viernes, 27 de junio de 2008

Diccionario de desvaríos

Advertencia: este post, como su propio título indica, no tiene ningún sentido.

Palabras que me gustan:

Deslumbrante: Se sube el telón y lo que vemos- escenario, cuerpo, paisaje- provoca que se le abran los ojos al niño. Ceguera del triunfo, de la firma sostenida en la primera novela que hiere como los focos en un camerino o que nos despierta como el primer baño del verano en una playa turquesa. También se dice por el príncipe- entre exclamaciones- cuando Caperucita se sale del cuento y tras amancebarse con el lobo se escapa con su abuelita- que vende muy bien el solar de su casa alejada del pueblo- se instala en la terraza de un rascacielos y se pone a dar mil vueltas con una falda enoooorme de seda roja. Amanecer en Petra y dormirse sobre el hielo, a dos pasos del iglú. Saltar con una liana de árbol en árbol, bordeando el Amazonas...fácil e imposible.

Brújula: Gráfica y equilibrada. Triángulo isósceles- las trisílabas y esdrújulas siempre lo son- como los acimnos que nos llevan hasta los cuatro puntos cardinales, llenos de rosas de viento. El acento sobre la "u" se escapa del bolígrafo para convertirse en flecha y darle un rumbo al texto si se nos tuercen los renglones y se desangran los párrafos. Ese acento convertido en luz de faro, es la aguja que nos indica nuestra situación en mitad de la laguna de los sabios, que es el diccionario de la Academia. Para colmo de las delicias parece un juego, una broma con final feliz para los niños perdidos. O un tesoro en el bolsillo que elimina los números rojos de las tarjetas de crédito; penúltimo baile sobre la hierba mojada con pasos inventados que recuerdan al minué y que conduce hasta las comedias de Shakespeare. Firme e invariable como ese navío en mitad del océano, arrullado por las sirenas y guardián fantasma de Moby Dick, que solo tiene dos tripulantes (el capitán y el cocinero) cuyas figuras se recortan sobre la bruma.

Coño: Lo reivindico, aunque suene a femmefatale. De hecho es una de mis palabras favoritas del castellano. Parece pintada con tinta china, por la eñe que es una letra gráficamente más oriental que española. Es rotunda y pequeña, sugerente y clara. Todo lo contrario a sus eufemismos, que a mí me resultan siempre vulgares. Vale para enfatizar, pero me imagino siempre a Umbral o a Cela utilizándola para callar opiniones y se me desdibujan las letras. Desde ellos llego hasta Juan Manuel de Prada, que escribió un libro de cuentos que se llamaba así "Coños" (en homenaje al de Gómez de la Serna, "Senos") y que en mi opinión es casi lo mejor que ha escrito, aunque fuera de los primeros y se distribuyera en fotocopias antes de publicarse.Volviendo a la palabra a mí me gusta mucho decirlo bajito: es como levantarse la falda al final de un pasillo. Y aunque resulte obvio, nunca hay dos escritos iguales.

Palabras que no me gustan:

- Cualquiera de las del ámbito jurídico: demanda, querella ("¡rayos y querellas", diría yo), imputado (tres sacos de dolor sobre sus hombros) jurisdiccional (sheriff con pretensiones de ampliar el condado), venia ( permiso que le pido Su Señoría para que pueda quejarme si el Fiscal me chupa la sangre) recurso (soga que se lanza desde la almena más alta del castillo, que suele estar deshilachada en el centro y cuyo extremo cae sobre el foso de los cocodrilos) y sobretodo penal (soleá muy flojita que se escapa desde la litera de piedra de cualquier chabolo, un lunes antes de salir al patio cuando te das cuenta de que te han quitado hasta la rutina; tatuaje entre el pulgar y el índice de una estrella con cinco picos que luces con rabia y miedo cada vez que te bajan al juzgado; una frase de Luna de Lobos- una de las grandes novelas de este siglo- de Llamazares, que no sé si cito bien, pero que siempre recuerdo : "Diles que no soy un perro").

-Magia: moneda de un céntimo en el diccionario.A fuerza de utilizarla para describir lo perturbador y agradable la han vaciado y ya nadie se acuerda de aquellos señores, con varita negra y capa, que sacaban langostas de la chistera o te escondían monedas en el tímpano.La magia ahora suena como las canciones de Bisbal, prefabricada y en bricks de cuatro que siempre están de oferta. Caduca en las estanterías del hiper.

- Odio: Agujero negro que tenemos a dos pasos de nuestras vidas y en el que algunos, por desgracia ,se caen; a otros les empujan y al que muchos se tiran de cabeza por razones que aún desconozco. Redondo, insondable, de una fuerza desconocido y en el que no hay puerta de atrás ni arrepentimiento que deshaga el camino de entrada. Enfermedad degenerativa de la que nadie estamos vacunados.

Divago y es viernes.

3 comentarios:

Guaje Merucu dijo...

Bastante mejor este post que el que tenía como borrador yo hace un par de años y que tiene relación. Aunque sea cutre y una chapa, lo pongo aquí:

Hay poesía en los códigos, en los atajos
Hablando completamente en serio, estoy dispuesto a confesar en las siguientes líneas una pasión muy freak. Se trata de lo mucho que me gustan los códigos aéreos y también determinadas expresiones relacionadas en lengua inglesa utilizadas en turismo.
No podría afirmar a bote pronto que alguno de los códigos aéreos es feo. Sí es seguro por el contrario que tengo mis predilecciones. En lo nacional: BCN (Barcelona), PMI (Mallorca), BIO (Bilbao), EAS (San Sebastián), AGP (Málaga), GRX (Granada), SVQ (Sevilla), ABC (Albacete), LPA (Gran Canaria), ACE (Lanzarote). Asimismo, preferiría que determinados códigos fueran otros, por ejemplo, que AST fuera el de Asturias y no OVD, o que ZGZ perteneciese a Zaragoza en lugar de ZAZ. Tampoco estaría mal que desparejaran QIJ de Gijón, localismos al margen.
De los internacionales me fascinan CDG (Charles de Gaulle, París), LHR (Heathrow, Londres), KBP (Borispol, Kiev), IST (Estambul), EZE (Ezeiza, Buenos Aires), GYE (Guayaquil), NRT (Narita, Tokio), LAX (Los Angeles), NYC (Nueva York), FCO y CIA (Fiumicino y Ciampino respectivamente, Roma), OTP (Bucarest), HAV (José Martí, La Habana) y tantos otros que no recuerdo o, sin más, desconozco.
Y, para expresiones, qué decir de “No Show”, “Early Booking”, “Last Tkt Date”, “Any Time Changes Not Permitted”, “Tickets Are Not Refundable”, “Issue”, “Overbooking” y la sin par “Free”.

Y perdón por el abuso

evamaring dijo...

Es un post fantástico y me parece un regalo q lo hayas dejado aquí, xq, siendo distinto se complementa con el de hoy, pero el tuyo tiene sentido, y mejora lo escrito. Mil gracias...
Y ahora el comment que te hubiera dejado yo, de haberlo encontrado en tu blog:
Hay poesía en los atajos.Voy a escribir esta frase en el espejo del baño para leerla cada vez que me busque.Y la convertiré en imán de nevera, para no quejarme de lo abrupto de los caminos secundarios cuando vaya a beber.
Pero hoy me has descubierto q hay poesía en los códigos aéreos y yo hasta esta tarde solo había descubierto la rima de algunas matrículas, los versos sueltos que cuelgan en los letreros de muchas tiendas.
Precioso el post Guaje, no dejas de sorprenderme ni de impresionarme.Mil y un besos.
eva

evamaring dijo...

las disculpas por lo que no existe no caben
beso
if