martes, 6 de mayo de 2008

La ley de los ángeles



Querido Victor,
Qué de años.Yo estaba en la universidad mientras tú desayunabas la agenda con los señalamientos y croissant. Nuestra cita era los viernes. Te ponías los trajes más claros e imposibles del mundo, pero también defendías con la misma elegancia y orgullo los casos más perdidos del universo. Harry Hamlin a tu lado era un pelele.Tú no perdías de vista tu condición de chicano, del tipo que se ha hecho a sí mismo. Eso te confería una coraza, un saber estar y cierto orgullo kamikaze que te obligaba a arriesgarlo todo. Sabías que habías partido de la nada. Y que a la nada podías volver. Pese a ello no tenías miedo al vacio.Ni desayunabas fruta o croissant mientras se discutían los asuntos de trabajo.
Yo aún estaba peleándome con los códigos cuando te conocí. Comentaba con mi padre tus hazañas todos los sábados por teléfono.Los dos pensábamos que un buen abogado se crece y se demuestra ante un jurado.Los años nos permitieron ver cómo llegaba el jurado a España y cómo todos se empeñaban en destrozarlo.Aquí nadie quiere asumir responsabilidades, ni cargas. Que se ocupen los jueces que para eso les pagan. Yo no tengo capacidad para enviar a un tipo a la cárcel.Ni para evitarlo tampoco. Aquí, querido Victor, los presuntos aún son culpables.La presunción de inocencia es una falacia.Ni los telediarios la respetan; "el presunto asesino", dicen. Algo habremos hecho.
¡Ay Victor! Debí suponerlo cuando te sustituyó Ally Mc Beal y la anorexia suplantó aquellos desayunos con los que mi padre y yo soñábamos. Ally Mc Beal no debió estudiar un asunto en su vida, estaba demasiado ocupada en protegerse de la soledad. Y en encerrarse en los baños del bufete-¿por qué eran tan importante los baños en aquella serie?- en los que sucedían más cosas que en la Gran Vía en tiempos de Chicote.
Debí suponerlo entonces Victor.Debí darme cuenta de que mentías. Mi padre fue tu cómplice desde el primer momento, pero él no tiene la culpa porque aún cree en la justicia.Yo, sin embargo, he tenido que ir comprobándolo día a día durante más de diez años.Cuando empecé mi padre y yo cogíamos la agenda cada mañana y después de discutir y comentar nuestros temas nos invitábamos a un zumo de naranja para rendirte homenaje.Hasta que un día se me acabaron las ganas. No creo, le dije.Y se calló.
Ahora veo series de policías, ¿sabes? Hugo Silva por lo menos no miente.Que se detiene a un sospechoso, pues venga el interrogatorio sin llamar a un abogado y a meterle presión. A tomar por culo el artículo 521 de la LECRim y las garantías del art.24 de la Constitución, no vaya a ser que la gente se los crea.
Está muy feo lo que hiciste, Victor. Yo confiaba en tí. Admiraba tu valentía. Ahora te he condenado al olvido.De hecho no soy la única: no te quiero contar lo que me ha costado encontrar esta fotografía.
Supongo que seguirás en Los Ángeles y que el tiempo, la realidad no te habrá permitido renovar el vestuario.Lo siento. Pero esto es lo que hay mi querido Victor Cifuentes, corren malos tiempos para la lírica.
Cuídate. Un beso,

4 comentarios:

ninive drake dijo...

ay! corres tanto que me cuesta segurite, como y me doy un paseo por tus útlimos post.

un beso

evamaring dijo...

Nínive, no corras, ni te preocupes, ya habrá tiempo...Soy yo que ando en fase compulsiva y no paro de escribirlo todoooooo.Ya te digo, si me voy a echar yo misma del trabajo.En fin te dejo q ahora sí q curro-con remordimientos- eso sí, pero algo es algo.¡Besos!

ninive drake dijo...

Como te oiga mi madre, te va a poner el morro torcido, jajajaj, por aquella época yo empezaba a salir con mis amigas ya un poco más tarde y nos sentábamos en la terraza a comer pipas hasta que me tocaban al timbre... creo que fue la primera vez que mi madre hacía comentarios sobre otros hombres que no eran mi padre, "este Cifuentes, es muy atractivo, sólo por verle a él ya habría que seguir la serie", la misma época en la que cuando salía U por la tele, nos comentaba que "Bono era muy machito, que estaba buenísimo", boquiabiertas nos dejó a mi hermana y a mí, y yo, con toda la vergüenza del mundo, no encontraba a quien contárselo...


un abrazo

Si el equivalente para mí, era "Farmacia de Guardia" lo dejaré correr, no hubo nadie que me causara admiración en ese desajuste de personajes y realidad, en cambio "Juzgado de Guardia" la serie, sí que me dislocó alguna costilla de vez en cuando.

evamaring dijo...

Qué casualidad: un amigo me acaba de comentar que Victor Cifuentes tenía a su madre totalmente enamorada y que él era pequeño -bueno, un poco pequeño- y su madre, cuando veían juntos la serie, le preguntaba: " de mayor...¿te pondrás un pendiente como él?"
Y después de tomar un té- él- e hincharme de pistachos (yo) sobre mantas en la terraza (aún no me ha llegado el dinero ni el tiempo para acondicionarla) hemos hablado también de la astenia primaveral y de la pereza que nos daba todo desde hace un mes...así que no me extraña que ayer te durmieras.Lo del sirope de arce suena genial (siempre sorprendiéndome, dear Nínive, aún no he remontado la sopa de tierra; tus recetas deben ser como las que publicaba Arzak en el suplemento de El País los domingos, que debían haber llevado base de datos adjunta)y lo de Bono me ha hecho mucha gracia y es que además ahora siempre que pienso en él olvido lo guapo que era en el vídeo de "With or without you" y solo puedo ver la imitación que le hicieron los de Muchachadanui.
Pero qué buena tu madre, si es que es lo que tienen las madres, esos grandes golpes de efecto!!!
Abrazo fuerte