viernes, 23 de mayo de 2008

La culpa de todo



"A veces escribo cartas
para no sentirme atado,
para no aferrarme a remilgos
que yo quisiera abolidos
de mi vida. De mi vida.
Y pinto de colores los sobres.
En el remite soy un enigma.
Espero siempre una respuesta
para sentrime querido
como los niños chicos.
Como los niños chicos... "


En los árboles, "El último de la fila"

A veces escribo cartas y no soy capaz de ver más allá de lo que yo siento. Pienso que es bueno lo que digo, porque es sincero y parte del respeto y sin querer a menudo olvido que el otro, el destinatario no me conoce tanto como yo imagino, no tiene además porqué saber cómo pienso. A veces escribo y después me asaltan los remordimientos- he sido excesiva, agobiante...- y solo pienso en pedir disculpas. O en esconderme debajo del sofá.
Soy una falsa extrovertida.La mujer más llena de miedos de la comunidad valenciana. Ayer Rosa me contaba que sus amigas, después de la boda del sábado, comentaban que no habían conocido un "animal social" como yo, que casi iba de extra y acabé en el facebook de todo el mundo. A mí me entró el pánico escénico: "diles que no, que se me fue la pinza...que yo no soy esa que ellas imaginan, que esa era otra, Mrs.Jekylll...que yo soy muy tímida". Después la vergüenza: seguro que parece que buscara protagonismo. Descolgué otra vez el teléfono: "Rosa, perdona, pero qué palo, no, ahora tengo la sensación de haber sido la típica estrella invitada de la fiesta, la que no pinta nada y busca su foco con ansiedad..." Afortunadamente mi amiga comunicaba. Si no hubiéramos estado así toda la noche: yo con mi montaña de miedos y ella desdramatizando mis nudos.
A veces me miro en el espejo y veo la cara de Dorian Gray. Y me húyo. Hubo una temporada en la que me disgustaba tanto a mi misma que andaba pegada a la pared. Me aprendí todos los relieves de las calles. Entraba en los pubs de lado, como las meninas, para que nadie se fijara en mí. No me vestía, me escondía. En esa época me agarré a mis libretas como si fueran un bote salvavidas y respiré.
Después me reconcilié conmigo, un poco, lo suficiente para ser feliz.Me ha costado mucho no pedir perdón por todo, no dudar siete millones de veces de lo que hago, no buscar agradar siempre a todo el mundo. El miedo y la culpa son dos gigantes que se cuelan más de una vez en mis pesadillas.Pero sigo discutiéndoles cada cargo de los que me acusan.
Aún así a veces me equivoco. La culpa no es un pasaporte para la inexcusabilidad, sino una justificación que creamos para eludir la responsabilidad de nuestros actos. Y yo no quiero eludirlos. Por eso si alguna vez te molestan mis palabras, si hay algún gesto que no te gusta no dudes en decírmelo. Y vayan por delante mis disculpas. No es mi intención herir lo que aprecio.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida Eva, el lunes cuando conseguí ponerme delante del ordenador, pese a una terrible resaca, un tirón en la pantorrilla y las plantas de los pies irrecuperables hasta el momento, me adentré en La jaula de Du. Desde ese día, me escondo detrás de la pantalla y leo muchas de las cosas que has escrito y escribes diariamente. Necesitaría muchas horas para que pudieras contestar a muchas de mis preguntas, pero queria sobretodo felicitarte, me haces disfrutar, reir y llorar. Me he convertido en una fan incondicional tuya.
Un beso muy fuerte.
Tu amiga que te quiere Yolanda Alemañ.
P.D. En la boda estuviste fantástica y muy divertida.

evamaring dijo...

Me vais a perdonar q me ponga cursi, pero la ocasión la requiere.Acabo de leer tu comentario, Yolanda y me ha hecho mucha ilusión.Son muchas las cosas que nos unen y los momentos brillantes que hemos compartido .Así que para mí es un lujo que estés tan cerca.Ya sabes esta es tu casa, acomódate en ella.Yo ya lo hice diez años atrás en Alicante y tú formas parte de lo bueno que tengo allí.Muchas besos, wapa.
eva

Guaje Merucu dijo...

No puedo evitar el identificarme con el post, la culpa siempre ahí, imposible de sacudírmela de encima...

ninive drake dijo...

ooooooh, gracias por poner palabras a lo que yo tantas veces he sentido!!, yo lo explicaría con tecnicismos, como fobias, hipocondría, pavor social, tú con más artificio poético, jajajajaja, a veces creo tener delante a mi más sincero espejo, no el que te delata una cana o una arruguilla acercándose al rabillo del ojo.

qué quieres que te diga!! encantada de heberte/haberme conocido!!! si la aceptación de uno mismo pasa por verse reflejado e inmerso en los demás, gracias por el espejo y po las palabras!!!


mil abrazos y besos sonoros!

Guaje Merucu dijo...

El espejo, el espejo, sí

evamaring dijo...

Soy yo la que tengo q dar las gracias por tanto. Lo digo de verdad, sin trampas ni modestias de cartón piedra, lo prometo. En "Tierras de penumbra"- la peli sobre el escritor CS Lewis y su miedo al sufrimiento, al riesgo que conlleva vivir- hay una escena en la que uno de sus alumnos (el más brillante, el que jamás asiste a sus lecturas pero que sin embargo roba libros en Blackwells, la librería más bonita del mundo)le dice : "Leemos para saber que no estamos solos". Si cierro los ojos creo que aún sería capaz de escuchar esa voz, de tantísimas veces como he visto la película (¿tantas como "Regreso al futuro", "El padrino", "Las amistades peligrosas" o "En busca del arca perdida"? Sí, probablemente...). Es verdad, leemos y como reflejados en un espejo escribimos, para saber que no estamos solos.
Y esa es la razón por la que yo desayuno desde hace tres meses con vuestros comentarios a los posts.
El placer, sin duda, es mío.Sin miedos, ni culpas.