lunes, 19 de septiembre de 2011

Gua yeah!



"Jo cant sa lluna i s'estrella,
sa jungla i es bosc animat,
es tren, es vaixell, s'avioneta
i es teu submarí aquí aparcat.
Jo cant sa fruita vermella
i quan acabi riuré,
calàpets, nenúfars, princeses,
wa yeah!
Què divertit lo que escric
quan estic avorrit,
per exemple es teu cos,
es jersei destenyit,
es carrer blanc de sol,
es meu cos a damunt,
per exemple, es teu llit

de penombra i llençols

amb es termo espenyat,
per exemple dormits ..."

"Wa Yeah", Antònia Font.

   Nos reunimos los miércoles en el Sabat Café, a eso de las siete y muchas tardes ellas se nos han adelantado y nos quitan la mesa del final del callejón, la que da al patio. Otras, eligen la más pegadita a la nuestra como si quisieran enterarse de lo que decimos y nutrirse de nuestra conversación, aunque generalmente sucede al revés: somos nosotras las que las vampirizamos y cuando suenan las campanas del telediario y ellas recogen, nos guiñamos el ojo y movemos las cejas para indicarnos que han contado algo jugoso, algo que merece ser comentado pidiendo otra cerveza. Hace poco, en Mayo, una le dió a otra la noticia de la boda del príncipe- están al día de todo- y la contó de una forma tan cercana que creímos que hablaba de su nieto:
  - ...Estave la mare fent el sopar i li diu ell, saps? esa xiqueta tan bonica m'agrae molt. I es q estaven festejant...
   Pero ni nieto ni noticias, era el resumen de la serie de telecinco sobre la historia de Letizia. 
El lunes pasado después de una reunión me tomé un mojito en el casino, así a plena luz del día y sin remordimientos. Y las ví. Llegaron un poco más tarde, a eso de las siete y cogieron una mesa cercana a la nuestra (les gustará el calor humano). Como señaló Miss B cuando colgué la foto en el facebook iban muy arregladas, con cuñas siderales (como si desfilaran para Andrés Sardá en Cibeles) y el pelo recién pasado por el secador, a golpe de lecturas del "Hola". No me reconocieron, pero yo sí que me ví reflejada en ellas y no me disgustó.
  En realidad, estuve a punto de preguntarles dónde estaba el truco, cómo habían conseguido llegar hasta allí juntas. Pensé en mi grupo de amigas, las de los miércoles a las siete y las fotos de la adolescencia. Ahora hemos vuelto a reunirnos después de una temporada dispersas y cada vez que quedamos yo siento una tranquilidad tan dulce que a veces me aferro a ella para seguir viviendo. Nos imaginé dentro de treinta años- nosotras ya hemos saltado la barrera de los cuarenta- con nuestros perfiles en el facebook llenos de arrugas, como un jodido retrato de Dorian Gray. Estado:  soltera. Viuda. O con siete nietos. El álbum del viaje a Benidorm, compartiendo asiento en el autobús con el bolso y la chaqueta encima de la falda. O yéndonos a los Pirineos en verano, llenando de tuppers de escalibada y taboulé la volkswagen antigua de Magda. O en el Círculo Mercantil (nuestra Alquería Blanca, el descubrimiento del verano) tumbadas en las hamacas con un mojito y el bañador comprado en las rebajas del Corte Inglés. El ipad en las rodillas, buscando por la red a aquel chico con el que estuve antes de mi cumpleaños. Yendo a las bodas de los que ahora son nuestros niños y agarrándonos al kleenex al ver cuánto han crecido.
   - ¿Te acuerdas de cuando jugaban juntos en la Alquería? ¡Cuánto tiempo ha pasado y qué viejas estamos!
   - ¿Qué dices? ¡¡¡¡Si estamos estupendas!!!
Como ellas, de las que soy fan.  Fan de estas señoritas de provincias. Como dirían aquí:

Gua!
y sí,
yeah!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo mejor...que no se pierda esa cita de los miércoles a las 19 h, que se prolongue hasta que seais unas señoritas de provincias de las de ohh yeah!!

Soony

PD Brindo con mojito por la amistad

Anónimo dijo...

De Martín H se me ha quedado grabado a fuego esta parte: "Tu país son tus amigos...".

Y es que en esa foto que has puesto hay algo intenso, inmune al paso de los años. Enveja, si

El chico que..