Se han escapado los soldados de plomo. Una enfermera- so sweet- arrulla con los labios de estrella a un hombre que se esconde bajo un salacot. Cae la noche sobre Benicàssim y el cielo se ha llenado de lunas. Abren los ojos lentamente con cada nota del xilofón. El escenario se llena de plumas y de las hijas de Frida Kahlo. La bailarinas rompen las cajas de música. El aire huele a Japón. Me besas dentro de una piscina vacía en la que solo estamos tú y yo.
"Agaetis bijurn"- te digo- "no sé explicártelo mejor"
Sonríes en la distancia, mientras llueve papel y nos empapamos de palabras que nadie pronunció.
"Son tantos los kilómetros que ya no me atrevo a contar el tiempo"- me explicas
Abro la boca, como un pez. Me despierto. Frente a mí se desvanece Islandia.
Hoppiland, donde me acunas, Sigur rós.
Mi padre me traía folios y lápices bicolores del despacho.Yo aún no sabía escribir pero pintaba filas de hormigas y las salpicaba de puntos. Así empezó todo. Desde entonces no he dejado de rayar cualquier cosa: desde los folios del juzgado hasta el cartón de las medias. Esto no se cura, así que lo mejor es vivir rodeada de letras.
viernes, 18 de julio de 2008
Siete lunas
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3 comentarios:
al fin aquí, ahora que me los recuerdas, voy a escucharlos un ratín en last.fm, que estos isleños me gustaron mucho en su día y los tengo un poco olvidados...
un besazo
madre mía, las 8 y media, nos vamos a subir el peñón con unos amigos; por ahora solo pienso en la siesta cuando vuelva, jajajajajaaj
si salgo de esta viva te mando alguna foto!
feliz domingo!!!!
¡A las ocho y media!!! nínive...te gusta madrugar! mándame foto con la bandera en la cima y después regálate un arrocito y siesta con hilillo de baba incluído... me dejas admirada ¿tú qué desayunas para tener tanta actividad?
besos
eva
ps: yo hacía mucho que no escuchaba a Sigurrós, por melancolías varias, pero el otro día me sorprendieron y encantaron. Siguen siendo de otro planeta.Fantásticos.
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