Defiendo que mi barrio es lo más bohemio de la ciudad. Lo defiendo en cualquier foro, en la calle, en la esquina y en los Hills si me lo niegan. Ayer, al volver a casa tras una copita de vino blanco (rueda, verdejo, fresco, la mancha, pimiento verde, verano) en el Raspa observé que desde la puerta de una peluquería partía un rastro de corazones pintados con espray sobre la acera. Seguí el camino que los corazones me indicaban, crucé la callé Sanz de Bremond y hallé algunos corazones más- a punto de romperse- sobre el asfalto. En la esquina opuesta a mi casa se detenía el sendero. Frente a la puertecita de una casa tubular (de las de aquí de toda la vida compuestas por pasillo, pasillo y al fondo, nuevamente el pasillo) tres letras del mismo blanco gaseoso: TKM.
Quién será el cyrano que se declara de esta manera. Le adoro.
Mañana o pasado cuelgo la prueba documental.
¿Os imagináis la cara de la chica al verlo una mañana? O del chico. No sé por qué cliché sigo pensando que es un chico el del espray. Me encantaría que fuera al revés. Para adorarla también.
Hacerme una camiseta con uno de esos corazones asfálticos.
Pese a todo esta semana los del barrio estamos jodidos- hoy hablo mal porque me apetece, no tengo ganas de fingir que no soy una camionera del espacio- han cerrado, la tienda colmado de la avenida Capuchinos, Alcoceba. La han traspasado. Seis décadas que se ha llevado por delante la crisis y mi madre lleva tres días llorosa.
Somos una pandilla de nostálgicos. Será por culpa de las palmeras de la Avenida.
Como esto siga así, nos veo cualquier noche dándonos al optalidón.
5 comentarios:
Reina en los hills no te negamos nada!!!!!! jajajaja!! y menos que tu barrio es el mas bohemio del lugar...
solo te niego cosas de la tortilla de patata.....
Te quiero!
evamarin, me gusta su lado macarra.
Estas líneas rezuman nostalgia (saudades, la versión portuguesa de este vocablo me gusta más, suena más auténtica).
La esencia de una ciudad la marcan tiendas como esa que cierra. Y las declaracione sfurtivas de amor en forma de pintada me parecen deliciosas. Como cuando en los tiempos de instituto, que escríbiamos ese tipo de declaraciones en los libros (MYL, etc)
El Señor Anónimo, vaquero de la Frontera
ha cerrado ese colmado? El picudo tendrá algo que ver. Seguro.
Los rollos TKM siempre me han parecido lo peor, pero ahora los veo con cierta ternura. Cada día, cuando paso por Maestría para venir a trabajar, hay una pareja de teenagers supermagreándose en una esquina con una cara de éxtasis vital que impresiona.
En fin.
:-)
Por alusiones:
Mi querida Pájara, casi se me saltan las lágrimas al verte por aquí, oléoléolé, claro q en los Hills no me negáis nada, pero como es donde más confianza tenemos también es el lugar de los debates más acalorados - y divertidos- además del Downtown sois todos, por extensión y porque es vuestra mi habitación japonesa.
Lo de la tortilla de patata no tuvo nombre, tienes razón. Ni las del tren están más secas. Menos mal que preparé una ensalada Malasañera que si no palmo de la vergüenza.
Me too, Pájara. Y Three, and more,more.
(Cualquiera dice q somos las campeonas de los despertares torcidos con tanto arrumaco)
Sr.Anónimo, el Miserable,
(desde el cariño y la saudade)
crecí en esa tienda. Hoy voy a tratar de hacerme con el taburete en que se sentaba la Sra.Bruna- la primera propietaria- cuando hacía las cuentas, y en el que también nos hemos subido mi hermano y yo de pequeños para coger Phoskitos o Panteras Rosas y en el que ahora se sube mi sobrino. Es de raelite y le falta un escalón, pero me encantaría conservarlo.
Las declaraciones en el suelo me han parecido geniales. Es cierto, me han recordado al instituto y después, cuando renegábamos de todo lo que rozara lo cursi. Y a veces resulta complicado no caer en el almíbar.
Me alegro de que le guste mi lado macarra porque es uno de mis cultivos y parece q va bien.
Besos desde la frontera,
Srta. Barberá,
Ha acertado de lleno. Yo también lo pensé: miré los troncos de las palmeras y me dí cuenta de que algo iba a pasar en Capuchinos Avenue, pero no imaginaba las dimensiones de la catástrofe. Me alegro que, desde su punto de vista científico, haya observado lo mismo.
Respecto a lo del magreo adolescente he de confesarle que a mí esas cosas me matan de envidia. Tengo una educación sentimental tardía e imagino que si ahora volviera a los quince años y supiera lo que sé no me quedaría esquina del Downtown donde comer a mi noviete - tendría un noviete torpe y de camiseta- a besos.
Gracias por su visita.Me alegra infinitamente saludarla.
Besos desde el ártico,
eve
Te leo tan compungida, que no quiero pensar qué te ocurriría si el picudo rojo acaba por cumplir su venganza por ser tan feas las gallatas.
Homenajeemos a tus amantes invisibles, que sean dos las camisetas que encarguez.
Sonrío.
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