sábado, 25 de septiembre de 2010

Otoño fake

"El otoño mola". Así comienza mi amigo uVe sus treinta y un años en el facebook. En realidad él es el maestro de la novela por entregas en el "Qué estás pensando". Primero fue la historia de Margot, la muñeca hinchable por la que Punset enloquecía; después los imanes de nevera súper villanos y por último las deconstrucciones de las grandes franquicias de nuestra aldea (ZARA, Ikea, etc...) Yo no sé dónde están los cazatalentos porque estoy esperando que hagan de él un gran fichaje, pero al parecer ellos siguen dormidos. El viernes, en El Cultural de El Mundo, hablaban de novelar a golpe de twitter y decían que el primer intento serio en España había surgido a raiz de la Semana Negra de Barcelona, con "Serial Chicken" de Jordi Cervera. No recuerdo si Margot- la muñeca hinchable que al principio buscaba afecto- andaba por la red en aquella época, pero tal vez la clave para saber qué fue primero esté en el calificativo de "serio". uVe no se toma en serio su talento, a él le hace feliz su vida y escribe por vicio, porque tampoco se le cura lo de las letras. Pero yo me tropiezo con ideas suyas cada dos por tres y pienso qué hubiera pasado si uVe, en lugar de vivir en un pueblecito de Valencia, viviera en una de esas casitas de Greenwich Village, corriera todas las mañanas atravesando Washington Square y diera clases de español en una academia. Seguramente se inventaría el nombre de una generación, como le pasó a Kerouac con los beatnik y pondría definitivamente de moda las alpargatas de esparto. Para el verano, eso sí, las zapatillas de esparto siempre son para el verano.
La revista Quimera sale con un último número dedicado al fake. A la falsificación literaria de cabo a rabo. El mérito es de Vicente Luis Mora- guardo su "Texto Refundido de la Ley del Sueño" entre mis libros favoritos- que ha creado toooodo un ejemplar ficticio de la revista: desde las sugerencias, autores, textos, relatos...hasta las entrevistas, todo, absolutamente todo es falso. Vuelvo a pensar en uVe y en su escritor japonés, Samuel Lee Yang, al que encardinó en la historia literaria de las islas entre Mishima y Murakami, dentro del realismo sucio nipón.La publicación de un relato de Samuel Lee en la red hizo que muchos se acercaran a las librerias de su pueblo a encargar el libro de la editorial Waltrapa. Y entonces no existía la difusión que ahora tienen las redes sociales. Mientras uVe, metido dentro de sus alpargatas, se reía. Me gustaba mucho Quimera. Ahora no me da el sueldo para esas suscripciones de capricho, pero espero volver a mimarme dentro de poco con esa revista y encontrarme un relato de uVe en ella.
El otoño que mola empieza en mi caso con dos autoras muy distintas. La primera es Chimamanda Ngozi Adichie, nigeriana, que me ha seducido con su libro de relatos "Algo alrededor de tu cuello". He tenido que sacudirme los prejuicios acerca la literatura africana para leerla, porque imaginaba historias de elefantes y tamtanes que me mataban de apatía (si es posible morir de eso) y tuvo que ser Belu-a la que conocí gracias a uVe- la que me empujara hasta ella. El descubrimiento ha sido enorme. Chimamanda Ngozi Adichie ha leído lo mismo que cualquier persona del otro extremo del planeta y describe su universo con una voz propia, nigeriana, joven, inteligente y audaz. A veces creo q ha vivido en Castellón, a dos puertas de mi casa, en el Downtown porque describe a gente que me parece haber visto al ir a trabajar. Los verdaderos escritores son magos, dan y quitan permisos de residencia a quien no ha salido en su vida de tres calles.
Hay días en los que me siento más cerca de una mujer neoyorquina de los años cincuenta que de mis compañeras de juzgados. Terrible, pero cierto. Terrible porque aún estoy ahí, en la mentalidad del salto del feminismo en los cincuenta- lo compruebo también al ver Mad Men y parecerme machista, pero cercano, el comportamiento que tienen muchos creativos en la agencia- y estremecedor también porque me identifico con el discurso de esas mujeres y pienso que algo debe de haber cambiado, pero no.
Leo "Personajes secundarios" de Joyce Johnson. Un retrato autobiográfico del comienzo de su madurez y su relación con Jack Kerouac. Paseo por el Village junto a ella, tiro del abrigo de Jack cuando sus fans le agobian y sufro por Elsie y su senntimiento de la Nada. A veces siento el amor sin fondo de Joyce- otra glassgirl, como yo- por Jack y entiendo su cheque sin fin. A veces. Otras me lleno de rabia y me dan ganas de llamarla y decirle que deje de esperar el regreso del héroe, que no se va a quedar junto a ella jamás. Los héroes no se quedan nunca. No saben regresar. Tienen miedo de no estar a la altura. Si vuelven, por lo general, no les reconocen ni los perros. Y si se les reconoce, por la tardanza y el retraso en la estación, una debería hacer lo de la Penélope de Serrat: "Tú no eres quien yo espero". Los chicos de las películas siempre se retrasan cuando saben que se les espera.
Hasta que un día te cansas y te conviertes una figurita en la maqueta de su estación.
Así comenzaba mi cuento favorito de uVe: "Te llamarás Penélope..."

10 comentarios:

magenta dijo...

Lo mejor de todo eso que cuentas es que no es ninguna exageración...
Qué ganas de veros, a los dos.
Y a Samuel Lee

evamaring dijo...

Sí.
Yo también.
Mil millones de besos magenta
eva

Viola Tricolor dijo...

Hola Eva, este post me ha recordado un libro que he leído este año, lo cogí en el bibliometro por la portada, cuando vi el tocho que era casi lo devuelvo pero no pude porque me enganchó por completo, es un best seller del 50, de Rona Jaffe, lo mejor de la vida, el otro dia lo vi en bolsillo y me lo compré, dicen que es uno de los libros en los que se inspiró mad men. No me atrevo a recomendartelo pero a mi me gustó aunque sea un folletín. Un besote.

evamaring dijo...

qué curiosidad viola! ¿cómo se llama? me apetece mucho leerlo
mil besos
eva

Viola Tricolor dijo...

No queria decir que el libro fuera lo mejor.... sino que se titula así :p
"Lo mejor de la vida", Rona Jaffe ;), es del 58 que me he equivocado.
Mira antes en internet y ojealo un poco antes. A mi me estan dando ganas de llevarmelo ya de viaje que ahora si podré subrayarlo.
un besote.

Anónimo dijo...

Me quedaría a vivir en el otoño, en el cambio de colores...

Me has hecho en el destino como concepto. Cuando has escrito: "si viviera en una de esas casitas de Greenwich Village". Podría pasarme horas debatiendo si somos lo que somos porque está escrito o bien porque una sucesión caprichosa de momentos nos lleva donde nos lleva.

Ahora mismo, me inclino por un cierto determinismo. Es imposible que Uve no escriba lo que escriba, porque es su destino.

Perdón, es lunes, y me he duchado con el existencialismo

Belen dijo...

Este blog me gusta mucho. Quiero mas.......:-)

evamaring dijo...

Viola, me lo apunto, para cuando deje de gastarme todos mis ahorros en los libros del asteroide-ayer dos más- les voy a terminar pidiendo un crédito.
Muchas gracias,guapa.

Chico que te duchas con el existencialismo,
"las vidas que no he vivido": así se titulaba un poema de alguien a quien quiero mucho. Es cierto, a menudo a mí me invade la misma duda, qué somos,¿ voluntad, destino?
Ambas. Yo creo en nuestra libertad para cambiar las cosas y también creo q amenudo volvemos a lo que somos porque olvidamos q en nuestro yo más profundo están inscritas las coordenadas. En fin, que hay debate para rato.
Otro martes, si madrugo un poco más me pongo, y charlamos de Kunderismo.
Pero miles de besos de colores, de otoño, chico que.
Abrazo,

joder Belén, no me hagas llorar de buena mañana!!! A veces pienso en mi escapada a Kölhn y se me saltan las lágrimas. Me alegro de que te guste la jaula.De verdad, me haces feliz, feliz.
Mil besos

eva

V dijo...

Agacho la cabeza emocionado por tus parabienes. Eres la más crítica y sin embargo mi mejor lectora, pero yo no estoy hecho para la literatura. PIERDO MUCHO EL TIEMPO.
V

evamaring dijo...

No. No sé si soy tu mejor lectora. Sí. Sí q sé cuánto me gusta lo que escribes.
No. No creo q no sirvas para la literatura.
No. No sé si pierdes el tiempo con ella o lo pierdes para ella.
En fin, que no, uVe, que dentro de veinte años seguiremos los dos- literatura trasinsobre- escribiendo.
Nos.
Un abrazo

eva