiesta. Me propongo actuar de una manera para que la calma no se me borre de la mirada y un terremoto fuera de la escala Richter me descoloca el gesto. Mi reflejo me llega distorsionado, convertido en uno de los esperpentos de Valle Inclán. ¿Soy esa? me pregunto y ni me absuelvo ni me redime la penitencia. Solo me resucita el calor de los abrazos, la tangibilidad de algunos actos. La adicción al cariño de mis camellos.
La tristeza tiñe de rojo los domingos.Ojalá pudiéramos soñar con ovejas azules al final de la semana.
4 comentarios:
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!
olvídate de ovejas y de pintar de rojo las paredes... y escucha mil veces seguidas Nada me importa...
me debes una sonrisa en el post 200 de 2008... y mira el video que he colgado en facebook para flotar unos minutos, lejos de todo, ingrávida, glacial, feliz...
Cuantas veces he soñado volver hacia atras, a un momento determinado, a una frase, a una mirada . . . o para tomar otro camino.
Odio esa frase "no me arrepiento de lo que hice en el pasado". Que gran mentira. Si todos pudieramos volver atrás ... cuantas cosas cambiariamos.
Un beso muy fuerte.
pero no olvides que a veces volver atrás significa tragar orgullo y asumir errores...y eso duele. Pero todo tiene solución con cariño y humildad
Toni, desde hace tiempo repito esa canción, para evitar la autocompasión y dar importancia a los problemas que son reales. Ahora le echaré un vistazo al facebook, para ver el vídeo, pero tu abrazo siempre está, se queda dentro, como una canción: "Yo quisiera al fin poder soñar
y olvidar mi juventud sin amor
pues la vida tiene para mí
la alegría de vivir que es mejor.
Ahahaha la vida es muy corta
Ahahaha la vida es mejor
Ahahaha y nada me importa
solo pienso en ser feliz
y tendría que olvidar
que la vida para mí es realidad"
Yaa: Cuántas veces repito esa frase. Quien no se arrepiente de nada es que tiene, en mi opinión, poca memoria. Pero quien se arrepiente de todo es demasiado vulnerable. No se puede vivir en el olvido ni en el miedo.
Anónimo: Toda la razón. Reconocer los errores propios es doloroso. Y además es un acto de valientes que requiere ponerse en el lugar del otro. Tender puentes, asumir carencias, establecer las culpas...ojalá fuera algo común y no achacable a uno solo.Ejemplos de realidades hay miles.Gracias por el comentario.
y a todos, besos.
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