domingo, 30 de agosto de 2009

Daily Peñíscola: Para todos los públicos.



Naufrago en mi propio blog: he perdido la cuenta de las crónicas del Daily Peñíscola. Hoy he llegado a casa con las pestañas hechas un macetero de macramé, de puro enredadas. Por suerte apenas había tráfico en la autopista, por suerte, porque estaba agotada. Frida y Justine se han hecho las dignas durante dos minutos y no me querían abrazar. Hemos acabado revueltas en el sofá y yo cubierta de pelo, croqueta de mis gatas. Mañana vuelvo al despacho y hoy debería estar como Julia, la de "Verano azul" con el cuadro de Pancho porque mis vacaciones se han terminado. Hemos echado el cierre esta tarde, con la comida en el Cabo Wabo. Giorgio, mi amigo milanese y yo mirábamos al horizonte. Él parecía una acuarela de Hugo Pratt. Yo un oléo del principio del cubismo: una máscara africana con ojeras. No sé si he exprimido el verano o ha sido al revés, que el verano me ha exprimido. Si es así, si me decanto por la opción B, soy Eva Esponja de Pisco.
Esta mañana hemos dado una vuelta más a la Roca a bordo de la golondrina. El mar estaba revuelto y Peñíscola desde playa Norte quedaba cuesta arriba. Giorgio se movía de proa a popa sin dificultad. Yo era una turista a punto de caer por la borda, cada golpe del oleaje- oleaje, cómo me gusta esa palabra, suena a diluvio, a Titanic- me llevaba de babor a estribor. Casi me caigo por la borda. Eso sí, con la cámara en la mano. Trato de verlo todo dos veces: no quiero perderme una sola imagen de lo que me rodea. Parece que tema olvidarlo.
Aún quedan días en nuestra fortaleza, pero nos vamos despidiendo de personas y lugares poco a poco. De la sombrilla en la playa, de las tardes de revistas y marujeo, de la tarta de manzana de Guido (holandés errante que se ha establecido en peñíscola para abrir un hotel delicioso, un sitio tranquilo donde los desayunos duran horas y que ha llamado "Dios está bien" www.diosestabien.com ) de las llamadas al rezo del moecín en nuestro callejón...Da un poco de pena decir adiós a tantos nombres y lugares, pero se me queda una sonrisa borrosa- varía en amplitud según a quiénes evoque- y constante. Una postal feliz que me va a durar todo el invierno.
Mañana vuelta a la realidad.
El martes comienza el concurso "Chanclas y tapas" en Peñíscola.
Nos acercamos a la línea de meta.
El quince devolvemos las llaves.
Metemos las mariposas en el cesto.
Traslado a Castellón.
Álbum de fotos.
Jerséis de algodón.
Forramos los libros.
Giorgio me ha regalado el comienzo de una historia: "El típico Bufador".
He robado una "conversación real" - género de Fran Fernández- al bajar de la Golondrina:
- Situación: una madre riñendo a su hijo de nueve o diez años, turistas los dos con camiseta.
- Zas! (cachete, dirección madre-hijo)
- Ayy- queja del chaval
Madre (atención***): ¡Eres tan infantil que me pones de los nervios!
- Fragmento que ya no sé si me he inventado: "Eres el niño más infantil que he conocido nunca"
Aplausos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Aplausos...

Anónimo dijo...

He vuelto para leerte...

evamaring dijo...

Anónimo 1: Gracias, pero no estoy yo muy segura...el cansancio después de las vacaciones...besos.

Anónimo 1+1: Pues espero q haya merecido la pena el viaje, aunque me has pillado agotada.Besos!!

eva

trinidad dijo...

Que Dios, el otorrino o quien sea nos conserve el oído para seguir disfrutando de estas conversaciones reales...
Besos,

Trini

Anónimo dijo...

If, no es un adiós a tantas personas, cosas y lugares, sino un simple hasta luego......

Me uno a los aplausos.....

SOONY