Descubrí esta película en Oxford, hace once años. Simon, un profesor de música hijo de emigrantes polacos y que trabajaba en una tienda de licores, tocaba flamenco todos los jueves en Freud's, una antigua iglesia convertida en pub y que cerraba pasada la medianoche. Hacían en aquel sitio los mejores gin-tonics del mundo y era el local donde, decían, terminaba la gente más extraña de Jericho, lo que se supoonía el barrio más variopinto, bohemio y vivo de la ciudad.Yo había acabado la carrera y no sabía qué hacer después: lo único que quería era no volver a casa, así que en verano me marché a Inglaterra y pasé un mes recordando los phrasal verbs.Nos hicimos amigos gracias a Bladerunner, Gustav Klimt y el flamenco. Él me descubrió a Camaron, Sabicas, Paco de Lucía...Yo a cambio le descubrí el Muga.
Aunque era un buen rioja salí ganando.Una de sus películas favoritas era "Carmen". Por momentos como el de esta farruca- quiero ser tacón del zapato de Antonio Gades, pestaña de Laura del Sol- es una de las mías también. Los gitanos dicen que nunca se sabe cuándo puede aparecer el duende. Ni en qué lugar puedes encontrarlo.
Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
domingo, 13 de abril de 2008
Duende
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