
Son días extraños. Hay que preparar el cierre, recoger las notas, echarle un vistazo al corazón. Parte de él se ha congelado, lleva cuatro meses latiendo con las esquirlas que dejaste cuando te apartaste de mí. Cada vez que suena el teléfono y es alguien que me busca se derrite una, pero hay otras que solo podrás quitarlas tú. O yo, siempre que me dejas darte un abrazo antes de que me convierta en la Reina de las Nieves. Tenemos un problema : a los dos se nos ha congelado la arteria de nuestra amistad. Haremos un bypass si tú quieres, si nos llega, volverá a latir. Bombeará lágrimas y risas de nuevo.
Son días difíciles, de cambio de piel. Te miro y noto que huyes de los recuerdos y que, al mismo tiempo, los buscas como yo, dando vueltas sobre tu sombra. Pero qué lejos queda el hechizo del principio, con debilidad nos agarramos a él para no separarnos.Me estoy quedando sin aire. Te está fallando la voz. Trato de resucitar el rosal de la terraza y se me desangra entre las manos como si viniera del Líbano.El rosal es lo que nos queda, momentos muy bellos que se fueron, la expectativa de los que podrían volver y tantos días en presente llenos de espinas. No quiero herirte, así que dame las manos. Quiero besártelas mucho tiempo.Quedarme dormida en la barquita que haces con ella. Quiero que vuelvas a abrazarme con confianza, sin más presión que la que te el cariño.Pero no se nada del campo, de las plantas.
Son días para lugares pequeños.
2 comentarios:
encontré otro corazón arriba del Peñón, ya te enseñaré la foto, lo inmortalicé para tu colección!
¡¡¡Mil gracias!!!Este es portugués y aunque me dé reparo ser cursi, me hace gracia verlos en cualquier sitio.
Me hará muchísima ilusión verlo!!!
Por cierto, ¿qué tal la excursión? ¿Cómo lo llevaste?
Un beso fuerte
eva
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