
" Las ideas de Nachtegal influyeron en su discípulo sueco Pedro Enrique Ling, quien después de formarse en el Instituto Civil de Gimnasia y de regreso a su país de origen elaboraría un método propio, basado en las posibilidades correctoras que sobre las actitudes viciosas del cuerpo ejercen los ejercicios gimnásticos, método que a la postre sería conocido como “gimnasia sueca”.
He pasado el fin de semana en Barcelona, con mis amigas de la infancia y la adolescencia. Nos separamos hace diez años- más o menos- y cada una tejió su vida como bien pudo.Durante esta década nos cruzábamos por la calle, nos invitábamos a las bodas, nos citábamos en conversaciones...pero parecía que se había roto el vínculo y yo, particularmente, a menudo me sentía una extraña entre ellas. En diciembre murió José, amigo y marido de una de las mejores y de repente todas, sin mediar teléfono siquiera, dejamos lo que estábamos haciendo y volvimos a apiñarnos como grupo. No hubo un concierto previo, una frase trascendental, una obligación...nada. Yo solo sé que su muerte- la muerte de mi amigo- me escoció tanto que pensé que no quería volver a constatar que había perdido la oportunidad de compartir la vida con la gente a la que verdaderamente apreciaba. Y que cuando las ví allí, cuando volvimos a encontrarnos, supe que aquella sensación alienígena había desaparecido y que solo era un reflejo de mi propio cambio, de un momento concreto de mi vida, que seguía existiendo ese lazo de cariño que nos llevó desde la primera comunión hasta la facultad casi de la mano. En aquellos momentos no sé lo que pensaron ellas en aquel encuentro: yo solo me reproché haberme dado cuenta tan tarde, y por un hecho tan doloroso como fue la muerte de nuestro amigo, de la fugacidad del tiempo que tenemos.
Este fin de semana Barcelona nos ha regalado un viaje de fin de curso, el que no hicimos en tercero de BUP o en COU.Desde que nos subimos al tren no dejamos de reirnos, de hablar, beber cervezas...nos hemos dejado caer por una escalera de caracol y la experiencia ha sido intensa, emocionante y muy divertida.
No pido mucho más.Solo necesito tiempo con la gente que forma parte de mis afectos: quiero compartir con ellos las malas épocas, los domingos por la mañana,los ascensos, los despidos, las rupturas amorosas, los libros, las canciones, el aburrimiento, la mala leche, los desencuentros...me asusta convertir ese presente tan contínuo en recuerdos.
Por eso he empezado a hacer gimnasia sueca: intento corregir las malas posturas, los vicios que hasta hoy he tenido en mi forma de entender la amistad, para llenarme de todo de lo que tiene.De todo lo que nos espera.Quiero sentarme en el "Aún" y ponerme a soñar: "...aún nos queda alquilar una furgoneta para ir a Ikea", "aún no has cocinado la fideuá que me prometiste", "aún no he podido colgar las fotos del viaje", aún, aún, aún...qué bien.Qué alegría.Qué derroche de posibilidades, cuántos momentos brillantes en la cola del autobús.
Nos queda Barcelona, nos queda Madrid, nos queda Valencia, Berlín, Menorca, Zaragoza, Tokio- al que pienso ir a verte, no lo dudes-Castellón, la música, tantos versos, que te enfades, que me guarde una botella de vino para celebrar tus éxitos...
Y para eso sirve la gimnasia sueca.Para que vuelvas.
3 comentarios:
tía, ya te vale por diossss, he llorado con este post!!! porque yo también estoy lejos de mis amigas, porque yo no tuve mi viaje de 3º de BUP, porque hoy he ido al médico y la doctora me ha dicho, (llevo 2 días con la espalda contracturada y con una vida limitada a 3 moviminetos: acostada, sentada, de pie, y así a la inversa exclusivamente) me ha recetado relajantes, antiinflamatorios y un collarín, justo para corregir posturas, tiendo a ir casi encorvada, pasado grunge que tienen una, de mirarse las zapatillas, de ser una tímida explosivamente abierta cuando me sentía en aguas pacibles y vientos favorables... en el fondo ha sido la tensión de estos últios meses y en concreto estas últias semanas, aún así, he preferido ir a trabajar hoy, duele lo mismo pero el tiempo pasa más rápido, he de reconocer que soy adicta al trabajo, N me lo comentó y yo me reí, pero me conoce más que yo a mí misma y en todo acierta, quizá porque en mi vida faltan más ratos con mis amigas, a las que veo de pascuas a ídems pero de distintos años, con niños de más, con familiares de menos, uf, que lagrimones estoy soltando, pero es como todo, es reconfortante y me siento aliviada.
un besazo,
si al despertarme no hubiera encontrado tu comentario aquí este post ya no estaría, porque me parecía muy íntimo y no quería q diera la impresión de que banalizo cosas q para mí son muy importantes.Pero me duermo y tú escribes, y después de lo q dices, vale la pena q siga.
OJO CON ESA ESPALDA Nínive, q ya te vale a tí también con lo del curro: O TE CUIDAS O TE INCAPACITAMOS PARA CUIDARTE.
Y oye, aunque suene pijo y tú seas moderna - y yo lo intente-¿Has probado con el pilates? Yo llevo un mes en ello y me he vuelto adicta (dí q yo también soy de amores fáciles) pero he rebajado tensión, estréss y duermo mil veces mejor.
Besos wapetona!!!
Una séptima parte de Suecia queda bajo la influencia atmosférica del círculo polar ártico. Día y noche se convierten allí en algo más que periodos alternos de doce horas. Supongo que a veces la vida te lleva hasta unas latitudes demasiado septentrionales. Es entonces cuando uno se ve sometido a un largo periodo de oscuridad total.
Por fortuna, cuando el sol regresa, lo hace para quedarse.
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