domingo, 9 de agosto de 2009

Daily Peñíscola: El pájaro chogüí en Torre Badún






"Cuenta la leyenda que en un árbol
se encontraba encaramado un indiecito guaraní,
que sobresaltado por un grito de su madre
perdió apoyo, y cayendo se murió.

Y que entre los brazos maternales
por extraño sortilegio en chogüí se convirtió. "

"Pájaro chogüí", canción popular.

Hay fotografías que tienen una luz distinta. No es que estén borrosas o sobreexpuestas, es que el tiempo les ha concedido el don de atrapar los recuerdos y por ello muestran una luminosidad especial. En casa de mi abuela- la madre de mi padre- había una de mi prima Laura, en la playa, hablando con una caracola. No se dirigía a la caracola (eso lo hubiera hecho yo, que siempre fuí más inútil) sino que se la colocaba en la oreja para escuchar el mar y parecía que utilizara el teléfono de las sirenas, como dirían en la factoria Disney. Siempre me ha gustado esa foto. No sé dónde andará porque mi abuela murió hace algunos años, supongo q la tendrá Laura y que junto a sus puntas de ballet habrá recorrido Europa. Me gusta esa idea: que una de las fotos de la casa del pueblo viaje por el mundo y viva otros paisajes más allá de las paredes de dominó. Me gustaba mucho esa foto: me hubiera gustado tener una así, en la playa, pero a mis padres nunca se les ocurrió bajarse la cámara a la arena. Tal vez por no estropearla. Sin embargo los momentos más dulces de todos los veranos transcurrián allí, en la orilla del mar. El ritual era siempre el mismo: crema para los hombros (siempre los tenía quemados), agua en la cabeza para evitar una insolación y después libertad absoluta. Una braguita del bikini naranja que corría hacia las olas.Un pozo en la orilla.Arena en las pestañas.Después el muro, espolvoreado con arena blanca y mientras elevaba la fortaleza una canción "Pájaro Chogüí" de Julio Iglesias. Entonces mi madre aún me llamaba "cuquita", después, como Wendy crecí.

Crecí. A veces sigo encaramada al árbol del indiecito guaraní, para ver las cosas desde arriba. La luz de aquellas mañanas. La brisa del seiscientos descapotable rojo de mi madre- matrícula Jaén- en el que nos dejaba ir de pie algunas tardes. Los colores (diferentes tonos de azules) de la primera vela de windsurf de mi padre. El balanceo de estar tumbado en la tabla y el silencio del mar cuando se hace profundo. Lo que no cabe en las fotos.

La cinta de "Hey" en el 127 blanco. Mi padre explicándome después de escuchar "Amantes" que necesitábamos una ley del divorcio que estaba a punto de llegar. Yo pidiéndole que la pusiera otra vez. Con el coraje del siempre adelante, sin importarnos que murmuren y hablen, ay, amantes...A veces me caigo del árbol como el indiecito guaraní y me recojo hecha trocitos: cristales, piedras, el edificio en el agua tras el tifón.

Este verano estoy reconstruyendo esa luz que no cabe en las fotografías de mi infancia, esa sensación de que todo está por venir, esa ilusión tan libre a la que solo huelen los veranos. Peñíscola está haciendo mucho, la gente que me quiere y me rodea está ocupándose del resto.

El miércoles nos fuimos de picnic a las Calas. Yo, como era la primera vez y sonaba en el coche el disco de "Hey" no reparé en los nombres. Solo retuve el de Torre Badún. El paisaje era maravilloso, mediterráneo en vena: pinos y azul intenso. Tras caminos, piedras, cuestas ...llegamos a una playita donde el suelo era solo conchas.Me pasé la mayor parte del día autista, buscando caracolas pequenitas: me parecían rosas de mar. Comimos bajo la sombrilla, ibamos aprovisionados con nuestros bocadillos (el mejor el de Paula, calamares con mayonesa y tomate, uaauu...) nuestras cocas-colas y alguna silla. No hicimos nada creativo, original, cool...eramos los turistas de toda la vida. El dominguero que buscaban. Nos faltaban los filetes de carne empanada y las suecas. Las suecas están tirándole los trastos a Lisbeth Salander, porque por aquí de ellas no queda ni el perfume ni los pastelitos de Ikea. Menos mal que el grupo de Brigitte resiste...

El sábado seguimos con el taller "Veraneo para principiantes"(nnnnnnnnn- opinión de Frida al patear mi teclado) y sin reloj nos acercamos hasta uno de los bares de la torre, el Cabo Wabo para comer croquetas y tinto de verano con el bikini mojado. Después siesta en la playa. Estamos aprendiendo mucho con este taller, exige tiempo y esfuerzo, pero lo estamos dando todo. Por la noche caminamos un poco por los callejones cercanos a nuestro barrio. Madera, jamones y fotografías plastificadas de calamares. Casi nos entra una insolación de tanto souvenir:botijos que incitan a "amorrarte" a la polla de un guardia civil, joyeros hechos con conchas de hace más de treinta años, vestidos de la Marbella de Gunilla, zocos de lo kitsch...De lo kitsch no se le puede echar la culpa a nadie, está siempre cerca, acechando y cada uno de nosotros en su interior guarda un cajoncito de pequeños tesoros horripilantes e irrepetibles que no cabe - por ridículo y absurdo- en nuestras presentaciones.

Lo kitsch es como la luz de aquellas fotografías.

Con lo kitsch, siempre que no haya excesos no cabe el pecado.

Julio Iglesias fue el rey de lo kitsch.

Lo kitsch es nuestro pájaro chogüí.

5 comentarios:

encarnisabina dijo...

¡Qué gusto leerte de nuevo!, y "tu verano para principiantes" yo creo que lo hemos vivido casi todos...aunque disfrutar de lo sencillo, a veces, no es tan fácil...

Besos tobarreños.

if dijo...

Aaaal, qué ilusión saludarte wherever estés!!!
Yo sigo a caballo entre cs-peñíscola y sí, mi verano para principiantes está en plena marcha.
Un beso
if

Anónimo dijo...

Uy, uy, uy cómo me ha encantado esas lecciones de veraneo para principiantes.....como dice Alfaro, a veces, disfrutar de lo sencillo no es tan fácil....me he puesto tanto en el papel que me he relamido con el bocata de Paula y con las croquetas con tinto de verano...además podía ponerle imágenes al paisaje, pues gracias a algunas instantáneas que o bien Toni, o bien tú, habéis colgado en el FBK, me recreaba con la cala de conchas y con todo lo demás.....y hablando de lo kitch.......jejeje........el día 18 tengo entrada para el rey del kitch (en esta ocasión me armaré de valor y pisaré una plaza de toros....pero desde luego no para ver una corrida de toros) espero que cante el pájaro chogüí, si lo hace........pensaré en tí.

SOONY

evamaring dijo...

soonyi, reina, cuántas ganas de leerte!!! qué envidia lo del dieciocho de agosto. Yo le había propuesto a Paula ir a ver a Julito disfrazadas de look ochentero marbellí, es decir, vaqueros blancos, complementos dorados, zapatos libra, pendientón y llorar con canciones como "por ella", "Momentos" y mi favorita..."Amantes"...pero la vida de la Tramontana nos impide ir, así q si escuchas esas canciones acuérdate de nosotras, que somos fans de Julio, yeah, me va, me va, me va, meeee vaaaaaaaaaaa!!!!
Otro peñiscolano, nuestro Julio!!!!
Besos
if

Anónimo dijo...

Lo haré........claro que lo haré.....por vosotras y por mí.....ahora lo del look no sé yo si Kike va a querer acompañarem con esas pintas ochenteras....jejeje

Soony