
"Mi madre me enseñó que hablar sobre uno mismo es de mala educación"
Betty Draper, en el sillón de su psicoanalista, primera temporada, "Mad men".
Bueno...se acabó.
La luz del atardecer es cada día más nítida. Los teléfonos han empezado a sonar en las oficinas. Se multiplican las inscripciones en los gimnasios. El verano, parece, da sus últimos envites. Volvemos a sonreir a personas que durante dos meses hemos dado por desaparecidas. Dejan de escribirnos aquellos que pensábamos iban a estar a nuestro lado este otoño. En septiembre se sigue hablando de crisis: creíamos que si cerrábamos los ojos en agosto desaparecería, pero no. Los bancos siguen afilando el tono al reclamar las deudas. Hoy ha comenzado la liga. Mañana ya nadie hace jornada intensiva.
Otro verano.
Las grandes series vuelven en otoño. Ojalá pudiéramos programar nuestro calendario con la misma facilidad con la que pronunciamos esa frase. Hacemos planes, retomamos proyecto, apuramos la última escapada y cuando suena el despertador la realidad es otra. Se acaban ilusiones que prendimos a la luz de junio. Historias que, de tanto pelearlas, parece que no tengan sentido. Hay finales que nos definen. Sí, eso debe ser. Tal vez no debí creer tanto. ¿Quién dijo que lo importante era tener fé? Los niños forran sus libros en el colegio. Enseñémosles que muchas de nuestras palabras pueden convertirse en mentiras, deberían empezar a acostumbrarse al desencanto.
Llevo más de una semana sin actualizar. Se me habían quitado las ganas de escribir, no sé por qué. Tampoco he leído demasiado, tengo la impresión de haberme caído dentro de un charco de barro. Hay días en los que mis propias frases me parecen arenas movedizas.
Los minutos siguen rodando y para no pringarme más con mi autocompasión he decidido evadirme. He viajado hasta los años sesenta y en un café de la Séptima he comprado un paquete de Lucky Strike. He encendido un cigarrillo al comenzar este post. Ahora solo me falta un oldfashioned . Por si alguien me acompaña ahí va la receta:
INGREDIENTS
2 dashes aromatic bitters
½ tsp sugar dissolved with water and bitters
1½ oz of bourbon
1 cherry
1 orange slice
1 lemon wedge
INGREDIENTS
2 dashes aromatic bitters
½ tsp sugar dissolved with water and bitters
1½ oz of bourbon
1 cherry
1 orange slice
1 lemon wedge
INSTRUCTIONS
Fill glass with ice. Add cherry, orange slice and lemon wedge. Pour in bourbon. Serve in a rocks glass over ice.
Cada mañana pinto mis labios con mucho cuidado. Primero el perfilador y después, con la barra -39 cambon- relleno mis huecos. Si quiero esconderme subrayo la peca que tengo en el ángulo derecho del labio superior. Nadie se fija en los objetos pequeños, de vez en cuando hay que iluminarlos.
Quiero vivir dentro de "Mad men", así que he preparado mi curriculum a ver si la Srta. Halloway accede a entrevistarme para ser secretaria. No aspiro a convertirme en Peggy Olson, la creativa con mayor instinto de Starling&Cooper, ni en la mujercita joven e impulsiva de Roger, pero tal vez podrían dejarme una mesa para observar. Llevaré cafés, cogeré el teléfono, atenderé la correspondencia, seré discreta y me dejaré llevar por su movimiento.
Movimiento: cambio de posición o de lugar de algo.
Ayer trataba de explicarle a Sonia por qué estoy enganchada a esta serie. He escuchado y leído explicaciones de toda clase: gran ambientación histórica, un nuevo tipo de publicidad- product placement-la caída del sueño americano, la identificación de las series con las antiguas novelas por entregas...Todas me sirven, pero ninguna justifica mi encierro. Llevo cuatro días- a falta de un plan mejor- en la cama con Don Draper. En el sofá con su mujer, Betsy. En el despacho con Campbell . No recordaba una sensación de irrealidad semejante desde que se acabó...¿Falcon Crest?
O desde que abandoné Alejandría y Justine se durmió entre los brazos de Durrell.
Esa es la única razón que me ata a seriesyonquis. "Mad men" me ha ayudado a huir. Se ha convertido en mi medio de fuga para este final de verano. Esa es la razón también por la que escribo a veces, porque no me gusta lo que me rodea y me meto en las vidas que no existen para cambiarlas de sitio y buscarles un lugar en mi vida. Es la misma causa que me hizo aficionarme a la lectura, a la música, al teatro... a tantas otras maniobras de evasión que hay en la vida.
"Mad men"me ayuda a sobrevivir.
La cuestión es por qué. Cómo.
Qué tiene ese producto de Mathew Weiner que lo distingue de "Aída", por citar un ejemplo.
Solo se me ocurren dos explicaciones:
1. La importancia que tiene la contradicción.
2. La importancia que tienen los objetos.
Los personajes de Mad Men están llenos de aristas. Don Draper, el héroe, el súper galan, es honesto y oscuro, encantador y torpe, culto y gañán a un tiempo; su mujer, Betty Draper, replicante de Grace Kelly, es la primera dama, siempre perfecta y en un 80% de sus escenas histérica o borracha; Peggy Olson, la secretaria que se hizo a sí misma, modelo de virtud, tiene un código moral estricto y al mismo tiempo una sensación de culpa que degenera en amnesia. Peter Campbell es gelatinoso, cobarde y capaz de vender la muerte de su padre por una campaña importante, pero anoche, al verle cerrar la segunda temporada caí rendida en sus brazos y solté una lágrima.
La más salada de este verano.
Los personajes de Mad Men están hechos de estereotipos agrietados, se derrumban, caen, resucitan, sufren y vuelven a equivocarse otra vez. Están en contínuo movimiento, no cesan y de ahí su importancia, parece que estén vivos.
Como los objetos. Mad Men es la serie perfecta para un fetichista. La iluminación es tan delicada y la escenografía tan precisa que en ocasiones, un cambio de opinión de uno de sus personajes se percibe en el modo en el que él mueve el labio o en la importancia que cobra el estampado de su pijama. Los objetos tienen significado, sirven para subrayar la tensión de algunas situaciones y a veces parece que estén vivos. También se mueven, también varían en función del modo de captarlos de la cámara o de la luz.
Y tienen una historia propia. Por ejemplo, en uno de los primeros capítulos de la serie Don Draper recibe por correo una caja de zapatos, hoy, a mediados de la tercera temporada Don Draper ha sacado de su escritorio esa misma caja de zapatos e inevitablemente ya estaba todo dicho. La nostalgia y los monstruos del héroe encerrados en un objeto tan nimio. Un recurso que, aunque ya ha sido muy utilizado en el cine, nos recuerda una vez más la estética de Hitchcock´y vuelve a jugar con los medios de la época que aborda.
La nostalgia, a veces, crea monstruos.
Y el aburrimiento o la soledad enfermedades del alma.
Así diagnostican a Betsy Draper.
Sé que es de mala educación hablar de uno mismo- y más si nos damos vueltas- pero hay veces en que solo te apetece llevar la contraria. O copiar y pegar las mejores frases de otros.
14 comentarios:
En la vida de un hombre sólo se justifica una acción: la huida. Y encerrarse cuatro días es una forma -un tanto apática, eso sí- de huir. Por ese gusto o necesidad que yo también le tengo a eso de "salir pitando" de la (de mi) mediocridad, yo también me aficioné a escribir, me dedico a leer, o me chupo de una sentada los tres padrinos. Por ejemplo.
Así que te entiendo, guapa. Te entiendo.
Me has convencido
Gracias Raul, aunque aún no es invierno me abrigas.
Eso. Un abrazo
(y te debo un correo exaltado, que lo sepas)
No, ud. lobatón no me puede decir eso. No. Ud debe resistirse, debe mantener la mirada crítica, arquear la ceja, dudar de mi criterio...;) No quiero convencerte de nada. Solo explicar mi densidad de los últimos días. Ahora, lo de Lucky Strike es cierto.
Mil besos, galán.
eva
Me he emocionado mientras leía este relato....
Nos gusta creer en nuestras propias historias. En los personajes que de repente aparecen, en sus apariencias, en sus palabras. Pero antes o después, los 'buenos' muestras su verdadera faz. O quizá siempre fueron así, y fuimos nosotros los que le nos pusimos una venda en los ojos.
Se acaban las ilusiones? Nunca se acaban. Si acaso, son barridas por las tormentas de verano y dan paso a otras ilusiones no tan quiméricas, pero igualmente deliciosas. Siempre quedan sueños por cumplir, siempre.
Pero no es delito amar. Tampoco es delito sentir. Ni siquiera escapar de la (ir)realidad.
Eso sí, hay que volver. Porque el camino sigue y nos depara momentos preciosos. ¿Qué mejor futuro que un futuro que no eres siquiera capaz de imaginar?
el chico que...
Chico que...¿me puedo quedar a vivir en tu comentario?
Me has hecho llorar.
Es emocionante.
Precioso.
Gracias por regalármelo.
Un beso
eva
If, has conseguido que entienda perfectamente los motivos que te han convertido en adicta a la serie. Mi pregunta del pasado sábado ha quedado más que respondida y comprendida. Sabes? no sabes lo feliz que me siento que la cuestión provocara un post tan ESPECIAL.
Me ha encantado, como siempre.
Soony
PD Yo para evadirme soy mucho menos chic que tú.......recurro a eso que el sábado pretendíamos hacer a medias.......recuerdas?
Gracias Soon yi, pero tu "a medias" me genera dudas. Te he contestado por mensajillo del face.
Un abrazo, rubia.
eva
¡¡¡¡ Sonia!!!
Comentar el Hola me chiflaaaaaaaaa.
Es uno de mis grandes vicios.
Cultura Pop, se llama, cultura popular.
Mi próximo post lo dedico a la boda outlet que han organizado la pseudofamilia real de Grecia.
Es genial!!!!!
Cuando necesites alguien con quien cotillear las revistas, llámame.
Millones de besos
if
De este post me quedo con muchísimas cosas...¿quien no se evade de la forma que cree más efectiva?...yo todo lo que puedo y más...Y por supuesto me uno a la reunión de comentarios del Hola, por que me encanta y si sirve para pasar un buen rato, pues perfecto.
Ya me estoy documentando sobre tu serie, por que, sin profundizar en la materia, me encantan los hombres trajeados y los sujetadores de Playtex...eso sí, un poco de lejos...jeje
un beso
¿Los sujetadores playtex aún existen? ¿Qué habrá sido del cruzado mágico?
Gracias por quedarte con muchas cosas del texto. He dudado mucho sobre lo q debía escribir. Incluso he dudado sobre si debía escribir, así que, como le decía a Raúl, reconfortan tus palabras, Al.
Un abrazo muy fuerte
eva
Ay eva no sabes como me identifico con tu verano, hay varias frases tuyas que definen perfectamente el mío. yo me pasé todo el verano sabiendo como iba a ser el final, pensamientos catastrofistas se llaman. Debe ser eso, finales que nos definen y no hay más.
A mi lo que me gusta de mad men, mi serie favorita de los ultimos tiempos son los silencios, me gustan las miradas de los personajes, y su concisión, a diferencia de los culebrones que puedes ver uno al mes y seguir la historia con mad men basta una escena para hablarnos de todo lo que supone la infancia, o la relación de pareja o la discriminación que sufren las mujeres y trata muchas cosas de la vida, no se queda sólo en el amor por ejemplo. Tampoco tiene moraleja ni moralina, todo es tal cual. Lo que la hace tan grande es que cada temporada es mejor, vi la tercera con escepticismo y me pareció buenísima, tal vez la mejor, ahora espero la cuarta con alegría.
Un beso muy fuerte!
Yo leo el hola! en la pelu porque la verdad me da cargo de conciencia comprarla :p
q.viola,
siento q te identifiques con este final, hubo veranos en que las cosas fueron mejores. El dúo dinámico sonaba mejor. Pero la vida es moviemiento y sorpresa, así q hay q seguir con los ojos muy abiertos. Como escribia Carmen martín gaite: "Nunca se sabe cuándo aparece la liebre en el erial".
Añado a mi análisis de mad men todo lo que tú dices - y describes- mejor que yo: los silencios y las miradas son tan explícitos que narran.
Respecto a las temporadas, a mí la tercera me está decepcionando un poco, pero tal vez sea por las expectativas que deposité en ella.
Veremos porque aún no la he terminado. Espero ansiosamente ese final que siempre me deja boquiabierta.
Un placer leerte, guapa.
Millones de besos
eva
Estío. La última brisa fugaz de un verano que expira y sueña el futuro, un futuro que cuando llega pasa, pasa pero pasa cuando estás durmiendo, y se transforma en pretérito y queda la melancolía, el rubor incandescente del ayer, el ensueño, los recuerdos turbios pueriles de una infancia fantasiosa, que no fantástica de piedras de colorines a témpera y zapatos de charol( con hebilla).
Todavía con arena en los bolsillos, pero de la blanca y fina, la que huele a caracola y sabe a sal dulzona, yo también me tumbo (ó derrumbo ó sumerjo ) en el sofá de "escai" y me entrego a la ficción televisiva. Amén de lo dicho , esperaremos a las nuevas chicas de oro.Aplausos forever. Pepipopmadrid.
Gracias pepipop. Qué comentario tan bonito. Me has hecho sonreir.
Mil besos
eva
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