martes, 13 de mayo de 2008

La intimidad y Telma

Indignados estamos, claro.
Primero nos quitan el Tomate y después lo de Telma. Solo falta que no se nos deje hablar mal de las vecinas y opinar sobre sus matrimonios (que todos van mal, seguro, aunque nunca nadie levante un teléfono para llamar a la policía cuando se escuchen los gritos).O dar alas a un rumor libremente, con lo de literatura que hay en los motes, las etiquetas y por supuesto, las leyendas urbanas. Además, la libertad de expresión es gratis-¿no?- ¿o es que acaso Franco no se murió para algo?
Porque que no nos dejen hablar es censura, así que lo mejor es que se vayan callando aquellos que reclaman un derecho tan abstracto como el de eso que llaman "la intimidad".
Los trapos sucios se lavan en casa.
El fiscal pidió ayer la desestimación de la demanda de Telma Ortiz en un juzgado de Toledo. Defendió la libertad de expresión y- olé- el derecho a la información. Me pregunto dónde ha visto el Ministerio Fiscal (a ratos me suena tan tétrico esa expresión como la del Ministerio de la Iglesia) la información en todas las noticias que habitualmente se publican sobre la hermana de Letizia Ortiz. Que sea cooperante, que tenga una hija o pareja desde no sé cuándo al parecer son hechos susceptibles de ser considerados "información" a los que el público en general tiene un derecho fundamental e intocable, por lo que parece. Además si Telma Ortiz va por la calle y se le hacen fotografías nadie puede impedirlo, porque para qué utiliza las vías públicas para moverse por las ciudades. Si estuviera todo el día en casa y con las persianas cerradas a cal y canto esto no le pasaría.Y encima ella consintió- ahhh de eso no se acordaba la hermanita, noooo-en ser personaje público, porque en el bautizo de su sobrina o en otros actos oficiales no montó un zipizape, no descargó su ira contra los fotógrafos en plan fiesta de fin de curso de Carrie.No.Pues para qué se deja fotografiar. Si uno habla un día, si uno deja que la fotografien una tarde pues hasta que se muera en un túnel tiene que aguantar el peso de la información.Para qué habla.
Flipo.
Parece que solo haya un derecho fundamenal y algunas concesiones subsidiarias.Podemos linchar a Paquirrín, a Pajares y a cualquier freaky de forma gratuita sin tener en cuenta el daño que se hace. Porque hablar del otro es siempre gratis. En España el cotilleo, la maledicencia tiene valor de derecho fundamental. El insulto es el único bien accesible a todos los habitantes y que nunca entra en crisis.
Y que no nos lo quiten, por favor, que sería "censura previa".

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