Un fin de semana en Barcelona y el siguiente en Madrid. ¿Sobreviviré a las comparaciones?¿ Olvidaré los tópicos? ¿Llegaré a controlar mi lado emocional, el que se permite sentenciar estupideces cuando se le bloquea la neurona? No lo sé...es un partido difícil. Mi sangre que era blaugrana ahora se derrite hasta convertirse en Ribera del Duero cada vez que suena el chotis de "Madrid, Madrid". Cambio cromo de diseño catalán por movida madrileña. Los hemisferios de mi cerebro andan cruzados.¿Emperatriz de Lavapiés o florista de las ramblas?¿Dónde está mi skyline?
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