domingo, 25 de mayo de 2008

El próximo año



Yo ya sé que el hombre más guapo del mundo siempre será Paul Newman en "La gata sobre el tejado de zinc caliente". Que a nadie le quedará tan bien una camiseta como a Marlon Brando en "Un tranvía llamado deseo". Que ningún fin de semana en Roma podrá verse igual que apoyada en el hombro de Gregory Peck. Que nada sería más peligrosamente tentador que darse a la fuga con Steve Mc Queen en "La huída".Que cualquiera desviaríamos la mirada ante el cambio de Michael Corleone si él siempre fuera tan dulce y tan contradictorio como Al Pacino en el primer Padrino. Que no hay mascara más seductora que la de Darth Vather en "La guerra de las galaxias". Que en nuestras fantasías adolescentes soñábamos con el látigo de Indiana Jones sobre nuestras espaldas. Que no quedan besos como los de Clark Gable en "Lo que el viento se llevó". Que cederíamos parte de nuestra anatomía a John Malkovich si la convirtiera en escritorio del vizconde de Valmont. Que esperaremos la vuelta de Robert Redford en su avioneta para que nos lave el pelo en cualquier colina de África. Que haríamos la revolución si fuera Jimmy Smits el que nos mordisqueara el lóbulo de la oreja, animado por un "Gringo viejo". Que patearíamos siete veces "Manhattan" si a nuestro lado caminara Woody Allen. Que seríamos una más de la lista de Alfie tanto si la protagoniza Michael Caine como si le toca el remake a Jude Law. Que me adheriría con velcro al bastón de House. Que con el único que sería capaz de dormir- entre otras cosas- sería con Bill Murray en Tokio.
Pero yo hay días que me despierto soñando con una cita con Alan Alda, ese protagonista o secundario con el que crees que vas a tropezar en la cafetería donde almuerzas o en el ascensor.La fascinación comenzó cuando protagonizaba MASH y culminó con esta historia de amor en una burbuja - la cabaña donde año tras año se mantienen fieles a su cita los dos amantes- que ví cuando aún existían rombos en las esquinas de la pantalla. "El próximo año, a la misma hora". Además del nerviosismo que produce saber si acudirán cada uno de ellos a la cita- efecto que da un buen final a "Antes del amanecer" aunque la segunda parte ya no se sostenga- lo mejor de la película, al menos para mí, es el respeto y la fidelidad- qué paradojico, hablar de fidelidad en la historia de los amantes adúlteros (palabra obsoleta y demoniaca donde las haya)- al amor que sienten el uno por el otro y que se mantiene, si eso es posible por lo mucho que la vida nos cambia, ajeno a lo que suceda alrededor. Alan Alda está magnífico en su papel: enamora, seduce, saca de quicio, enternece...y te hace dudar sobre casi todo.De eso se trata el romanticismo, de llevar nuestras propias dudas hasta el borde de un precipicio.
Sobre este tipo de relaciones he encontrado un texto fantástico en un foro de yahoo:http://foros.ya.com/SForums/$M=readthread$TH=1365892$F=32165$ME=4504790 dejo el enlace porque merece la pena leerlo. Sobretodo hoy que es domingo y la lluvia cae con tal fuerza que no hay nada más tibio que arroparse en el sofá y ver una película antigua como esta.

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