
La chica está tumbada sobre la cama de un motel. Él ha cerrado la puerta de golpe y se ha ido. A ella aún le quedan lágrimas, pero se limpia los ojos y los clava en el techo de la habitación. Todo ha terminado. Suspira y tose, tiene los pulmones rotos de angustia. Se muerde el labio y vuelve a pasarse las manos por la cara, con un gesto que no tiene fin. De repente la puerta se abre y el chico de ojos infinitos entra y deja la chaqueta en el suelo. Lleva una rosa en las manos. Se acerca a la cama, se arrodilla en el suelo de moqueta y deposita la flor junto a ella, sobre las sábanas.
Natalie Portman está situada a la izquierda de la pantalla, Jude Law tras la rosa. Ella tiene la cabeza vuelta y se gira. Entonces tiene lugar una de las escenas más terribles de "Closer": Natalie Portman con los párpados hinchados le mira y con un arqueo del labio superior le dice:
- Ya no te quiero.
- ¿Desde cuándo?
- Desde ahora.
Ese "ahora" es la metáfora del final más definitivo. Cualquier otra palabra, cualquier otro gesto de ella hubiera dejado alguna duda flotando sobre si la relación continuará. Pero ese "ahora" es la última brizna de aire que le queda a su amor. Lo que ella ha estado sintiendo, lo que la ha enloquecido durante la última etapa de su vida ha expirado en ese instante.
No hay camino de vuelta: Jude Law no puede hacer nada para recuperarla. Es tarde.
Esa escena me conmocionó la primera vez que la ví. Antes de que Alice respondiera a la pregunta de Jude Law yo- como todos los que seguíamos la película de la mano del director- ya abría la boca para contestar, disfrazada de coro griego, ese "ahora".
Va y viene a menudo esa escena: de la memoria al centro de decisión.
A veces querer te deja exhausta, sin fuerzas para dar un beso más. Es entonces cuando- oh fantasía- te metes en la camiseta blanca de Natalie Portman y te escuchas diciendo :"Ya no te quiero".
Tienes el corazón roto, sangrando en mitad del campo de batalla, pero sabes que no vas a luchar más. Que la vida que le estabas dando a esa ilusión acaba de dar sus últimos pasos y ya seas el hombre o la mujer más honesta del mundo, el más querido, el más odiado, la más deseada o la más difícil lo que podías ofrecer se ha acabado.
En ese momento solo tienes ganas de abandonar. Te acuerdas de Ricardo II y cambiarias tu reino por un caballo.
8 comentarios:
Es curioso como la montaña rusa del desamor nos arrastra desde la locura hasta la lucidez (acaso no son dos caras de la misma moneda), de la lucidez hasta la locura y así hasta el infinito.
Me refiero a esa lucidez para saber que ya no. Que esta vez se ha acabado. Que queremos escribir el libro de nuestras vidas sin ataduras ni mentiras. Porque duele, pero es verdad: ya no te quiero. Como escribió Fonollosa: "se cansa hasta la rosa de ser rosa"
Quiere el destino caprichoso que hace escasos minutos haya leído esta frase de "El Perseguidor" (Cortázar): "Es una buena chica, sabes. Pero mi tiene harto. Hace rato que no la quiero..."
Cuántas veces he dicho ese "ya no te quiero" pero cuánto sufrimiento previo me ha costado llegar a ese "ahora".
Soony
La casualidad me ha hecho llegar hace un rato una canción que sería la banda sonora perfecta para este post, pero por prudencia me la guardo, ya saldrá en otro momento. Esa lucidez de la que hablas Chico Anónimo me da miedo. Asusta dejar de sentir, pero sí, como dice Sonia hay tanto dolor previo que la única energia que te queda preferirías invertirla en coger un caballo y salir corriendo hasta Suecia.
Parapápapa...
Besos a los dos (me guardo la frase de Cortázar, q. anónimo, me chifla)
eva
Pero creo que el daño que él le hizo antes de esa escena, es lo que le proporciona a ella ese coraje para decir: basta, ya no. Conmigo ya no.
¿Somos entonces un poco masoquistas o simplemente egoístas por esperar a que haya un motivo al que aferrarse para decir ese "desde ahora" definitivamente?
En mi opinión somos las dos cosas Anónimo, masoquistas y egoístas. Qué pena me doy cuando me escucho decir "Yo ya no he podido hacer más".¿Seguro?¿Y qué? No soy mejor por eso. Lo único q cuenta es q al final no estás con la persona q quieres. No hay un escalafón ni una lista de notas.
Faltaba ese matiz.
Besos
eva
1. Marín, tus ancestros acaban de pasar por mi cabeza, aunque sé que no tienen culpa de nada... :)
2. ¿Quién te ha dicho que Anónimo 1 sea un chico?
¡¡¡¡Isaac!!!!
Lo siento...pero es que a veces es así, aunque nada es absoluto. Ese "Ya no te quiero" de Natalie Portman está lleno de contradicciones y de trampas. Pero qué te voy a contar si todos hemos estado alguna vez en esa escena.
Besillos,
eva
ps: chico anónimo creo q es chico, le he leído en otras ocasiones, aunque me aventuro, no lo sé...
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