Leopoldo Panero
Hace diez minutos Daniel Johnston bailaba en su sótano que hoy era mi salón. Le descubrí gracias al blog de Richi y el fantasma amistoso de Casper no me ha dejado sola durante los últimos meses. Hoy he visto el documental sobre su vida y se me ha quedado la saliva sólida, tan amarga como cuando ví "El desencanto" sobre los Panero.Y pese a ello reconozco que siento una curiosidad malsana por la vida de todos esos artistas malditos- Panero, Daniel Johnston, Vincent Van Gogh, Sylvia Plath, Virginia Woolf...- que son capaces de convertir sus particulares infiernos en arte.
No sé qué relación concreta existe entre enfermedad mental y creatividad, pero creo que es real y nada envidiable, sino dramática.Hoy se me licuaba la sangre al ver los gestos lentos, torpes de medicación y psiquiátricos de Johnsthon. Del mismo modo que cuando escuchaba a Leopoldo Panero reprochar a Felicidad Blanch (su madre) que no le fuera a ver cuando estaba en la cárcel y darle detalles de cómo le sodomizaban allí, tuve ganas de arrancarme las uñas. Tanto dolor desborda. Me impresiona también, pese a los años y lo desgastado de la anécdota, el incidente de la oreja cortada de Van Gogh ante la marcha del amigo, de Gauguin.
En los tres - Van Gogh, Panero y Johnston- veo a un yonqui de cariño que aúlla porque necesita que alguien rompa el muro de su soledad. Su lamento es desgarrado y hermoso, pero me asusta la proximidad de ese sentimiento. Todos necesitamos que nos quieran, el problema es cuánto, a qué precio. Dicen la mayoría de sus biografías que Van Gogh buscó durante toda su existencia que alquien, una mujer, le quisiera. Johnston sigue soñando con ese amor imposible e inalcanzable que aparecerá al final. Y Panero mendiga, a golpes de poesía, un beso en la frente de su madre, Felicidad Blanch.
No me gustan los circos que normalmente rodean a los malditos que están vivos.Me repugna que saquen a Panero un día del psiquiátrico(y me refiero al videoclip absurdo de Bunbury y su pandilla) y espera que la locura deje migajas del genio. No me gusta escuchar que en algún festival a Panero (y lo cito más porque me pilla más cerca) se le pagaba con latas de coca-cola y si no es cierto, si solo fuera una leyenda urbana, no me hace gracia.Con el sufrimiento no se comercia, no se alimenta el ego. Sin embargo me cuesta no asomarme a los documentales, películas y libros que se nutren de ellos y en esa medida, soy cómplice del juego.
Y es que el malditismo es como la mirilla de la puerta, que no quieres utilizarla para espiar a los vecinos, pero que es anónima y pequeña, lejana, muy lejana del sufrimiento.

6 comentarios:
'El contorno del abismo'.
Lee esa biografía de Panero, merece la pena.
Yo admiro tanto sus versos...
Dices muchas verdades en el post. Por mi parte nada que añadir.
Cuídate mucho.
Muchas gracias por la recomendación Guaje. Yo también soy de las que admiro su poesía, de hecho la consumo bastante, más aún.Pero no he leído su biografía,me costó asimilar las dos películas de Chávarri y eso q me sirvieron de mucho. Buscaré el libro y te contaré.Me cuido, no lo dudes. Y agradezco mucho tus visitas. Un abrazo fuerte.
Bueno, algo más que añadir por mi parte: permíteme la pedantería:
http://lavozdelmono.blogspot.com/2006/08/el-infierno-en-la-feria-del-libro.html
Guaje, no puedo ni comprobar tu exageración con lo de pedantería, porque esta referencia no llego al post y he estado buscándolo por el blog de la voz del mono, pero claro, me he entretenido leyéndolo y pasan las horas así tan fácil...en fin, q me lo mandes again, q quiero saber qué dices.Por favor...Mil gracias!!! Y besos.
Copiando el enlace en la barra de direcciones del explorador accedes directamente al post, yo lo probé y me funcionó.
Hecho.De pedantería nada, de verdad mucha.Me quedo con sus poemas, con peterpunk y cómo se fundó Carnaby Street.No hubiera podido mantenerle la mirada a D.Leopoldo.Muchísimas gracias por la referencia.Anoto lo de la biografía y la busco.Mil besos guaje.
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