En la Roca no hay dos semanas iguales.
Ni tres días.
Ni una fideuá.
Mis amigos me visitan: bajan de la Golondrina, me esperan en el peaje de la autopista, se queman en las retenciones por incendios, cogen autobuses de postguerra. Llegan hasta la península con su maleta o su bolsa de deporte y sin buscarlo cada uno da una luz diferente a los mismos callejones, a los ritos y a las costumbres.
A la misma luz de Porteta.
Giran la llave de mi puerta de mil formas distintas.
La piedra sobre la que se levanta este pueblo no puede ser una piedra normal. He hecho un estudio profundo sobre el tema, he meditado mucho a golpe de caipiroska y al final he concluido que Peñíscola - o más concretamente su castillo- es una población con propiedades meteorológicas.
Como aquellos pájaros que nos compraban de pequeños y avisaban de la lluvia cambiando de color. Lo que aún no he conseguido es traducir el lenguaje sinestésico de la Roca. Su código de mezclas: lugares, gentes, colores, música, sabor.
Por si acaso me servía de intérprete, la otra noche le pedí a Rosa el souvenir de la fotografía: el gorrión meteorológico. Si amenaza tormenta me han dicho que se teñirá de rosa, de momento he comprobado que en Castellón no funciona. A medida de que se aleja de la Sierra de Irta el ave pierde sus poderes.
No sé qué me deparan estos ultimos días en la ciudad del Papa Luna.
He agotado la vida de turista: he visitado las calas, el castillo, los jardines donde duermen las aves de cetreria;
he subido a la Golondrina;
he cogido un patín;
he saludado al alcalde;
he visto poner multas a la policía;
he comido pizza en una de las calles más concurridas;
he probado el cine de verano;
he pagado toldo y hamaca;
he descubierto el mejor chiringuito del mundo donde he buceado en tinto con casera;
he comentado el Vogue (y el Hola- paréntesis- qué se ha hecho en la cara Isabel Preysler, está igual de filipina que cuando vino a España) en la playa;
casi me encuentran en el casino;
he comprado un imán de nevera y dos souvenirs;
me he hecho amiga de un grupo de señoras que juegan al bingo al lado de mi casa y que me han invitado a que me bajara la silla "a la fresca";
he cerrado algún bar;
he discutido con los tipos pasados que de madrugada se esconden en el callejón para mearnos la puerta de la casa;
he comido piruletas, caracoles, calamarets, exquipisto, tellinas..
Ya no sé qué me falta.
Que me acepten en el grupo "No salimos de la torre", supongo.
Pero para eso necesitaría volver atrás en el tiempo. Retroceder toda la vida y llegar a Peñíscola cuando Julio Iglesias ganaba el festival de Benidorm y el único apartamento moderno era Torre Hirta. Mi familia debería haber comprado un piso de toldos rojos allá por los años setenta y yo me hubiera criado con la generación de Velasco, Carmen, MªEugenia, Josechu, Jorge, Ana...me hubiera pasado los días de la Torre a la playa, de la playa al Hook, del Hook a la ducha, de la ducha al Hook, del Hook a las fiestas en la playa...y ahora si tuviera niños, engañaría a mis padres cada verano para que me hicieran un hueco en el apartamento de Peñíscola y repetiría los ritos, aunque el Hook ahora se llame Cabo Wabo. Cada verano sería distinto, aunque durante años todos hiciéramos lo mismo: no salir de la torre.Esa es la frase de la utopía. La utopía es encontrar un lugar como la Torre- los apartamentos Torre Hirta en Peñíscola- que es parecida a la isla de "Lost". Los que aterrizan allí no quieren salir de la isla. No pueden olvidar la isla aunque se muevan en un baile de flashbacks- fiesta de disfraces, roberto con moto cantando: "pero yo no soy velasco"; vuelta del castillo a casa por la playa, tiempo medio empleado por Carmen y MªEugenia en recorrerlo: de cinco a siete minutos- y forwards- fiesta de cuarenta cumpleaños, en octubre se soplan las velas; qué harán cuando los niños crezcan y empiecen a salir por la noche, ¿existirá el Cabo Wabo?¿Volverá a llamarse el Hook?-vuelven a ellas aunque sepan que su destino cambiará tras tomar ese avión.
Me tiene aturdida e impresionada el fenómeno. Nunca he visto o conocido un grupo igual, tan sólido. Los niños de "Verano azul" se quedan en alevines después de conocer a los de "No salimos de la torre". Suman años de amistad, atesoran días de playa y siguen viniendo, sumando, planeando actividades en las que incorporan a sus hijos. Y son los mismos de los que Carmen (Bisbal 2) me hablaba cuando tenía quince años. Los mismos con más canas o con menos vacaciones. Los mismos vistos con otra luz.
Debe ser por la humedad: debe criarse entre las grietas de Peñíscola una seta alucinógena que da la felicidad.
Para mí que mientras los veraneantes dormimos, las suecas se levantan y antes de organizar los tomates en cajas las recogen, trocean y espolvorean en el mar, lanzándola desde las escaleras del Papa Luna y así llega la esencia de la Buenavida hasta la Torre. Allí también deben utilizarla en el grifo de la cerveza. Si no, no me lo explico.
Mañana se lo pregunto a Brigitte.
O a Carlos, el del Hook.
Seguiremos informando.
Nota: este post no pretende sustituir otras crónicas ni robar los recuerdos a nadie, solo es una manera de dar las gracias a Carmen (cabeza de los Bisbal),Migue (Bisbal pequeño), Paula (along came Polly), Carlos el del Hook (para mí de D'Tapeo), Mr.Roberto-Dr. Velasco (autor de los mejores tintos de verano -¿o son los de Bea?- en el D'Tapeo) Josechu, Ana, Iván, Pablo y el resto de los habitantes de la Torre que nos han acogido este verano. Mil gracias por el cariño. Más besos y que corra la gripe A!!!
6 comentarios:
¡Verano!!! Me gusta mucho tu "crónica" o como lo quieras llamar, así he cerrado los ojos y te he imaginado en la Torre...
Pronto nos vemos..
Un beso
Al, nos vemos prontito y te cuento. Ya no sé si he agotado el verano o el verano me ha agotado a mí.
Besos,
eva
Ha sido estar mejor y correr a ponerme al día con tu blog. Una entrada preciosísima... la Torre, La Roca, Hook, los pájaros meteorólogos... una delicia.
Besos mil,
Trini
Cuando te leía yo también he rememorado las mil y una historias que desde el año 84 en que conocí a Bisbal (Carmen) he escuchado sobre el grupo "No salimos de la Torre"...yo no puedo ponerles cara, a diferencia de tí, pero sí conozco sus hazañas, historias, aventuras y demás correrías....pero sobre todo soy consciente del mucho cariño que se tienen...de hecho creo recordar que tienen una web, foro o similar donde mantienen el contacto y organizan las "kedadas"....besos if....me ha encantado el post.
Soony
Sí Sonia, es tal y como lo recuerdas e igual que lo cuenta Carmen. Gracias again, Soon Yi.
Y Trini, la suerte es mía por tener a gente como tú, que me lee así.
Muchísimos besos a las dos
eva
Emocionante post, Eva.
Por cierto, la transición correcta entre el bajel pirata Hook y el surfero Cabo-Wabo... Siempre será el Pollo-Hook!!
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