viernes, 14 de marzo de 2008

Titiritera

Se llama Mar y tiene tres años. Desde que nació la cara de mi madre se ha llenado de ternura y es que no hay cariño comparable al que le da esa niña. Mar es hija de mi primo, pero la sentimos tan nuestra que llama "abuelo" a mi padre y el pobre se derrite. Ella lo sabe y de vez en cuando, sin venir a cuento, sin que nadie se lo pida se abraza a él y le dice que le quiere mucho.En esos instantes la vida se para y solo existen los ojos de Mar, que son los de una niña con ganas de descubrirlo todo. Yo, como me dijo un amigo, soy su "Baloo"- el oso de "El libro de la selva"- le enseño a comer hormigas, le digo que pegar es de cobardes y le cuento que en Formentera hay una playa de arena rosa en la que duermen los peces más bonitos del mundo. A ella lo que más le gusta es que nos escapemos las dos juntas a cualquier parte y que nos enredemos en una conversación de mil horas.Es la única que sabe hablar con mis gatas- "Justine, me tienes que cuidar que yo soy pequeñita", mientras la coge del rabo para que el animal le mire- dice que "su príncipe" es mi mejor amigo - y demuestra ahí que tiene buen gusto, porque Antonio es, además de un amor de hombre, lo más parecido a un príncipe de cuento que conozco- y que de mayor no sabe si ser abogada o titiritera. Yo le contesto que entre esas dos opciones no hay duda, titiritera. Mar ha ido a tres obras de teatro y se ha colado entre bambalinas, de ahí su afición por el faranduleo. Ella me mira como si estuviera meditándolo y me pregunta si nos llevaremos la maleta (los Reyes Magos le dejaron en mi casa una maleta pequeñita que se ha convertido en su mayor tesoro: todo lo mete dentro y lo transporta de un lugar a otro), así que yo también voy a ser de mayor titiritera - lo advierto- y después sigue con su torrente de ideas :"Tenemos que ir a Madrid a ver a nuestros amigos, a Paco y Ali", "Me tienes que llevar al cine que yo no lo he visto","¿Cuándo nos vamos a ir a la playa rosa?","¿Donde está tu cole, en Madrid o en Formentera?","¿Las princesas beben Coronita?", "¿Por qué Rajoy pega a Zapatero?" (pregunta que nos ha dejado a todos perplejos, porque nadie sabe de dónde se ha sacado la niña semejante duda)... Estas Navidades bailó el twist en la función de su colegio y cuando llegó a casa, muerta de cansancio, me contó un secreto : "Tengo un príncipe, ¿sabes? Se llama Miguelito, baila conmigo y...¡se hace pis encima!" y abría los ojos entusiasmada. A la vuelta de vacaciones Miguelito había pasado a la historia y a Mar ya no le preocupaba el baile ni su pareja. Me tranquilizó: no quiero ser la madre de la Pantoja, ni Julio Iglesias cuando cantaba "De niña a mujer", pero es que cuando ves ese derroche de alegría, inteligencia e ingenuidad en ese cuerpecito te gustaría que no creciera, que durara siempre este regalo que es su ternura.
Pero Mar decide seguir viviendo e insiste: " Va Eva...dímelo...¿cuándo vamos a ser titiriteras?"
"Pronto Mar, eso está hecho." le digo, pero se me moja la sonrisa de lágrimas. Así que si a alguien le sobra un papelito en cualquier película, obra de teatro o espectáculo circense que me lo diga. Que yo no puedo defraudar a esta niña.

1 comentario:

ninive drake dijo...

es un sol de niña, no dejes que se le apague la ilusión!!

un besote

PD: prometo ir a vuestro primer espectácula sea cuando y donde sea.